EL POR QUÉ DE UN NUEVO BLOG

Después de abrir y mantener actualizado el blog: CENTRO VIRTUAL DE ESTUDIOS

ESPIRITISTAS Y AFINES, para la formación doctrinaria dentro de los postulados eminentemente racionalistas y laicos de la filosofía espírita codificada por el Maestro Allan Kardec que exhibe la Confederación Espírita Panamericana, a la cual nos adherimos, creímos conveniente abrir un nuevo Blog de un formato más ágil y que mostrase artículos de opinión de lectura rápida, sin perder por ello consistencia, así como noticias y eventos en el ámbito espírita promovidos por la CEPA, a modo de actualizar al lector.
Esa ha sido la razón que nos mueve y otra vez nos embarcamos en un nuevo viaje en el cual esperamos contar con la benevolencia de nuestros pacientes y amables lectores y vernos favorecidos con su interés por seguirnos en la lectura.
Reciban todos vosotros un fraternal abrazo.
René Dayre Abella y Norberto Prieto
Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines "Manuel S. Porteiro".



domingo, 13 de diciembre de 2015





EPITAFIO DEL DOLMEN DE ALLAN KARDEC EN EL CEMENTERIO PERE LACHAISE


REENCARNACIÓN - LAS PRUEBAS
por FABIENNE DUCOURNEAU 
LE JOURNAL SPIRITE N° 102 octobre 2015

La idea de las vidas sucesivas ha surcado numerosas civilizaciones, desde la Antigüedad hasta nuestros tiempos modernos, donde tanto el razonamiento, las experiencias y observaciones de filósofos así como de científicos han demostrado la realidad de la reencarnación. El filósofo Lessing (1729-1781, filósofo de las Luces, adepto de Spinoza) escribe: “¿Qué impide que cada hombre haya existido muchas veces en el mundo? ¿Esta hipótesis es tan ridícula por ser más antigua? … Por qué no habría dado yo en el mundo todos los pasos sucesivos en mi perfeccionamiento que, ellos solos, pueden constituir para el hombre castigos y recompensas temporales?” Igualmente, sobre la tumba de Allan Kardec, puede leerse: “Nacer, morir, volver a renacer, progresar sin cesar, tal es la Ley”.

La reencarnación es la única explicación lógica frente a numerosas desigualdades, ya sean éstas físicas, intelectuales o morales. ¿Por qué favorecería Dios a ciertos seres más que a otros? ¿Por qué algunos muestran desde su más tierna edad, diversas aptitudes y otros no? ¿Por qué algunos son criminales mientras que otros son bondadosos? ¿Por qué ciertos niños mueren a corta edad? Todo ello es contrario a la bondad y justicia de Dios. Cuando uno se hace todas estas preguntas, es posible una sola explicación lógica: la reencarnación. Esta afirmación ofrece un esclarecimiento a nuestras diversas interrogantes. Nuestra vida actual fue precedida por otras vidas, nuestra vida actual es el resultado de nuestras experiencias anteriores y el presente sólo se explica en el pasado. Nuestra evolución es pues el resultado de la pluralidad de existencias recorridas y no somos todos de la misma edad. Dios nos ha creado a todos iguales, y partiendo de este principio, debemos experimentar diversas situaciones relacionales y sociales, y en los diferentes contextos de una vida a otra, a fin de avanzar por el camino de la evolución. Es como en la escuela, aprendemos a leer, a escribir y a contar, pasando por la maternal, la primaria y así sucesivamente. Necesitamos pasar de clase en clase para dominar el conjunto de las diferentes materias; la evolución, es un poco la misma cosa. Necesitamos reencarnar para que nuestra conciencia despierte a tres cuestiones esenciales: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Luego poco a poco, necesitamos
comprender la vida, la muerte, las vidas sucesivas, y así descubrir progresivamente el sentido de la trascendencia divina. Sin embargo, no tenemos el recuerdo de nuestras vidas pasadas y, por otra parte afortunadamente, pues de ser así, sería muy difícil asumir conscientemente nuestras faltas anteriores, nuestras inconsecuencias, nuestras intolerancias, nuestros odios, incluso nuestros crímenes, etc. El olvido es pues una necesidad aunque a veces nos ocurre que tenemos la impresión de ya visto o de experimentar sentimientos espontáneos hacia ciertas personas, pues nuestros amores están vinculados por nuestras existencias pasadas y el lazo que nos une no se puede romper. Sin embargo, la amnesia no siempre es total cuando por ejemplo en el sueño, ocurre que surgen estados de percepciones, sentimientos o pensamientos que nos hacen revivir fragmentos de escenas de vidas pasadas. Y también, por hipnosis, se han efectuado muchas experiencias de regresión a existencias anteriores y se han relatado en numerosos libros como Las vidas sucesivas de Albert de Rochas, Ces autres vies que vous avez pourtant vécues (Esas otras vidas que sin embargo habéis vivido) de Pierre Neuville, etc.

LA RESPUESTA ESPÍRITA 
Fue en 1857 cuando Allan Kardec publicó su  Libro de los Espíritus en el cual expone todas las razones filosóficas que lo condujeron a admitir la teoría de las vidas sucesivas que por otra parte fue vulgarizada por novelistas como Honoré de Balzac, Théophile Gautier y George Sand, así como por el gran poeta Victor Hugo. He aquí lo que escribió Allan Kardec: “Algunas personas piensan que las diferentes existencias del alma se cumplan de mundo en mundo y no sobre un mismo globo donde cada espíritu aparecería una sola vez. Esta doctrina sería admisible, si todos los habitantes de la Tierra tuvieran exactamente el mismo nivel intelectual y moral; entonces no podrían progresar sino yendo a otro mundo y su reencarnación en la Tierra no tendría utilidad; ahora bien, Dios no hace nada inútil. Desde el momento en que allí se encuentran todos los grados de inteligencia y moralidad, desde el salvajismo que bordea lo animal, hasta la más avanzada civilización, se ofrece un vasto campo al progreso; uno se preguntaría por qué el salvaje estaría obligado a ir a buscar en otra parte el grado superior a él, cuando lo tiene al lado y así, de pariente en pariente, por qué el hombre adelantado no habría podido cumplir sus primeras etapas sino en esos mundos inferiores, cuando los análogos de esos mundos están a su alrededor, que hay diferentes grados de avance, no sólo de pueblo en pueblo, sino en el mismo pueblo y en la misma familia. Si ello fuera así, Dios habría hecho algo inútil poniendo juntos la ignorancia y el saber, la barbarie y la civilización, el bien y el mal, mientras que es precisamente este contacto el que hace avanzar a los atrasados. Ya no hay pues necesidad de que los hombres cambien de mundo en cada etapa, como no la hay para que un alumno cambie de colegio en cada clase; lejos de ser una ventaja para el progreso, eso sería una traba, pues el espíritu estaría privado del ejemplo que le ofrece la vista de los grados superiores y de la posibilidad de reparar sus culpas en el mismo medio y con respecto a aquellos a quienes ha ofendido, posibilidad que es para él el medio más poderoso de avance moral. Después de una corta cohabitación, los Espíritus se dispersan y, volviéndose extraños unos de otros, sin haber tenido tiempo de consolidarse, se romperían los vínculos de familia y de amistad. Al inconveniente moral se uniría un inconveniente material. La naturaleza de los elementos, las leyes orgánicas, las condiciones de existencia, varían según los mundos; de acuerdo con esta relación, no hay dos que sean perfectamente idénticos. Nuestros tratados de física, química, anatomía, medicina, botánica, etc., no servirían de nada en los otros mundos, y sin embargo lo que allí se aprende no es perdido; no sólo desarrolla la inteligencia, sino que las ideas que de allí se extraen ayudan a adquirir otras nuevas. Si el espíritu no hiciera sino una sola aparición, a menudo de corta duración, en el mismo mundo, en cada migración se encontraría en condiciones muy diferentes; operaría cada vez sobre elementos nuevos con fuerzas y según leyes desconocidas para él, antes de haber tenido tiempo de elaborar los elementos conocidos, estudiarlos, y ejercerlos. Cada vez sería un nuevo aprendizaje por hacer, y esos cambios incesantes serían un obstáculo al progreso. El espíritu debe permanecer pues en el mismo mundo, hasta que haya adquirido la suma de conocimientos y el grado de perfección que comporta ese mundo. Que los espíritus parten para un mundo
más adelantado que este en el que ya no pueden adquirir más nada, debe ser y es. Si hay quienes lo dejan antes, es sin duda por causas individuales que Dios pondera en su sabiduría”. Después de un tiempo pasado en el más allá, reencarnamos trayendo con nosotros la herencia de nuestras vidas pasadas; vivimos nuevas vidas yendo hacia adelante, siendo el objetivo la evolución que no podemos adquirir en una sola existencia. Si nada existe antes de nuestro nacimiento, cómo explicar esas diferencias, mientras que al contrario todo se explica y todo se aclara con el concepto de las vidas sucesivas. Nada se pierde, tanto el mal como el bien que hemos hecho durante nuestras vidas anteriores, al mismo tiempo que nuestras acciones cotidianas vienen a sumarse a nuestro yo profundo. En nuestra muerte nos llevamos todo lo vivido y en nuestra reencarnación, volvemos con ese pasado inscrito en nuestros espíritus. Algunos han recorrido ya un largo camino con numerosas vidas, mientras que otros están al principio de la escala de las vidas pero en todo ello, no hay fatalidad. Por nuestra voluntad, tejemos nuestro destino existencia tras existencia, día tras día. La reencarnación sobre la Tierra tiene un objetivo, y ese objetivo es nuestro perfeccionamiento; es imposible que todos los hombres puedan evolucionar en una sola vida. Estos retornos sucesivos nos permitirán un día llegar a planetas más adelantados. Nuestra Tierra es el reflejo de sus habitantes, y aunque ha evolucionado en el transcurso de los siglos pasados, igualmente le queda todavía un largo camino que recorrer para que un día, despojada de sus guerras y de sus crímenes, acceda a una escala superior donde el bien prevalezca sobre el mal. Nacer o renacer es una realidad extraordinaria. Renacer es una necesidad para nuestro desarrollo constante, tanto para nuestros conocimientos como para nuestra conciencia. Nuestro espíritu crecerá de vida en vida, progresará y vencerá todas las dificultades. El periespíritu, nuestra envoltura fluídica, juega un papel importante, al poseer en sí todo el rastro de nuestro ser desde su origen. Se afina de acuerdo con nuestros pensamientos y nuestras acciones. Cuando hayamos llegado a un grado suficiente de avance, las vidas planetarias serán cada vez menos necesarias, hasta librarnos totalmente de los renacimientos en la materia.

martes, 1 de diciembre de 2015



REENCARNACIÓN:LAS PRUEBAS
por JOCELYNE CHARLES 
ALBERT DE ROCHAS regresiones bajo hipnosis
LE JOURNAL SPIRITE N° 102 octobre 2015 


Albert de Rochas (1837-1914) fue politécnico y militar. Dejó numerosas obras sobre la historia militar de los Alpes y las fortificaciones. Hacia el fin de su vida, se dedicó a los estudios sobre los fenómenos paranormales: espiritismo, magnetismo, hipnosis, levitación y reencarnación. En su obra Las vidas sucesivas, experimentó la hipnosis sobre varios sujetos, para hacerlos retroceder a sus vidas pasadas. He aquí algunos de sus casos:

EL CASO DE HENRIETTE

 Henriette es una mujer de treinta y cuatro años, madre de familia, perfectamente equilibrada tanto en lo moral como en lo físico,
instruida. La escena sucede en Valencia en febrero de 1906. Se trata de la tercera sesión. “Duermo fácilmente a Henriette. Le sugiero remontarse al pasado. Revive rápidamente su vida actual y asume la postura del feto. La hago remontar aún más en el pasado y entra en su vida anterior. Es una anciana totalmente degradada, que vive en París, bajo la República de 1848. Añora a «Louis-Philippe, ese hombre valiente». Tuvo muchos hijos; pero la mayoría murió y los otros la abandonaron. Sólo tiene a su gato a quien le hace un lugar a su lado, sobre la butaca, y lo acaricia. Se llama Marie Lecourbe. Ha sufrido muchas adversidades. Recuerda a su amigo, el escultor Henri Davin con quien se había querido casar, pero no lo pudo hacer, pues sus padres eran ricos y ella pobre. Conoció a Henri en la escalera de su casa. Él vivía en el primer piso y lo encontraba cuando iba a su trabajo. La hago rejuvenecer. Tiene veinte años y se va a casar con un obrero metalúrgico. La hago rejuvenecer. Tiene diez años y se muestra muy viva y alegre. Se levanta y salta a la cuerda. La envejezco; tiene treinta años. Explica que todavía se llama Marie Lecourbe, a pesar de su matrimonio, es que se casó con su primo. Su marido es un hombre muy valiente «que no bebe más que los otros». Le pido noticias de Henri. Ella no ha visto más a Henri y no quiere volverlo a ver. Lo amó y lo dejó sabiamente; pero la separación le hizo demasiado daño. Envejezco a Marie: ahora tiene sesenta años. Su marido murió y eso es afortunado, pues ya no trabajaba. Está sola. Sus hijos todavía vivos están casados. La envejezco y cae muerta. Me dice que está muerta desde hace más de ochenta años. Allí donde está, encontró a sus padres, pero no se hablaron y la familia ya no cuenta mucho. No ha encontrado a su amigo Henri que debió morir antes que ella y debe haber reencarnado. Recuerda que se alegró de desencarnar. Vio su entierro. No había casi nadie. Sus hijos reían. Parecía que era lo bastante vieja como para morir. Todo eso le daba igual. Sólo ha echado de menos a su gato. Lo ha vuelto a ver en estado de cuerpo astral. La reconoció y «ronroneó». Una vieja vecina recogió al animal. Aclaro aquí que en estado de vigilia, Henriette desconoce la facultad atribuida a ciertos animales de ser más sensibles que el hombre a la presencia de fantasmas. La impulso hacia su reencarnación futura que es su vida actual. Ve a una mujer joven que sufre en una cama: «¡Pero si es mamá!»”

EL CASO DE LA SEÑORA TRANCHANT

 La señora Tranchant me escribió la siguiente carta algunos meses después de la sesión que habíamos realizado: “Usted recordará la experiencia de regresión de memoria que hizo conmigo. Sus preguntas me llevaron a decirle que, en una existencia anterior, viví en África y que me mataron de una cuchillada. Un poco riendo le narré esa comunicación a mi madre. Cuál no sería mi sorpresa al oírla responderme que, en mi primera infancia, con frecuencia me quejaba de experimentar la brusca sensación de una cuchillada, sensación evidentemente inexacta para mi vida actual, pero que podría tener cierta relación con el asesinato del que habría sido víctima en una existencia anterior”.

EL CASO DE JOSÉPHINE
Joséphine es una chica de dieciocho años; es doméstica de un sastre comerciante de Voiron. Su inteligencia es muy común. El coronel de Rochas la hace remontar el curso de su vida. “Aquí está a los siete años. Le pregunto lo que hace. Voy a la escuela. ¿Sabes escribir? Sí, empiezo. Le pongo una pluma en la mano, escribe muy bien papá y mamá. La llevo a los cinco años. «Muéstranos cómo escribes». Escribe por sílabas, papa. Le pongo en la mano un pañuelo, diciéndole que es una muñeca; parece muy contenta y se pone a mimarla. Tiene toda la apariencia de una chiquilla de esa edad. La llevo aún más temprano; probablemente está en una cuna y ya no puede hablar. Le pongo la punta del dedo en la boca y ella lo chupa. Una nueva profundización del sueño determinó la manifestación de un personaje, cuya naturaleza me costó trabajo determinar al principio. No quería decir quién era, ni dónde estaba. Me respondía con tono huraño y voz de hombre, y estaba allí puesto que me hablaba. Siendo el sueño aún más profundo, fue un anciano, tumbado en su cama y enfermo desde hacía mucho tiempo el que, después de muchos titubeos, respondió a mis preguntas, campesino astuto, pues temía comprometerse y quería saber por qué se le interrogaba. Terminé por saber que se llamaba Jean-Claude Bourdon y que el caserío donde se encontraba era Champvent, en el municipio de Polliat, pero no sabía en qué departamento. Poco a poco, llegué a captar su confianza, y me enteré de elementos sobre su vida de la cual varias veces le hice revivir diversos períodos”.

LAS VERIFICACIONES
Siempre eran posibles ciertas incertidumbres en cuanto a la veracidad de las informaciones recibidas, pues podían proceder de la imaginación del sujeto. El coronel de Rochas estableció numerosos controles y verificaciones. Fue el caso de Joséphine, caso analizado en 1904. Ella fue pues JeanClaude Boudon, un campesino que contó haber servido en el 7º regimiento de artillería en la guarnición de Besançon, entre 1832 y 1837. Esta información resultó perfectamente exacta. El 7º regimiento de artillería tenía realmente una guarnición en Besançon entre 1832 y 1837. Albert de Rochas observa que es imposible que Joséphine hubiera sido informada, puesto que él mismo debió hacer largas investigaciones para tener la prueba. Otro detalle muy preciso fue dado por Joséphine, vuelta a llevar a la encarnación de Jean-Claude Bourdon; este detalle se refiere a la fiesta de los soldados que se dice se celebraba el 1 de mayo, día en el cual en aquella época (1830-1848), se celebraba san Felipe; este hecho era perfectamente exacto, pero desconocido del sujeto en estado de vigilia. Ahora bien, si este relato hubiera sido una simple fabulación, naturalmente Joséphine hubiera situado esa fiesta el 14 de julio, única fecha que de hecho conocía. Jean-Claude indicó igualmente que había dos caseríos vecinos que se llamaban Champvent, pero que el suyo era el más cercano a Mézériat y que él iba a menudo a Saint Julien sur Reyssouse para sus negocios. Estos detalles permitieron a Albert de Rochas ubicar a Champvent en el departamento del Ain, en el mapa de Estado Mayor. En cuanto a Joséphine, nació y pasó su juventud en Manziat, cantón de Bugey le Châtel; en estado de vigilia, no recuerda haber oído hablar nunca de Champvent, cerca de Polliat. La obra del coronel de Rochas contiene un número importante de experiencias de este orden.

sábado, 28 de noviembre de 2015







Sociedad de Consumo

y Sobriedad

En estos días llegó a mi Correo Electrónico un video donde el Ex-Presidente de Uruguay José Mujica hace una reflexión acerca de la Sociedad de Consumo, reflejando la necesidad de dejar de buscar la felicidad en la adquisición de “cosas” que supuestamente nos harán felices.
Este hombre, que ha sobresalido por su resiliencia y su austeridad, ha llegado a la máxima jerarquía política de su país, y es muy escuchado, porque fue capaz de mantener una forma de vida alejada de los fastos que normalmente acompañan a los que acceden al Poder Político. Es coherente entre su Filosofía de vida y su accionar y en ese sentido es un ejemplo a seguir, no solamente para la clase política, sino también para el hombre común.
Creo que una de las mayores aspiraciones a la que podemos acceder en este plano es la de sentir que somos coherentes entre nuestro discurso y nuestra forma de vida.
Como bien nos señala la Filosofía Espírita ningún ser humano es igual a otro, por lo tanto no podemos pensar que haya una sola forma de encontrar ese equilibrio. Al ser diferentes, nuestra vida se va construyendo en diferentes escenarios, con distintas responsabilidades y en las circunstancias que se desarrollan a partir de nuestro accionar.
Si una persona es pobre económicamente no significa que ha fracasado en su vida, como tampoco ser rico es garantía de éxito. El éxito radica mucho más en sentir que hemos cumplido con la tarea que la vida nos encomendó, siendo feliz y a la vez solidario.
Pareciera que la clave pasa por ser feliz con lo que cada uno tiene, en una actitud de valoración y agradecimiento, con la seguridad que es “lo que más me sirve a mi momento evolutivo”, aunque también atento a que siempre es necesario progresar, porque la vida no es una fotografía, sino una film de largo metraje sin final aparente.
Por eso también concuerdo con lo que José Mujica dice cuando afirma que no quiere hacer una apología de la pobreza sino que quiere exaltar el valor de la sobriedad. Esto pone las cosas en su lugar, la sobriedad nos lleva a evitar los extremos, a prescindir de los excesos que nos propone la Filosofía de la inmediatez y la obsolescencia programada. La sobriedad nos invita a vivir lo mejor posible dentro de nuestras condiciones, disfrutando sin culpas, los que ganamos legítimamente, sin perder de vista nuestra responsabilidad con los demás. Nos propone buscar la felicidad hacia adentro de nosotros mismos, por entender que allí está lo que buscamos.
Si nuestros pensamientos y la consecuente acción son impregnadas por la sobriedad estaremos menos expuestos a la superficialidad de la Sociedad de Consumo. En el equilibrio emocional que podamos conseguir tomaremos conciencia de que ser feliz es una cuestión relativa a nuestras expectativas.
Si vivimos mirando solo lo que nos falta no encontraremos la calma necesaria para ser felices, porque ser feliz es saber que podemos vivir en paz con nuestra propia conciencia pero también en equilibrio con el medio que nos rodea, humano, material y ambiental. Encontrar el equilibrio sin dejar de buscar el progreso viviendo con sobriedad, he ahí un desafío del Ser Humano de nuestro tiempo.

XIV SBPE – Simpósio Brasileiro
do Pensamento Espírita
O Instituto Cultural Kardecista de Santos, entidade filiada à CEPA, realizou, de 30 de outubro a 1º de novembro último, o XIV Simpósio Brasileiro do Pensamento Espírita, um evento aberto à apresentação de temas inteiramente livres, que acontece de dois em dois anos.
Na noite de abertura, Alexandre Cardia Machado, do ICKS, reservou l surpresa aos participantes, com o resgate de filme, exibindo som e imagem com as palavras iniciais de Jaci Regis, na primeira edição do Simpósio Nacional do Pensamento Espírita (primeira designação do evento), no ano de 1989. Uma exposição de posters relembrando momentos importantes das edições do SBPE, nestes 26 anos, decorou o ambiente em que se realizou o Simpósio. O presidente da CEPA, Dante López, na abertura, convidou a todos para o XXII Congresso Espírita Pan-Americano, que se ralizará em Rosario/AR, de 26 a 29 de maio do próximo ano.
Seguiram-se apresentações e discussão dos trabalhos inscritos por pensadores espíritas de diversas regiões do Brasil e da Argentina: Raúl DrubichJosé Carlos MachadoCiro Pirondi,Eugenio LaraJacira Jacinto da SilvaMilton MedranMarcelo RegisMauro Spínola,Ricardo Nunes e Reinaldo Di Lucia. O ICKS reuniu todos os trabalhos em um dvd, recebido pelos participantes do Simpósio.

Homero e Néventon reeleitos na CEPABrasil
Durante o SBPE, de Santos, ocorreu a Assembleia Geral da Associação Brasileira de Delegados e Amigos da CEPA – CEPABrasil. Nela, Homero Ward da Rosa Néventon Vargas(foto), foram reeleitos para os cargos de presidente e vice da entidade. Para o cargo de tesoureira foi reeleita Maria Luiza Rossi, e para o de secretario-geral, foi escolhido Herivelto Carvalho.
O Conselho Fiscal, também reeleito, tem os seguintes integrantes:Milton Rubens Medran MoreiraRicardo Morais Nunes eElisabate Marinho Monson Rodrigues. (foto, se houver espaço)


Visita de Jon Aizpúrua a Miami
Atendiendo a varias invitaciones, Jon Aizpúrua desplegó un conjunto de actividades espíritas en la ciudad de Miami, Estados Unidos, entre los días 9 y 12 de octubre de 2015. Además de visitar a diversos grupos de estudios, participó en un Taller de instrucción doctrinaria y ofreció una conferencia pública en el Hotel Double Tree Hilton titulada “Ciencia y Espiritualidad -La visión del Espiritismo”.
En sus diversas presentaciones informó sobre el XXII Congreso Espírita Panamericano que habrá de celebrarse en Rosario, Argentina, en mayo de 2016, y que cuenta con un programa sumamente atractivo en torno al cual decenas de expositores provenientes de diversas naciones de América y Europa desarrollarán temas vinculados con el pensamiento científico, filosófico, ético y social, en sintonía con la orientación trazada por la Confederación Espírita Panamericana (CEPA) en el sentido de promover la  actualización del pensamiento kardecista ante los desafíos intelectuales y morales que impone el siglo XXI.
Esta nueva actividad cumplida por Jon Aizpúrua fue muy oportuna para estimular la participación de los espíritas de la Florida en el Congreso y en general para consolidar los vínculos que tradicionalmente mantienen con el amplio movimiento espiritista agrupado en torno a los ideales, principios y valores proclamados por la CEPA durante casi siete décadas de actuación, tras haber sido fundada en Buenos Aires, Argentina, en 1946.

 Jon Aizpúrua, con los espíritas que organizaron su visita en un salón del Hotel Double Tree Hilton, Miami, donde dictó la conferencia.
  
Le Journal Spirite – Las Pruebas de la Reencarnación
Já está disponível na internet a edição n. 102 (outubro/dezembro/2015), em espanhol, da revista “Le Journal Spirite”, editada pelo Cercle Spirite Allan Kardec (Nancy, França).
A temática central da revista é a reencarnação. Ampla matéria reporta-se a experiências e pesquisas no campo da ciência, trazendo também abordagens de pensadores, ao curso de toda história, tendo por objeto o fenômeno das vidas sucessivas.
Toda a edição pode ser vista, acessando:
https://drive.google.com/file/d/0B2PJk3nNOc_tbHA5bWI3VXVWbGs/view -

Abertas Inscrições para o Congresso da CEPA
Na home page da CEPA - http://www.cepainfo.org/ - você encontra a ficha de inscrição para o XXII Congresso Espírita Pan-Americano. Ali também, é possível encontrar uma galeria de imagens do magnífico Centro de Convenções “Puerto Norte”, onde se realizará o Congresso, assim como fazer sua reserva nos hotéis conveniados.










FLORENCE COOK Y LA MATERIALIZACIÓN DEL FANTASMA KATIE KING




FLORENCE COOK Y EL FANTASMA DE KATIE KING
LOS GRANDES MÉDIUMS
por JEAN-LOUIS PETIT 

LE JOURNAL SPIRITE N° 101 juillet 2015 17


Katie King sigue siendo uno de los fantasmas más conocidos del espiritismo. Las fotografías de ella figuran en casi en todos los libros de ocultismo. Sin embargo, a veces cuesta trabajo entender que ella nunca hubiera existido, como primera materialización completa de un espíritu del más allá, sin su médium, Florence Cook, que en los años 1870 fue una de las más célebres auxiliares de los Espíritus. Ante la evidencia, la carrera de Florence merece algo mejor que indiferencia. Ella nació en junio de 1856 en Kent (Inglaterra), pero vivió esencialmente en un barrio popular de Londres.
El padre era tipógrafo, y su familia tuvo un nivel de vida relativamente satisfactorio para la época. Primogénita de cuatro hijos, Florence Eliza Cook recibió la educación somera de toda hija de clase media, esperando poder fundar una familia. Era bastante bonita, pero desde los catorce años insistía en que desde hacía mucho tiempo hablaba con los espíritus, que solamente ella podía ver. Sus padres intentaron demostrarle que se trataba del fruto de su imaginación.
Contó haber sido invitada por una compañera de clases a sesiones de evocación de Espíritus, que le predijeron una brillante carrera de médium. Caía a veces en trances casi histéricos que desesperaban a su entorno. Éste no reaccionó demasiado mal, pues consultaba a los vecinos que practicaban la nueva moda de las mesas giratorias.
Se acabaría por aceptar sesiones en la casa familiar, que harían sufrir al mobiliario, pero que darían indicaciones precisas acerca de una asociación local cercana, a ser contactada de emergencia. Thomas Blyton, su secretario, la tomó entonces a su cargo.
Asistiría a sesiones regulares en un grupo formal, participando activamente. En este grupo, dos médiums muy dotados, Frank Herne y Charles Williams ya habían logrado materializaciones de bolas luminosas y luego de rostros humanos.
Desde el comienzo de sus sesiones se le presentó un espíritu instructor que aseguraba llamarse Katie King. Se materializaría progresivamente gracias a los dones de Florence, primero como una cabeza inexpresiva, luego cada vez más nítida, dotada de vida aparente de acuerdo con el dominio de su mediumnidad.
Parecía entonces que ella era una de las más importantes médiums de ectoplasmia de su época. Recordemos que en este tipo de mediumnidad, difícil y raro, un espíritu del más allá toma los fluidos y la energía del médium combinados con los fluidos de un grupo espírita formal, hasta provocar una materialización más o menos completa de su antiguo cuerpo gracias a su periespíritu que durante algunos instantes retoma su visibilidad y todas las características de la vida, antes de desmaterializarse y desaparecer completamente.
Antes de la aparición visible del fantasma se aprecian, emanando del médium, la mayoría de las veces por un orificio natural o por los poros de la piel, filamentos blancuzcos que se sueldan en un velo algodonoso. Éste puede tomar luego una forma de mano, de rostro o de busto y con Florence, de una persona completa, con un vestido y todas las apariencias de una vida real.
En los años 1870, Florence se hizo capaz de una materialización cada vez más completa de una Katie King, que aparecía como una hermosa rubia, un poco más grande que la morena Florence. Este fantasma se mostró capaz de hablar y reveló que, en el pasado (siglo XVII) era hija de John King, antiguo pirata del Caribe conocido con el nombre de Henry Owen Morgan.
El fantasma mismo, John King, también era conocido en las sesiones espíritas, especialmente con los dos médiums ingleses anteriormente mencionados, así como por el intermedio de otra gran médium de esa época, la italiana Eusapia Paladino.
Las apariciones regulares y espectaculares de Katie King en su integridad, a partir de 1871, constituirían una gran primicia para el espiritismo inglés, que se disputaba las sesiones de mediumnidad de una joven médium que no llegaba a los diecisiete años.
Su reputación se extendió entonces rápidamente por Inglaterra y el extranjero. Una vez reconocidos los talentos de Florence, recibió la ayuda de Charles Blackburn, un espírita rico y benevolente, que le aseguró un verdadero salario mensual para que se dedicara íntegramente a su mediumnidad, poco compatible con una vida humana habitual.
Se convertiría casi en su mentor y empresario, hasta que el sabio William Crookes se hizo cargo de ella; en efecto, Florence aceptó de buena gana ser seguida y controlada en sus sesiones. Sería una de las primeras en responder a la demanda de los sabios, que le impondrían condiciones draconianas de ejercicio.
Para la ectoplasmia los Espíritus exigían aislamiento total respecto a la luz del día, así como una fuente de luz indirecta para ver al fantasma. Florence trabajaba en un gabinete negro, aislada del grupo por cortinas espesas; una vez materializada, Katie King se dejaba ver apartando ella misma las cortinas, yendo luego hacia el grupo que podía tomarle el pulso, comprobar la textura de la piel, las muselinas que la rodeaban y cortar un mechón de cabello, etc.
Los sabios, como los doctores Sextox, J. M. Gully, Charles Richet, Camille Flammarion y sobre todo William Crookes, que la observaron regularmente durante seis años, multiplicaron los rigurosos protocolos de experimentación científica para ofrecer la garantía de ausencia de fraude.
Florence aceptó ser registrada antes de las sesiones, tener las manos atadas, con un precinto de cera sobre las ataduras, autorizar un observador, que daría testimonio de la presencia juntos del fantasma y la médium, la mayoría de las veces dormida. Al final de toda un serie de exámenes realizados con el mismo rigor del físico que era, honrado y premiado con recompensas internacionales, el serio William Crookes, concluiría su relación de estudios, acompañada de numerosas fotos, con esta frase que se hizo célebre: “Yo no digo que es posible, digo que esto es”.
Sería muy injustamente martirizado por el cientificismo más refractario a toda espiritualidad, calificado de entrada como no probado y no científico. Se pretendió que los exámenes demasiado radicales de la encarnación de Katie lo habían hecho enamorarse de su fantasma preferido. Se diría también que se habría beneficiado con relaciones privilegiadas con la hermosa Florence, que nunca recuperaría su confianza.
En 1874, cuando la hija del pirata declaró que abandonaba sus encarnaciones, Florence se retiró como médium y se casó con un vecino, Edgar Elgie Corner, y se estableció en el país de Gales. Él le daría dos hijas y rápidamente se alejó (marino de largos viajes) en el marco de un matrimonio difícil. Rápidamente Florence se quedaría sin recursos y retomaría las sesiones de mediumnidad para ganarse la vida. El fin de su carrera fue penoso. Durante una sesión final fue convencida de superchería, sin duda por haber querido demostrar demasiado. Murió en su casa, de tisis (tuberculosis) en 1904, en una situación financiera bastante miserable. No obstante sería una de las médiums más grandes de nuestra historia.

jueves, 26 de noviembre de 2015


                                                          DOCTOR IAN STEVENSON

EL SENTIDO DE LA REENCARNACIÓN
REENCARNACIÓN - LAS PRUEBAS
por  PATRICIA SALIBA 
LE JOURNAL SPIRITE N° 102 octobre 201522



Tal vez le haya sucedido que al encontrar a una persona por primera vez, se haga esta observación: “Es extraño, tengo la impresión de que lo conozco” o hasta ser tan cercano a un amigo o amiga y decirle: “Somos como hermanos, o somos como hermanas”, y si creen en la reencarnación agregar: “¡seguramente nos hemos conocido en una vida anterior!” Quizás han experimentado un día así: “¡Lo haré mejor en mi próxima vida!” O, “la próxima vez, reencarnaré en mujer o en hombre”. Si bien la palabra reencarnación existe oficialmente desde 1875, la creencia en las vidas sucesivas data de las primeras civilizaciones. La reencarnación o palingenesia (de dos palabras griegas, palin, de nuevo, y génesis, nacimiento) es uno de los principios determinantes de la filosofía espírita desarrollada por su codificador, Allan Kardec, autor de numerosas obras entre ellas El Libro de los Espíritus publicado en 1857. Sobre su sepultura, un dolmen siempre florido en el Père Lachaise, está inscrita una frase explícita: “Nacer, morir, volver a renacer, progresar sin cesar, tal es la ley”. La reencarnación es un tema fascinante porque nos lleva por una reflexión lógica a comprender lo que somos, nuestras diferencias, a comprender hacia lo que debemos tender cada uno en nuestra vida, y finalmente a comprender el sentido de nuestra evolución, es decir la de nuestro espíritu.

LAS INTERROGANTES FUNDAMENTALES
La creencia en la pluralidad de las existencias ha sido admitida desde la antigüedad por los hombres más eminentes, ya sea que fueran filósofos o religiosos. Es interesante comprobar que, en todas las tradiciones del mundo, se ha creído de un modo u otro que el espíritu sobrevivía más allá de la muerte y reencarnaba. Tres mil millones de individuos sobre el planeta aceptan la idea de la pluralidad de las vidas y finalmente hoy en día ésta se ha convertido en un asunto de observación científica. Para los que rechazan esta idea, existe una sola razón, siempre la misma: no volver a empezar la misma existencia vivida, pues es demasiado difícil. Si este miedo puede parecer lógico, no corresponde a los principios y razones de la reencarnación. ¿Qué pruebas aportar para que esta idea de la inmortalidad del espíritu a través de la reencarnación pueda tranquilizar, pueda ayudar a comprender lo que somos realmente, y darnos las claves del sentido de cada vida?
Para abordar el principio de la reencarnación fuera de las creencias, es decir dentro de una reflexión filosófica espírita, es preciso admitir en primer lugar que el alma existe, independientemente del cuerpo físico, que preexiste a su muerte y que sobrevive al cuerpo. Si el espiritismo es estudiado y comprendido, confirma la teoría de la vida después de la vida y responde como filosofía a las cuestiones fundamentales: ¿de dónde venimos, quiénes somos, a dónde vamos? “La inmortalidad es una cosa que nos importa tanto, que nos toca tan profundamente, que hay que haber perdido todo sentimiento para ser indiferentes a saber lo que es”, decía Blaise Pascal.
Por qué no preguntarse sobre: • Las marcas de nacimiento, malformaciones que se atribuyen a traumatismos pasados • Los recuerdos de ciertos niños, a menudo vinculados a muertes violentas o prematuras • Los relatos de personas puestas bajo hipnosis y que pueden revivir episodios atribuidos a lo que parece ser su vida anterior • Los sueños o visiones que proporcionan recuerdos verificables • Las revelaciones de médiums o clarividentes que llegan a describir episodios de existencias anteriores, verificables históricamente. Existen argumentos contundentes en esta idea, si se quieren conciliar con una justicia divina las desigualdades intelectuales y morales que existen sobre la Tierra entre los hombres, argumentos que responden a preguntas como: • ¿Por qué un individuo muestra aptitudes múltiples e independientes de las ideas adquiridas por la educación? • ¿De dónde vienen en unos, las ideas innatas que no existen en los demás? • ¿Cómo explicar la evolución del estado social desde los tiempos bárbaros? Existen igualmente los niños prodigio, que prueban que la inteligencia se revela a una edad en la que el cerebro no está lo suficientemente desarrollado.

APRENDER, ES RECORDAR (PLATÓN)
En 1912, Willy Ferreros, un joven italiano de apenas cinco años, dirigió la orquesta de las Folies Bergère con seguridad y gran dominio, impresionando a los más grandes, entre ellos Jules Massenet, presente a aquel concierto y quien quedó muy conmovido. Mozart ejecutó una sonata a los cuatro años, una ópera a los ocho, Händel componía a los diez años, Rembrandt dibujaba como un maestro antes de saber leer, Pascal encontró a los trece años la equivalencia de la 32ª proposición de Euclides, es decir la suma de los ángulos de un triángulo. Miguel Ángel superó a su maestro en arte, Ghirlandaio, a los ocho años… Y la lista es larga, de estos niños prodigio que desde su más tierna edad mostraron aptitudes independientes de la educación, pero heredadas de sus vidas pasadas dedicadas al desarrollo de su arte. “El genio, es la experiencia. Algunos parecen creer que es un don o un talento, pero es el fruto de la larga experiencia de muchas vidas. Ciertas almas son más viejas que otras, y saben mucho más”. Henry Ford (industrial norteamericano, 1863-1947) Cómo explicar estos fenómenos si no es por los conocimientos adquiridos durante vidas pasadas, donde el ser se ha constituido una individualidad que lleva en sí su sello de originalidad y sus aptitudes propias. El genio no se explica por la herencia, tampoco por las condiciones del medio. Si la herencia pudiera producir el genio, éste sería mucho más frecuente. Copérnico, Rousseau, Sócrates o Jesús nacieron de familias humildes, incluso oscuras. Goethe, Carlomagno o Napoleón no engendraron genios. Grandes hombres han tenido hijos crueles. Se han visto hijos de buena familia cometer robos, crímenes, provocar incendios, realizar fechorías con una audacia terrible, sufrir condenas y deshonrar el nombre que llevaban. En otros se citan incluso actos de ferocidad sanguinaria, que nada explica ni en su entorno ni por su ascendencia.
Si llevamos en nosotros valores intelectuales y morales casi universalmente compartidos, eso no puede ser fruto del azar. En el fondo de cada ser humano, hasta en el más vil, hay intrínsecamente algo que puede tender hacia una búsqueda de lo bello, del bien y de lo justo.
En la filosofía espírita, la reencarnación se convierte en una ley universal con una definición simple y lógica, que borra las ideas preconcebidas de desigualdades e injusticia. Voltaire decía: “No es más asombroso haber nacido dos veces que haber nacido una vez”.

TESTIMONIOS}
 El 18 de septiembre de 1847, el príncipe Emile de W. escribió a la Revista Espírita para señalarle un hecho descrito por su hijo de tres años. El niño jugaba solo y hablaba en voz alta, hablaba de Inglaterra como si conociera ese país. Su padre le interrogó: ¿Conoces Inglaterra? Sí, es un país donde fui hace mucho tiempo. ¿Eras pequeño como ahora? Oh, no, era más grande y tenía una larga barba. ¿Mamá y yo estábamos allí? No, tenía otro papá y otra mamá. ¿Qué hacías? Jugaba mucho con el fuego, y una vez me quemé tanto que morí. Lamartine, Goethe y Jung han contado que visitando ciertos países, habían tenido la clara sensación de haber vivido allí. Esas reminiscencias de vidas anteriores los marcaron fuertemente, reconocían lugares y monumentos que sin embargo les eran desconocidos. En su libro La reencarnación hoy, el médico alemán Trutz Hardo comparte los estudios de casos extraordinarios de niños del mundo entero, que recuerdan detalles de sus vidas pasadas: Cerca de la frontera entre Siria e Israel, sobre la franja del Golán, un niño de tres años, perteneciente al grupo étnico de los drusos, para quienes la reencarnación es una creencia primordial, contó que sabía lo que le había ocurrido en su vida pasada cuando fue asesinado. Había nacido con una marca larga y roja sobre la cabeza. Para los drusos, estas marcas de nacimiento son una indicación de heridas mortales anteriores; están pues muy atentos a los relatos de los niños que tienen tales marcas para tratar de descubrir pruebas de la vida pasada. Este muchachito precisó que ha sido muerto por un hachazo y dio claramente el nombre de su asesino que fue hallado. El niño se encontró con él y le dijo: “Yo era tu vecino, nos peleamos y me mataste con un hacha. Sé donde fue enterrado mi cuerpo lo mismo que el hacha”. Los testigos afirman que el hombre se puso blanco y huyó. Luego, el muchachito mostró el lugar exacto donde había sido escondido su cuerpo, debajo de un montón de piedras, enterrado allí se encontró el cráneo de un hombre que presentaba una extensa hendidura. Señaló igualmente el lugar donde había sido escondida el hacha, y donde se encontró, lo que obligó al presunto asesino a confesar su crimen.

Erin Jackson nació en 1969 en Indiana.
A los tres años, esta niña parecía acordarse del pasado. Con frecuencia hablaba de ella en masculino: “Cuando me llamaba John, iba a un lago donde hacía flotar un gran barco… Cuando era un muchacho, tenía un perro negro y blanco y un hermano, James, a quien le encantaba vestirse de negro hasta las ropa interior”. Pero no daba ni el lugar, ni la época. No le gustaban las grandes carreteras norteamericanas que encontraba feas. Decía: “Era mucho mejor
cuando había caballos”. Erin siempre quería vestirse, peinarse y jugar como un muchacho. Ian Stevenson la conoció cuando tenía diez años. Confirmó el rechazo de su feminidad pero también su amor por el dibujo, la lectura, los juegos de construcción y la pesca. “¿Por qué no soy un muchacho?” decía con frecuencia, sobre todo cuando el equipo de béisbol y los exploradores le negaban la entrada. Stevenson observó también lo insólito de sus dibujos y la calidad de sus poemas que hubiera podido escribir un adulto. Al crecer, Erin olvidó sus recuerdos anteriores y se tornó más femenina. Sin embargo, Stevenson no pudo comprobar los hechos insuficientemente precisos, pero, ¿cómo explicar que esta niña, nacida en una familia que desconocía el concepto de reencarnación, fuera capaz durante años de contar extraños recuerdos?
La psicóloga norteamericana, Helen Wambach, se interesó por los relatos de reencarnación en los años 1960, a partir de voluntarios puestos bajo hipnosis. En su libro La vida antes de la vida, se presentan setecientos cincuenta casos testimoniando vidas anteriores, que muestran la continuidad, y no la separación, que existe entre el mundo de la vida y el mundo de la muerte. Helen Wambach comprueba que de hecho, 87% de los sujetos tratados se acordaban en qué circunstancias ya habían conocido a las personas que forman parte de su entorno actual. Escribe: “Sus relaciones varían de acuerdo a cada uno. Lo más interesante es comprobar que estas relaciones no datan únicamente de vidas anteriores, sino también del período entre dos vidas. Fue lo que más me asombró, lo mismo que a mis sujetos. Todos contaron la misma historia. Regresamos con las mismas almas, pero en diferentes relaciones. Yo no creo en la reencarnación, lo sé, estoy convencida de ella”.

¿Cómo pueden conocerse esas vidas anteriores?
Por una lectura de vida, una clarividencia del pasado hecha por un médium • Una revelación dada por un Espíritu en sesión espírita • Por una psicometría, es decir una clarividencia sobre un objeto, con fines terapéuticos cuando un traumatismo anterior tiene todavía incidencia sobre la salud actual del sujeto. • Por hipnosis, a condición de que sea propuesta por un hipnotizador serio y capaz de hacer a una persona remontar el tiempo, lo cual puede requerir varias sesiones antes de obtener un resultado. La hipnosis es una invitación a la liberación de todas las energías localizadas en el inconsciente y una investigación ideal de la reencarnación. Es una exploración total de las relaciones entre el espíritu, el periespíritu y el cuerpo físico.psicómetra tiene la capacidad, por simple contacto con un objeto, de entrar en relación telepática con éste y captar informaciones referentes a su propietario. Esta facultad que no es una mediumnidad, puede ser utilizada sobre todo tipo de material; permite sumergirse en episodios históricos a través de visiones de eventos del pasado. “La escena se desarrolla en el siglo XIX, veo a un hombre delgado en traje de jinete, que lleva bigote y va a caballo. Visita su propiedad. Es un rico hacendado. Por una razón que no he podido determinar en esta psicometría, su caballo se encabrita de repente, lo que provoca su caída. Desgraciadamente para él, su columna vertebral golpea violentamente una piedra. Las consecuencias son dramáticas pues sus miembros inferiores se encuentran paralizados. Lo veo luego detrás de las ventanas de su propiedad, pasando largas horas mirando el campo que tanto le gustaba recorrer a caballo. Tenía unos treinta años”. Entonces la causa de los problemas actuales de salud de la paciente está determinada, encontrando una explicación anterior. La experiencia es completada por otra persona psicómetra que, a partir de un traje perteneciente a esta paciente, vio igualmente el mismo origen de su problema. Sintió los males físicos de esta mujer, tenía dolores muy fuertes en la espalda, los brazos, las piernas y allí, regresaba la imagen indicando que los dolores de esta mujer eran debidos a una caída en una vida anterior. De todos estos testimonios, lo que hay que retener, además de las pruebas de nuestras múltiples existencias, es la utilidad de conocerlas a fin de hacer la relación entre las vidas pasadas y la vida presente, y así vislumbrar los mecanismos psicológicos que hacen lo que somos actualmente. Estas revelaciones tienen un sentido, proporcionan elementos importantes de nuestra personalidad que no siempre se comprenden: miedos, angustias, reacciones descontroladas, enfermedades. La reencarnación se efectúa en el momento de la fecundación, y el espíritu participa entonces en la elaboración de su futuro cuerpo, y es en ese momento que, a veces, aparecen las dificultades cuando resurgen los recuerdos impregnados en el periespíritu, que tiene una capacidad esencial, la de memorizar el conjunto de acontecimientos vividos para lo mejor y lo peor. A veces para lo peor, cuando ciertas vidas han sido objeto de traumatismos particularmente violentos. No obstante las vibraciones parentales pueden tranquilizar al espíritu que regresa. Y en un mundo donde fuera admitida la reencarnación, podrían intervenir las vibraciones de pensamientos amorosos y tranquilizadores, que facilitarían entonces el desarrollo embrionario y la elaboración de todo el organismo, evitando lo que llamamos “accidentes de reencarnación”. Lo esencial de la reencarnación debería ser el impulso amoroso. Haría falta entonces que el sentimiento anidara en los seres humanos y que la idea de hermandad surcara el conjunto de las conciencias. Y es allí donde la fórmula espírita puede ayudar a hacer crecer esta idea.

¿POR QUÉ OLVIDAMOS NUESTRAS ANTERIORIDADES?
Durante los primeros años de vida, todavía cercanos a la vida anterior, los niños a veces tienen recuerdos y cuentan ciertas cosas con toda inocencia. Luego, llega el olvido salvo en algunos casos excepcionales. En una nueva existencia, el pasado es ocultado naturalmente y sólo puede resurgir por fragmentos de recuerdos, o bien de manera experimental bajo hipnosis. En el estado actual de la evolución humana, seríamos incapaces de asumir nuestras memorias anteriores. Nuestras historias humanas pasadas son a menudo conflictivas, cuando víctimas y verdugos pueden encontrarse en una misma familia o un mismo entorno relacional. El recuerdo sería entonces una carga y en lugar de apaciguar los odios, éstos se eternizarían y serían una traba para la deseada reconciliación.

CONCLUSIÓN
 Disfrazada, rechazada, la reencarnación predicada por tantos humanos, ya sean de ciencia o de filosofía, y en todas las épocas, es una ley universal que explica con lógica el problema del destino, explicando a la vez las desigualdades y las injusticias, disipando el infierno eterno por una elevación progresiva de las almas en su evolución natural. Si morir es encontrarse en otra dimensión, vivir es crecer en conciencia en un universo material, donde cada uno tiene su libre albedrío y su responsabilidad. Vivimos para conocernos a nosotros mismos, pero con la única condición de conocernos juntos. Es todo el sentido de la evolución. Y en el plano relacional, la reencarnación comprendida sería la mejor muralla contra el racismo, el odio al otro y la intolerancia. Una sociedad reencarnacionista vería a los padres escuchando a sus hijos, sus palabras, sus fantasmas, sus sueños, la descripción simple, ingenua y natural de su vida anterior, es decir, de sus recientes caracteres. El espíritu regresa a la carne acompañado por el fardo de sus vidas anteriores. Esa carga psicológica supera todos los contextos psico-afectivos, sociales y familiares. La realidad del carácter pertenece al espíritu y a sus vivencias anteriores. El espiritismo ha permitido establecer el vínculo con los conocimientos antiguos, olvidados, con una definición despojada de las creencias místicas en provecho de un conocimiento satisfactorio para la inteligencia del hombre moderno. La reencarnación ha pasado del estado de creencia al del saber. El enigma de la muerte y el enigma de la vida se han convertido pues en leyes naturales de evolución, donde cada ser humano aprende su libertad en contacto con los demás, con o sin conocimiento de sus anterioridades.



martes, 24 de noviembre de 2015





LOS GRANDES MÉDIUMS

par COLOMBE JACQUIN

EVA CARRIÈRE médium de ectoplasmia

LE JOURNAL SPIRITE N° 101 juillet 2015

Su verdadero nombre era Marthe Béraud, y fue el primer médium de materialización en haber sido objeto de una rigurosa investigación científica, proporcionando a la ciencia metapsíquica datos completamente nuevos.
Nacida en Francia en 1886, era hija de un oficial francés que vivía con el general Noël y su esposa en la Villa Carmen en Argel. Las capacidades mediúmnicas de Marthe se revelaron a la muerte de su novio, Maurice el hijo del general, que falleció en el Congo de una enfermedad tropical.
Por sugerencia de la señora Noël tuvieron lugar unas sesiones. Marthe estaría en el centro de las experiencias ectoplásmicas realizadas en la villa Carmen en 1903, sesiones en las cuales participaron, entre otros, Gabriel Delanne y el profesor Charles Richet.
Fue al observar la curiosa materia blanca que parecía emanar de su persona, que este último acuñó el término “ectoplasma”. En esta materia diáfana y vaporosa aparecerían formas materializadas, especialmente la de un hombre que se presentó bajo el nombre de Bien Boa (antiguo gran sacerdote hindú fallecido desde hacía 350 años) con todos los atributos de un vivo: caminaba, hablaba y se movía como todo ser humano.
A fin de prevenir posibles fraudes, se efectuaron estrictos controles. La médium era observada muy de cerca, se pidieron al arquitecto los planos de la habitación para asegurarse de que no hubiera ningún pasaje secreto, ninguna trampa disimulada. Hasta se exigió a Bien Boa que soplara dentro de una botella llena de agua de barita, para ver si su aliento contenía gas carbónico.
Se tomaron numerosas fotos de muy buena calidad, que nos muestran con gran nitidez el aspecto plano del brazo de la médium, demostrando el comienzo de desmaterialización de ese miembro. Se manifestó una mujer con una suerte de cinta dorada, a quien se apodaba “la reina de Egipto”; durante una sesión, se cortó un mechón de su largo cabello rubio y se comparó con la cabellera muy negra y corta de Eva.
A pesar de estas convincentes manifestaciones, Marthe sería acusada de trampa por innobles chismes traídos por los periódicos, que pretendieron hacer creer que un cochero árabe que trabajaba en la villa representaba el papel de Bien Boa. Gabriel Delanne le presentó entonces a Marthe, a Juliette Bisson, ella también médium, escultora e hipnotizadora.
Bajo su dirección y su protección, realizó experimentos durante cinco años. En 1909, Marthe Béraud cambió su nombre y se convirtió en Eva Carrière para evitar, dicen algunos, que su nombre fuera demasiado vinculado a las palabras calumniosas de la villa de Argel.
Para estas sesiones la señora Bisson se asociaría con el doctor Albert de Schrenck-Notzing, sabio muniqués. Para prevenir las críticas de las experiencias precedentes, adoptaron un protocolo muy riguroso. Su método consistía en pedir a Eva cambiarse totalmente de ropa bajo su control y vestir una bata sin botones atada por la parte de atrás y las sesiones tenían lugar en una habitación especialmente dedicada a las experiencias.
Estas precauciones no impedirían las críticas, a veces surrealistas: así, al comprobar que nada era introducido en la habitación antes de la sesión, se llegó a deducir que el ectoplasma ¡era sólo una rumia gástrica regurgitada!
Cansada de escuchar constantemente que Eva era sospechosa de fraude, la señora Bisson ofreció una suma de 20.000 francos a quien fuera capaz de conseguir los mismos fenómenos en las mismas condiciones que las impuestas a esta médium.
La invitación estaba dirigida sobre todo a un prestidigitador que se jactaba de obtener los mismos resultados por medio de juegos de manos. De regreso en Múnich, Schrenck Notzing, trabajó con el médium polaco Stanislava y comprobó los mismos resultados.
Eva Carrière también realizó experimentos con el doctor Gustave Geley entre 1916 y 1918. Éste, dando testimonio de la veracidad de las manifestaciones ectoplásmicas, diría: “No hay ninguna posibilidad de fraude”.
Eva Carrière sufrió muchas de las exageradas precauciones de su entorno, y era a veces un sufrimiento físico cuando se tocaba brutalmente y se pellizcaba la materia ectoplásmica que emanaba de ella. Gabriel Delanne subrayó que estos protocolos demasiado exigentes y la desconfianza que prevalecía, no permitían la total y libre manifestación del Espíritu.
Durante experiencias ectoplásmicas en Londres, Charles Richet comprobó igualmente que las exageradas precauciones impedían alcanzar el objetivo deseado. Las facultades de Eva se desvanecieron progresivamente; ella, sin embargo, formará parte de la historia espírita por los numerosísimos clisés tomados durante sus sesiones.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Entrada nueva en Grupo Espírita de La Palma

“MANIFIESTO DE LA SUPERVIVENCIA”: LAS SABIAS PALABRAS DEL JEFE SEATTLE, UN PROFUNDO MENSAJE DE RESPETO A LA VIDA

by idafe
Planeta calavera
INTROITO

Seattle es hoy la ciudad más grande del Estado de Washington, en el noroeste de los estados Unidos de Norteamerica. La ciudad toma su nombre de Noah Sealth, jefe de las tribus duwamish y suquamish, mejor conocido como Jefe Seattle. David Swinson ("Doc") Maynard, uno de los fundadores de la ciudad, fue el principal promotor de nombrar la ciudad en honor al Jefe Seattle.

El jefe Seattle nació alrededor de 1786 en Blake Island, Washington, y murió el 7 de junio de 1866, en la reserva suquamish de Port Madison, Washington.

Seattle, de joven, se ganó su reputación como líder y guerrero. Era muy alto, midiendo casi 1,82 m de altura. También era un conocido orador, y su voz se dice que llegaba hasta media milla o más de distancia cuando se dirigía a una audiencia.

En 1854 el Jefe Seattle respondió con un mensaje escrito al entonces presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Franklin Pierce, en medio de las negociaciones sobre los territorios gobernados por su pueblo hasta entonces. Se las conoce como Respuesta del Jefe Seattle y también como el "MANIFIESTO DE LA SUPERVIVENCIA".

Hoy, cuando la Vida está en peligro sobre el planeta a causa de la inconsciencia del ser humano y de un mal orientado progreso; cuando las tierras, las aguas y el aire son sistemáticamente envenenados por los desechos de la civilización del consumismo, incapaz de mirar más allá de sus inmediatos y mezquinos intereses, se hace evidente la necesidad de un replanteamiento integral del papel que los seres humanos deben desempeñar en el escenario de la Creación, a fin de conseguir una relación armoniosa con los demás reinos de la Naturaleza.

Por eso, hoy en día tienen más vigencia que en cualquier otro tiempo, las palabras de viejo jefe piel roja. Ellas constituyen una profunda y urgente llamada a nuestra conciencia, a la de cada uno de los seres humanos de este planeta, pero de manera especial a las de los habitantes de los países "desarrollados". Han sido reproducidas innumerables veces, pero aún así continúan siendo pocas; ellas son un recordatorio permanente de la responsabilidad que cabe al género humano respecto al planeta Tierra y a todas las especies vivas que habitan én el.

Es posible que ideas semejantes hayan sido dichas con mayor erudición y abundancia de datos, pero difícilmente encontraremos otras que rezumen tan elevado grado de autenticidad, de sensibilidad y de sabiduría.

                                                                                Idafe


"MANIFIESTO DE LA SUPERVIVENCIA"

Por el Jefe "Seattle"

chief-seattle-01El Jefe Seattle, en una conocida foto, ya como anciano

"¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.

Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán ustedes comprarlos?

Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas; en cambio nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y, asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.

Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprarnos nuestras tierras, dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. Él se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello, consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.

El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente agua sino que también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y por lo tanto deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Él no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas por cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto.

No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena la vista del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprenda nada.

No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera ni como aletean los insectos. Pero quizá también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido sólo parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo, ¿para qué sirve al vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque?. Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.

El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días en insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar hasta donde el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.
Por ello, consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré una condición: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir.

¿Qué sería el hombre sin los animales?. Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con la vida de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurre a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo se escupen a sí mismos.

Esto sabemos: La tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo.

Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra un día: Nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar que Él les pertenece, lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. Él es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para Él y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás tribus. Contaminan sus lechos y un día perecerán ahogados en sus propios residuos.

Pero ustedes caminarán hacia la destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que, por algún designio especial, les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Este destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se extermina a los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia".