"Es necesario liberarse de la fundamental incapacidad humana que constituye el egoísmo materialista."
Aldous Huxley

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Saludos.

EL POR QUÉ DE UN NUEVO BLOG

Después de abrir y mantener actualizados los blogs: CULTURA Y DIVULGACIÓN ESPÍRITAS y CENTRO VIRTUAL DE ESTUDIOS

ESPIRITISTAS Y AFINES, para la formación doctrinaria dentro de los postulados eminentemente racionalistas y laicos de la filosofía espírita codificada por el Maestro Allan Kardec que exhibe la Confederación Espírita Panamericana, a la cual nos adherimos, creímos conveniente abrir un nuevo Blog de un formato más ágil y que mostrase artículos de opinión de lectura rápida, sin perder por ello consistencia, así como noticias y eventos en el ámbito espírita promovidos por la CEPA, a modo de actualizar al lector.
Esa ha sido la razón que nos mueve y otra vez nos embarcamos en un nuevo viaje en el cual esperamos contar con la benevolencia de nuestros pacientes y amables lectores y vernos favorecidos con su interés por seguirnos en la lectura.
Reciban todos vosotros un fraternal abrazo.
René Dayre Abella y Norberto Prieto
Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines "Manuel S. Porteiro".



sábado, 11 de diciembre de 2010

Doctrina Kardecista Modelo Conceptual (reescribiendo el modelo espirita), de Jaci Regis David Santamaría cbce@terra.com SEGUNDA PARTE TOMADO DE: CBC


Doctrina Kardecista

Modelo Conceptual (reescribiendo el modelo espirita), de Jaci Regis

David Santamaría

Este Opúsculo del celebrado escritor, periodista y psicólogo espiritista brasileño Jaci Regis constituye, en el panorama espirita mundial, una rara avis. No es habitual que se publiquen obras que intenten recuperar el estilo personal de la exposición kardecista: claridad de ideas y claridad de exposición de las mismas. El Dr. Jaci Regis explica su criterio en cuanto a la razón de ser de las obras de Kardec e intenta recoger el testimonio del maestro de Lyón, en lo que se refiere a la propuesta de un lenguaje perfectamente diferenciado de los otros conceptos filosóficos y religiosos y, consecuentemente, en el conseguimiento de un edificio doctrinal filosófico con un lenguaje y conceptos propios.
Sin embargo, el resultado de este intento nos parece desigual en algunos momentos. Pensamos que en ciertos aspectos no se ha conseguido cristalizar la intención inicial; pero, sin duda, es un trabajo atractivo para todos los estudiosos del Espiritismo y para todos aquellos que encontramos a faltar estudios profundos del tema espiritista.
Nos permitiremos plasmar algunos comentarios a determinados conceptos insertos en el propio texto del Dr. Jaci Regis, capítulo por capítulo, a esta interesante aportación.
Empezaremos con la “Explicación” inicial de este Opúsculo.

DOCTRINA KARDECISTA (en adelante D.K.) - “El presente trabajo contiene la presentación de un modelo conceptual, desarrollado a partir de un análisis crítico y la relectura de la obra de Allan Kardec.
COMENTARIO DE FLAMA ESPIRITA (en adelante F.E.) - Esto es lo que hay que hacer con el Espiritismo. Esto es lo que debe hacerse con la obra de Kardec: una relectura sobria, matizada, coherente con su propio pensamiento, sin miedo a “ofender” al Padre del Espiritismo y, siempre, con un profundísimo respeto y reconocimiento al trabajo de aquel excelente pedagogo. La coherencia es una parte imprescindible en todo análisis honesto de los trabajos de Kardec: coherencia con el librepensamiento, con la ausencia de dogmas de fe, sin ningún recelo ante el examen de cualquier tema humano o espiritual (de hecho, Kardec se “atrevió” prácticamente con todos los temas imaginables).
D.K. - “Ciento cincuenta años después del lanzamiento de “El Libro de los Espíritus”, las ideas básicas en él presentadas continúan siendo válidas. Entretanto, dos factores evidencian la necesidad de tal relectura: uno, el
carácter evolutivo del Espiritismo, que permite analizar los progresos conquistados por la sociedad humana en ese período e incorporarlos de manera equilibrada; y dos, la tendencia a transformarlo en una religión, con el riesgo que ello conlleva en cuanto a desfigurar sus conceptos revolucionarios.
F.E. - Examinemos estos dos factores que deberían llevarnos a la relectura de las obras de Kardec:
1.El carácter evolutivo del Espiritismo. No puede negarse de manera alguna esa circunstancia ya que si todo evoluciona, el Espiritismo no podría ser una excepción. Sin embargo, la realidad es que el profesor Rivail dejó el listón muy alto, tan alto que, salvo algunos aspectos que pasaremos a enumerar, se ha convertido en una doctrina filosófica prácticamente vigente tal y como la enunció. Tal vez, habría que matizar de manera práctica en lo que respecta a la aplicación del Espiritismo en nuestro devenir diario. Aspectos a incorporar de manera indefectible, a nuestro modesto parecer:
1.1 Todos los avances de la Genética. Sería conveniente un posicionamiento del Espiritismo a ese respecto.
1.2 Un examen ponderado de decisiones importantes a tomar en cuanto a la vida corporal, como la problemática moral de los trasplantes y de la cremación del vestido carnal.
1.3 Una concreción, a nivel básico, de cómo debería ser una buena práctica de la mediumnidad en las asociaciones espiritistas.
El problema es quién pueda estar capacitado, quién pueda tener la autoridad para llevar a buen puerto la incorporación de esos aspectos. El Espiritismo no tiene una jerarquía como otras organizaciones humanas, en las que un “jefe” dicta lo que debe hacerse, o no. Los espiritistas somos, debemos ser, librepensadores y, por lo tanto, sólo aceptar individualmente o colectivamente aquello que entendamos como correcto. A pesar de ello se encuentra a faltar aquel “Comité Central” que preconizaba Kardec, que pudiera ayudar a dilucidar esos temas tan importantes. A ese respecto, hay que reconocer otra dificultad y es la de quién podría estar facultado para formar parte de ese Comité. Realmente, al menos de forma aparente, los espiritistas lo tenemos difícil en este sentido; sin embargo, es a través de reflexiones como las que emprende el Dr. Jaci Regis que podemos acercarnos a opiniones sensatas, que nos pueden ayudar a ir entendiendo a nivel personal el alcance de los aspectos nuevos que pueda incorporar el Espiritismo. Y nunca hay que relegar ese reestudio de las opiniones de Kardec ya que, a medida que vamos “creciendo” -lentamente sin duda- encontraremos nuevos matices en su obra que también nos ayudarán a asimilar mejor esos nuevos aspectos.
2.La tendencia a transformarlo en una religión. Sin duda, es en la relectura de Kardec que encontraremos los elementos necesarios para llegar a entender que el Espiritismo no puede, no debe, asimilarse al contexto religioso. Es verdad que podría argumentarse que el Espiritismo sería una religión “diferente” por sus propias características. Es por ese mismo concepto diferencial que debe concluirse que esta doctrina está alejada de los planteamientos religiosos, ya que no vale la pena complicarse la vida asimilándose en un concepto controvertido como lo es el religioso. El más importante de esos conceptos diferenciales es el que repetimos continuamente: el ser librepensadores, lo que sería inimaginable si de una religión se tratara. La verdad es que este tema de la posible condición religiosa del Espiritismo no fue, aparentemente, bien resuelto por Kardec. No obstante, nosotros somos de los que pensamos que sí, y que sólo es necesaria una relectura exenta de prejuicios de los textos del maestro de Lyón. Sin duda, seguiremos hablando del tema.
D.K. - “Solamente el pensamiento religioso puede afirmar que nada requiere ser cambiado o actualizado.
F.E. - Ahí está el peligro. El Espiritismo ha de estar siempre dispuesto a cambiar o actualizar lo que razonablemente requiera ser cambiado o actualizado.
D.K. - “Existe un hecho innegable, el cual ha producido una división tal vez irremediable entre los adeptos. Por una parte, están aquellos que practican el Espiritismo como una religión, los cuales constituyen la gran mayoría, y por la otra, se encuentran aquellos que lo entienden como una reflexión positiva, dinámica, pero desvinculada de los cultos o rituales que componen necesariamente el pensamiento religioso.
F.E. - Evidentemente simpatizamos con esa minoría que no quiere sentirse “atada” por preconceptos religiosos; pero sí vinculada a los más altos aspectos morales que pueden ser perfectamente encarados con religiosidad. Interesante es la diferencia entre religión y religiosidad; ésta última sería sinónimo de seriedad, en el sentido de una de las acepciones de la definición de esa palabra por parte de la R.A.E.: “Puntualidad, exactitud en hacer, observar o cumplir algo”.
D.K. - “Parece que el foco de discordia en ese proceso divisorio, es el papel de Jesús de Nazaret. Si es aceptado como el Cristo presentado por la Iglesia, conduce al dogmatismo y la idolatría y liga el Espiritismo a los cultos cristianos; si es considerado a la luz del proceso evolutivo, se convierte en el Maestro, en el hombre superior investido de una misión especial.
F.E. - Este es uno de los focos de discordia. A Jesús hay que verlo como “el filósofo por excelencia” (como decía Carlos Brandt) y no como esa figura casi divinizada que nos presentan algunas publicaciones espiritistas. Si Jesús fuera casi Dios, no nos serviría de mucho como ejemplo, ya que no estaría de modo alguno a nuestro alcance; en cambio, si Jesús es lo que realmente es, o sea, un espíritu como nosotros sólo que mucho más evolucionado, entonces sí que es un ejemplo a seguir ya que estaríamos en el mismo sendero evolutivo.
D.K. - “Nuestro propósito es presentar un elenco de ideas en un lenguaje desvinculado del cristianismo, vale decir de las iglesias cristianas.
“La Doctrina Kardecista quiere marchar abierta a lo nuevo, sin perder las raíces del pensamiento de Allan Kardec.”
F.E. - En este mismo órgano de divulgación (Flama Espirita 136, pág. 5 y 6: “Espiritismo una denominación adecuada”), ya se manifestó que no es aconsejable la sustitución del nombre “Espiritismo” por cualquier otra denominación, ni siquiera por “doctrina kardecista”. Lo difícil, pero adecuado (aunque, tal vez, llegue a ser imposible), es dignificar ese nombre para que, por lo menos, cuando dentro de varias generaciones se examinen las raíces de las buenas ideas morales -que esperemos rijan los destinos de la humanidad-, los estudiosos de ese momento reconozcan que hubo unos que se llamaban espiritistas que ya sustentaron esas excelentes ideas.
1 comentarios

FILOSOFÍA Doctrina Kardecista Modelo Conceptual (reescribiendo el modelo espirita), de Jaci Regis David Santamaría dsantamaria@cbce.info (Comentarios iniciados en F.E. 137) 1ª. Parte – Consideraciones Previas. TOMADO DE: FLAMA ESPÍRITA

Capítulo I – MODELOS CONCEPTUALES

1. Consideraciones generales
DOCTRINA KARDECISTA (en adelante D.K.) - “El conjunto de ideas,
concepciones, creencias, normas y directrices morales, establecen un
modelo que, aceptado o impuesto, construye una consciencia, un modelo
por el cual las personas y las colectividades se guían y actúan.
Hay el modelo cristiano, constituido por los fundamentos del cristianismo,
establecido por la Iglesia Católica, el cual se tornó la directriz, la
consciencia moral de la sociedad occidental. Igual que hay modelos de
todas las creencias religiosas en todas partes de la Tierra.
Hay el modelo materialista que desarrolla la filosofía existencial y reduce
el ser humano al cuerpo y no tiene pretensión alguna de explicar las
razones de la vida.
El Espiritismo también constituye un modelo que posee su visión del
hombre y del mundo. Sin embargo, debido a las influencias de las ideas
cristianas, en la práctica, ese modelo se deformó y perdió el eje de su
originalidad. El movimiento espirita brasileño que asumió la
responsabilidad de mantener el legado de Kardec sucumbió a la presión
de la cultura y de las ideas católicas, debido a la adhesión de personas
estructuralmente ligadas a los cultos cristianos.
COMENTARIO DE FLAMA ESPIRITA (en adelante F.E.) - Parecería ser que el
árbol del Espiritismo se trasplantó a Brasil a causa de la desatención europea a
esta extraordinaria idea (después de las grandes guerras que asolaron este
continente), según dicen algunos espiritistas, encarnados y desencarnados, de
aquel país. Sin embargo, pensamos que “El Legado de Kardec” no es patrimonio
de nadie en particular y sí, sin duda, de cualquier espiritualista reencarnacionista y
librepensador. El librepensamiento es la base en la que nos apoyamos, en la que
debemos apoyarnos, todos los que pretendamos degustar ese “legado” de Kardec.
Sin embargo, a veces, es probable que no seamos conscientes de lo que
realmente significa ese vocablo. Según el diccionario de la Real Academia Española
de la Lengua (RAE, en adelante), librepensamiento es: “Doctrina que reclama para
la razón individual independencia absoluta de todo criterio sobrenatural”. Lamentablemente, esa presión del
contexto cristiano puede llevar al Espiritismo a caer en lo sobrenatural (baste como botón de muestra esa
creencia más o menos extendida, desde hace muchos años, de la condición de no engendrado por parte de
aquel eminente espíritu llamado Jesús de Nazareth). Por ello, cualquier concepto que sobrepase la
“naturalidad” de la doctrina debería ser erradicado de la misma. No debe olvidarse que, para Kardec, el
Espiritismo era preponderantemente una ciencia, y las ciencias deben tocar con los pies en el suelo y
apartarse de fantasías más o menos bienintencionadas.
D.K. - “Dos factores contribuyeron a ello: la absorción total del sentido y del lenguaje del
evangelio cristiano sin la liberación del aparato místico y la pretensión de Allan Kardec de
considerar al Espiritismo como la tercera revelación de la ley de Dios, dentro de la cultura
cristiana.
F.E. - ¡Es curioso! A pesar de que para Kardec, el Espiritismo era una ciencia, no consiguió –o, no pudo, tal
vez, por el contexto histórico netamente cristiano en que vivió- desvincularse del entorno religioso. La
adscripción del Espiritismo a la sucesión de revelaciones judeocristianas, probablemente, no fue de las
mejores ideas del Maestro de Lyon. Y no precisamente por la palabra revelación en sí misma (ya que
literalmente significa “la manifestación de una verdad secreta u oculta (RAE)”, sino por vincularla con las
revelaciones de Moisés y de Jesús. “Manifestaciones de verdades ocultas” ha habido más, no podemos
olvidar, por ejemplo, a Sócrates (mencionado ampliamente por Kardec en la Introducción de “El Evangelio
según el Espiritismo” o Buda (no mencionado en ninguno de los siete libros de Kardec). Pero, no por todo lo
dicho dejaremos de recomendar ese lúcido texto kardecista, “Caracteres de la Revelación Espiritista”, que
constituye el capítulo primero de “La Génesis”.
D.K. - “Incapaz de crear un lenguaje propio frente a la presión milenaria de las tesis cristianas, el
modelo espirita recibió en consecuencia y a lo largo del tiempo, una importante influencia de los
conceptos católicos. Al ser transformada en una religión cristiana, la doctrina sucumbió en gran
medida a la presión del catolicismo, perdiendo la originalidad que debería convertirlo en una
opción para la humanidad. Aunque, en verdad, elaborado dentro de la cultura cristiana, el modelo
espiritista niega el modelo cristiano.
F.E. - El Espiritismo no necesita aliarse con las religiones (cosa que, por otra parte, ellas no pretenden en
ninguna manera) para “convencer” a sus simpatizantes de la bondad de sus buenas ideas. El Espiritismo, a
pesar de su mala reputación, es una de las máximas contribuciones filosóficas de la historia de la
humanidad; por ello, el Espiritismo debe serlo a secas, sin adjetivos, como propugnaba José María
Fernández Colavida (pionero espiritista español). El Espiritismo es importante por sí mismo; presenta una
contribución filosófica y moral que perfectamente puede considerarse desvinculada de cualquier religión. Sin
embargo, el Espiritismo ni quiere ni puede desvincularse de las buenas ideas de los Espíritus superiores que
han dejado su preclaro ejemplo encarnando en la Tierra, como es el caso del filósofo por excelencia (como
le definió Carlos Brandt), Jesús de Nazaret, que no Jesucristo.
D.K. - “Ese camino, sin embargo, no fue de ninguna manera postulado por Kardec. Él pretendió
que el Espiritismo fuese al mismo tiempo, científico, o sea, que tuviese un pensamiento crítico,
no dogmático, mantenido dinámicamente actualizado y que desenvolviese un sentido humanista.
F.E. - A veces, da la impresión, que determinados sectores del Movimiento espiritista piensan que el
Espiritismo está totalmente desarrollado. Afortunadamente, Kardec era consciente de que esta doctrina
tenía que actualizarse regularmente: “En filosofía, como en política, en sociología o en religión, seguir o no
seguir el movimiento progresivo es cuestión de vida o muerte” (Obras Póstumas, “Constitución del
Espiritismo”, apartado VII)
D.K. - “Con esta propuesta, la Doctrina Kardecista intenta la recuperación de la identidad de la
obra de Allan Kardec. La reflexión sobre los fundamentos del Espiritismo exige el ejercicio de la
crítica y de la responsabilidad. Por no ser estáticos, la revisión del lenguaje y la actualización de
los conceptos se hace indispensable de manera que se cumpla lo que él propuso:
“El principio progresivo que ella escribe en su código será la salvaguardia de su perpetuidad, y su
unidad se mantendrá precisamente por no reposar en el quietismo.” (Obras Póstumas, “Los
cismas”)
F.E. - Es cierto que se necesita una revisión del lenguaje empleado por Kardec, revisión que debería
concretarse en una actualización del sentido vigente de determinadas expresiones; por ejemplo, cuando
Kardec dice que el Espiritismo se ocupa de temas graves, probablemente, hoy, se traduciría grave por
importante. En cuanto a la actualización de conceptos, pensamos que los criterios expuestos por Kardec, en
su mayoría, son perfectamente actuales. Se necesitaría, como ya apuntábamos en nuestro anterior
comentario (F.E. 136), un enfoque espiritista racional de temas que en tiempos del profesor Rivail, o no
tenían la relevancia de ahora (p.ej. la incineración de cadáveres), o no existían todavía (como la utilización
de células madre).

2. El modelo cristiano
D.K. - “En la revelación cristiana es filosóficamente fundamental, básico, el concepto de una
caída original del hombre en el comienzo de su historia, y también el concepto de un Mesías, un
reparador, un redentor. Son conceptos indispensables para explicar el problema del mal,
racionalmente preeminente y racionalmente insoluble. La solución integral del problema del mal
vendría únicamente del misterio de la redención por la cruz, complemento necesario del misterio
del pecado original.
“El trecho anterior, transcrito de una web católica, indica la naturaleza del modelo que la Iglesia
Católica creó y que a lo largo del tiempo consolidó toda una cultura sobre Dios, la vida y la
muerte, la naturaleza y el destino de las criaturas humanas en la sociedad occidental.
“Ese modelo creó una visión del universo, de la naturaleza de las cosas y de la vida humana, que
se estereotipó como el primado de la verdad revelada.
“Las colectividades y las personas pasaron a girar en torno de esa visión, y cuando tienen que
afrontar los problemas esenciales de la vida, reaccionan espontáneamente dentro de esos
principios cristalizados.
“No obstante el desgaste que ha sufrido, y el hecho de que se han presentado nuevas ideas y que
los fundamentos del modelo han sufrido cuestionamientos de peso, él permanece como un
residuo cultural y mental. Por eso, establecidos los parámetros, la Iglesia siempre fue contraria
al progreso, persiguió a los que contrariaron sus postulados, incluyendo científicos, filósofos y
pensadores.
“La verdad monolítica se mantuvo durante siglos y continúa siendo la expresión de la verdad
para millones de personas. Eso, a pesar del surgimiento de nuevas ideas, el avance de las
investigaciones y de lo insostenible de las ideas perpetuadas. Las creencias religiosas ignoran el
progreso y continúan actuando y pensando como antaño.
“La estructura del modelo cristiano parte de dos vertientes: la acción divina sobre los seres
humanos y la idea fundamental del pecado. Esas vertientes acaban por envolver a cada persona,
en la medida en que ella se torna frágil por el dolor, por el sufrimiento o por la angustia respecto
de su porvenir, dentro de los límites rígidos de la vida entre la cuna y la tumba. Según este
modelo, todos son pecadores, Dios está lleno de amor, pero también de venganza.
F.E. - Y todo ello por una incorrecta interpretación de la Realidad Divina. Realidad que el Espiritismo está
lejos de comprender en su totalidad; pero, sí que promueve un acercamiento más lógico y racional a la
acción de la Divinidad a través de la comprensión de que Ella actúa mediante leyes perfectas que amparan
perfectamente a sus criaturas. El Espiritismo nos ayuda a encajar mejor la Acción Divina con el contraste de
la aparente injusticia reinante en nuestro planeta. Y ese encaje se arbitra gracias a las leyes de progreso y
de justicia universal, sustentadas por la realidad reencarnacionista.
D.K. - “Aunque a lo largo de la historia las filosofías materialistas y nihilistas siempre negaron el
modelo cristiano, la principal oposición actual a ese modelo viene de la ciencia, aunque pese a
que su interés en desmontar las afirmaciones de la Iglesia, principalmente en lo que atañe a las
cuestiones relacionadas con la naturaleza del ser humano y su comportamiento, se base en una
visión completamente organicista.
F.E. - A pesar de esa vertiente más bien materialista de la ciencia, estamos convencidos de que será ella la
que, tarde o temprano, acabe demostrando la existencia de ese principio inteligente, que es el espíritu.
D.K. - “El pecado original sobrevive en la filosofía cristiana. Jehová, el dios judío avanza en el
fondo de la idea de un dios de amor y misericordia.
“Frente al futuro después de la muerte, la Iglesia mantiene el mismo pensamiento acerca del
cielo y el infierno, la naturaleza mala de la persona y la necesidad de salvación y redención, así
como de un Salvador.
F.E. - Una correcta comprensión de la Acción Divina nos lleva a entender que no se necesita en ninguna
manera la actuación de un Salvador. No necesitamos nadie que nos salve, porque nadie está perdido, sino
que absolutamente todos estamos bajo la protección eficaz de la Ley Natural. Por eso, en Espiritismo, no
cabe -como a veces se puede encontrar en algunas comunicaciones medianímicas- el menor atisbo de
“salvacionismo”.
D.K. - “Súmese a eso el alcance de la geopolítica mundial, la influencia de las religiones
orientales y del Islamismo y veremos que todos los modelos religiosos, con sus aspectos
específicos, son incapaces de dar una dirección, de ayudar a crear una forma de respeto
recíproco y de fraternidad básica entre las personas.
F.E. - Ciertamente les falta el entendimiento del concepto reencarnacionista, el único que realmente nos
iguala a todos, y nos lleva, forzosamente por la acción del dolor y del aprendizaje, a comprender que el
respeto a uno mismo y a los demás es la base de la fraternidad universal. ◙
Se continuará con la publicación de nuevos comentarios a la obra
“Doctrina Kardecista”
tanto en los próximos ejemplares de Flama Espirita como también en nuestro
Blog http://centrebarcelonesdeculturaespirita.blogspot.com
 
La Asociación Internacional para el Progreso del Espiritismo (A.I.P.E) organiza el I CONGRESO INTERNACIONAL DE ESPIRITISMO a llevarse a cabo el 29 y 30 de Abril y 1° de Mayo de 2011 en Tarragona - España. El tema central del Congreso será: "Contribución del Espiritismo para el progreso de la Humanidad".
  

lunes, 6 de diciembre de 2010

ANUNCIO IMPORTANTE DE PARTE DEL GRUPO ESPÍRITA DE LA PALMA

PROGRAMA  DE ACTIVIDADES PÚBLICAS DEL

“GRUPO ESPÍRITA DE LA PALMA – ” DICIEMBRE 2010


Viernes,  Día  3,  proyección de documental:
“Cimática”
Cimática es un documental que muestra una síntesis donde  convergen filosofía, física cuántica, evolución y el afán ancestral  del Ser Humano de entender  su propia existencia. Subtitulado.
Le seguirá un coloquio-debate.
Viernes , Día  10,  Proyección:
“Dios Existe: entrevista al científico español  Rafael López Herrero”
La Verdadera Ciencia está hoy mucho más avanzada de lo que nos imaginamos y de lo que muchos quieren contarnos. Pero parte del mundo sigue funcionando por inercia con arcaicos y densos conocimientos sin querer abrir los ojos a lo que –por fin- la ciencia ya ha demostrado: todo es mental, vivimos una realidad holográfica, hay vida más allá de la muerte, nos podemos comunicar con el universo, Dios existe…
Le seguirá un coloquio-debate.
Viernes,  Día  17,  proyección de documental:
“Mentes brillantes en busca de la felicidad”
Una indagación en las respuestas a las preguntas que nos hacemos a lo largo de la vida en busca de un objetivo común: la felicidad. Para ello, cuenta con la presencia de ilustres figuras actuales: autores, líderes religiosos y espirituales, activistas de derechos civiles y pensadores.
Le seguirá un coloquio-debate.
…………………………………………
Lugar:
Av. Carlos Fco. Lorenzo  Navarro Nº 69 -  Edf. Vizconde, 1º D – Los Llanos de A.
HORA: 19:30 (ENTRADA LIBRE)
VISITA NUESTRO BLOG: gruporespiritaisladelapalma.wordpress.com
CORREO ELECTRÓNICO: grupoespiritalapalma@gmail.com

domingo, 5 de diciembre de 2010

¿COMO DIVULGAR EL ESPIRITISMO? Por Quintín López Gómez* TOMADO DE: REVISTA CONCIENCIA ESPÍRITA DEL GRUPO ESPÍRITA DE LA PALMA.

¿COMO DIVULGAR EL ESPIRITISMO?

Por Quintín López Gómez*

Toda empresa humana requiere, para llevarla a cabo con éxito, planearla, primero, bien; vitalizarla, luego, con el verbo de la decisión, y dignificarla, últimamente, con la ejemplaridad.

Para planear el problema “¿Cómo divulgar el Espiritismo?”, debemos, en primer término, fijar lo que vamos a entender por Espiritismo.

Se ha dicho en todos los tonos que el Espiritismo es un sistema científico, filosófico y moral, que tiende a conocer todas las leyes de la Naturaleza y a determinar la misión del hombre, dentro de esas leyes, en su eviterno vivir.

Por consiguiente, lo primero que se nos impone, es adaptar lo más posible el Espiritismo que intentemos divulgar a las leyes de la Naturaleza.

Este es el aspecto científico del Espiritismo.

“El Espiritismo será científico, o no será”, dijo Kardec, con visión profética; y el tiempo nos ha venido demostrando que el Espiritismo que no ha seguido esa ruta, ha ido deca­yendo bajo el peso del ridículo a que le condenaba su credulidad bobalicona.

Es, pues, preciso, para que el Espiritismo eche raíces y crezca ufano, que ante todo, y sobre todo, sea científico, y que lo primero a que atiendan sus divulgadores es a contrastar con los postulados de la Ciencia las hipótesis que emitan.

Ciencia y Filosofía no son cosas dispares y antagónicas, sino aspectos de una misma realidad que, yendo acordes, pro­porcionan una más clara y amplia visión y comprensión del motivo examinado y, yendo discordes, le entenebrecen y des­virtúan. Por lo tanto, es preciso que el Espiritismo a divulgar, entrelace ambos aspectos con el hilo de Ariadna que distinguimos con el nombre de Lógica.

Si la Ciencia y la Filosofía no son dispares entre sí, tam­poco lo son con la Moral; antes al contrario: ésta es el orna­mento de aquéllas. Luego el Espiritismo que se debe divulgar ha de ser el Espiritismo Científico, Filosófico y Moral.

Y ¿qué es la Ciencia Espírita, la Filosofía Espírita y la Moral Espírita?

Lo que es la Ciencia, la Filosofía y la Moral en general, pero aplicadas a nuestros postulados.

La Ciencia se reduce al cada vez más amplio y depurado conocimiento de las cosas por las leyes que las rigen, de lo que resulta que no es inmutable, aunque sí imperecedera. Nuestra Ciencia, en ninguno de sus policromados aspectos, es la Ciencia de nuestros tatarabuelos en lo actual; pero si es la misma ciencia en lo virtual. Ellos tuvieron por Ciencia aquello que alcanzaron a determinar con su observación y los me­dios de que disponían; nosotros tenemos por Ciencia lo que alcanzamos a comprender con nuestra observación y los medios de que disponemos. La fuente es la misma, y los mismos hu­bieran sido los resultados si no hubiésemos cambiado, mejorán­dolos, los medios de observación. Pero tampoco nuestra Cien­cia es toda la Ciencia ni está exenta de nebulosidades y, con­siguientemente, tampoco nuestra verdad es toda la Verdad ni está exenta de errores; de lo que se sigue que nuestra Ciencia – y hablamos ahora de la Ciencia Espírita – apoyada en los postulados de la Ciencia general, no puede ni debe decir: “ésta es la verdad”, sino que puede y debe decir: “ésta es la verdad del presente”.

De idéntico modo debe comportarse en relación con la Filosofía. Ésta, como es sabido, se nutre de la observación quintaesenciada. Newton dedujo la Ley de gravedad de la caída de una manzana. Para millares de personas el fenómeno no hubiera tenido importancia ninguna; para el ge­nio reflexivo de Newton, tuvo la de hacerle meditar acerca del por qué todos los cuerpos caen verticalmente hacia el centro de la tierra. El filósofo, pues, es el que de la cosa más trivial en apariencia, sabe extraer el jugo, y por una serie de verdades concatenadas, induce o deduce una ley en ellas común, que en muchas ocasiones no está conteste con la expe­riencia, pero sí lo está con la lógica, que es la verdad de orden moral o metafísico, tanto o más positivo que lo que se ve y se palpa.

En la Moral, finalmente, hay que apreciar también con preferencia el fondo a la forma, y sobre todo, hay que desarro­llar sus veneros. Estos los proporcionan las emotividades, que, a su vez, tienen por amasijo las sensaciones. Enseñar a distin­guir las sensaciones, es enseñar a pulimentar las emotividades y engendrar una Conciencia recta, justa, ecuánime. No es el temor el que hace al hombre bueno, recto, íntegro: es la per­suasión que alcanza de que debe procederse así, para ponerse a plomo con la Ley.

Se hace, pues, Ciencia Espírita, y se divulga Ciencia Espí­rita, desarrollando y afinando la sensibilidad, rectificando y sublimando las emociones y haciendo ejercicios de lógica, que son los que nos proporcionan los conocimientos, así físicos como metafísicos y morales.

¿Qué medios son mejores para este trabajo? No hay otro más adecuado que el estudio; esto es, la observación, el análisis y la inducción y deducción filosófica. Gimnasia físico­-psíquica, ¡mucha gimnasia físico-psíquica! La física, para man­tenernos con mente sana en cuerpo sano; la psíquica, para poder saltar de lo conocido a lo desconocido con auxilio del trampolín de la lógica.

¡No olvidemos que cualquiera tema que abordemos, si lo abordamos bien, estará de perfecto acuerdo con nuestro Credo!

¿Procedimientos? Todos son buenos, todos son útiles, con tal se adapten a las circunstancias de lugar y medio.

La conversación familiar, el discurso, la hoja volante, el periódico, el libro, la radiofonía… y ante todo y sobre todo, el ejemplo personal.

Porque invocamos la Ciencia, la Filosofía y la Moral en nuestras palabras y en nuestros actos, debemos reflejar que son prendas de nuestro uso. Porque invocamos el libre examen, no tenemos derecho a ser intransigentes ni dogmáticos. Porque acep­tamos la evolución, debemos esperar sin prisas la germinación, el desarrollo y la fructificación de la semilla que desparramemos a manta.

¿Organización? La más adecuada en cada caso; pero siempre con miras a irradiar nuestras aspiraciones de mayor desarro­llo intelecto-moral, sin el triple moho del fanatismo, la pedan­tería y el medro.

…………………………………..
* Este artículo, subtitulado “¿Qué sistema de propaganda conviene hacer?”, fue publicado junto al trabajo “De la idea de Dios”, en un folleto editado por la Editorial Maucci, de Barcelona, intitulado Esbozos de Epistemología Espírita, aproximadamente por los años 20 del pasado siglo XX.