"Es necesario liberarse de la fundamental incapacidad humana que constituye el egoísmo materialista."
Aldous Huxley

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Ponemos en conocimiento de todos nuestros amables lectores que pueden descargar gratuitamente libros de contenido doctrinario, como las obras fundamentales de la Codificación Kardeciana y de otros destacados autores del pensamiento filosófico espírita en los siguientes enlaces:
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Saludos.

EL POR QUÉ DE UN NUEVO BLOG

Después de abrir y mantener actualizados los blogs: CULTURA Y DIVULGACIÓN ESPÍRITAS y CENTRO VIRTUAL DE ESTUDIOS

ESPIRITISTAS Y AFINES, para la formación doctrinaria dentro de los postulados eminentemente racionalistas y laicos de la filosofía espírita codificada por el Maestro Allan Kardec que exhibe la Confederación Espírita Panamericana, a la cual nos adherimos, creímos conveniente abrir un nuevo Blog de un formato más ágil y que mostrase artículos de opinión de lectura rápida, sin perder por ello consistencia, así como noticias y eventos en el ámbito espírita promovidos por la CEPA, a modo de actualizar al lector.
Esa ha sido la razón que nos mueve y otra vez nos embarcamos en un nuevo viaje en el cual esperamos contar con la benevolencia de nuestros pacientes y amables lectores y vernos favorecidos con su interés por seguirnos en la lectura.
Reciban todos vosotros un fraternal abrazo.
René Dayre Abella y Norberto Prieto
Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines "Manuel S. Porteiro".



lunes, 7 de mayo de 2018



EL ESPIRITISMO NO ES UNA RELIGIÓN
Jacques Peccatte

REVISTA DE CULTURA ESPÍRITA ENE/ABR

Con frecuencia el espiritismo ha sido considerado como una religión, y desde su nacimiento con Allan Kardec, la cuestión todavía se debate en ciertos medios espíritas, donde se dice que el propio Allan Kardec no había zanjado totalmente el asunto con arreglo al contenido semántico que podía darse a la palabra religión. ¿Religión significa enlazar y reunir alrededor de una idea o se trata más bien, y sobre todo, de creencias que se oponen a la razón? Por nuestra parte, hemos llegado a las nociones más simples, definiendo los conceptos a partir de su contenido comúnmente utilizado. En religión, se admiten las nociones de creencia y de fe independientemente de toda tentativa de análisis lógico y razonado. Así por ejemplo, en el catolicismo, el misterio de la Santísima Trinidad o la resurrección de Jesús son conceptos que recurren a la creencia en la medida en que en esencia son y, seguirán siendo, inexplicables, planteando un desafío a la razón que no puede ser resuelto sino por la fe. Por el contrario, en materia de espiritismo, el misterio no puede quedar sin explicación, y es a partir de un enfoque científico, filosófico e histórico, que progresivamente han podido surgir nuevas tesis para volver inteligible lo que era oscuro. Es en particular por el estudio de la historia de la Iglesia, que buen número de principios religiosos han podido ser descifrados. En diferentes épocas se han instituido dogmas, viniendo a menudo a contradecir lo que anteriormente era admitido, dogmas institucionalizados por los eclesiásticos y los cuales se pretendía a veces que eran inspirados por un soplo divino.
La historia de la Iglesia es, de hecho, la historia de dogmas sucesivos que, la mayoría de las veces,
contradicen la razón; y se convierten entonces en objetos de fe, sólo son pues admisibles por la fe.

LA FE O LA RAZÓN

Es pues este punto el que se vuelve esencial en el debate planteado: lo religioso depende de la fe, mientras que lo filosófico se apoya en la razón. Y en este sentido, el espiritismo permite disociarse de la creencia en la medida en que algunos de sus principios obedecen a leyes que se pueden describir, explicar, analizar o incluso probar, ya sea en forma experimental, o en forma filosófica. Quedará sin embargo una pequeña parte que recurre a la fe, y es la de un presupuesto respecto a la existencia de Dios.
Por ejemplo, un personaje de tendencia materialista, se apoya en el postulado de la no existencia de Dios, con lo cual compromete un acto de fe, fe en una certeza atea, que luego se las ingeniará para demostrar por medio de la ciencia, el análisis y el razonamiento.
Del mismo modo, el espiritualista y en particular el espírita, va a plantear su propio postulado de partida, el de la existencia de Dios; es entonces una apuesta (como la de Pascal) que necesita demostrar luego. Para hacerlo, se servirá de argumentos y establecerá razonamientos que estime más convincentes que los de los nihilistas. Estos argumentos ya están contenidos ampliamente en El Libro de los Espíritus de Allan Kardec, argumentos también reforzados por el hecho de que los propios Espíritus han venido a confirmar a la vez, su supervivencia y la realidad de una fuerza divina infinita y creadora de todas las cosas. Evidentemente hace falta allí otro presupuesto, el de la manifestación efectiva de Espíritus, cuya realidad se ha podido establecer a partir del estudio de la mediumnidad y de las pruebas aportadas.
Por este estudio realizado en el espiritismo, y en primer lugar por Allan Kardec, se descubren numerosos argumentos de gran fuerza. Cuando Allan Kardec, utilizando las respuestas de los Espíritus, define los atributos de Dios, a la vez en El Libro de los Espíritus y en La Génesis según el Espiritismo, recoge ciertos principios contenidos en los Evangelios, y los explica, no ya en un acto de fe, sino con argumentos filosóficos, que son la prolongación de palabras provenientes de los Espíritus a través de los médiums. Y es entonces cuando puede distanciarse del hecho religioso, confirmando ciertos aspectos de una moral cristiana bien comprendida, y a la vez refutar ciertos dogmas. Es así como los misterios de la religión son clarificados como por ejemplo, “la resurrección del Cristo” que ya no es un milagro que viene a contradecir la razón sino la manifestación fantasmal y tangible del espíritu de Jesús, fenómeno vuelto comprensible a partir de las observaciones espíritas referentes a las apariciones materializadas y la mediumnidad de ectoplasmia.
Otro misterio: este personaje, considerado como profeta o Mesías, sería la encarnación de Dios hecho hombre, concepto ratificado durante el Concilio de Nicea en 325 (consubstancialidad entre el padre y el hijo) y un poco más tarde con la adopción de la Santísima Trinidad, en el primer Concilio de Constantinopla (381), incluyendo la divinidad del Espíritu Santo. El estudio espírita sobre este punto, ha permitido concluir dentro de una mejor lógica en la encarnación de un espíritu de gran evolución que, cerca de la perfección de un espíritu puro, ha venido a traer a los hombres de su tiempo un mensaje de esencia divina, un mensaje que sin embargo ha trascendido los siglos, porque es portador de una idea esencial, la del amor al prójimo. Esta conclusión, confirmada igualmente por los Espíritus, ha permitido aportar una explicación lógica de acuerdo con la razón, preservando el lado excepcional de un profeta, sin por ello atribuirle el carácter de divinidad que le fue otorgado por el principio de la Santísima Trinidad.

LA TEOLOGÍA Y EL DOGMA

Muchos otros dogmas han sido decretados en el transcurso de los siglos, constituyendo un cuerpo de doctrina o una teología, que ya no tiene el carácter de filosofía, en la medida en que un buen número de los principios que contiene dependen de una creencia ciega, lo que algunos llaman fe de carbonero, una fe que permite creer en realidades imposibles per se. Allí, donde la comprensión ya no es posible, se emite un acto de fe que permite dispensarse de explicaciones lógicas que serían imposibles de encontrar.
Desde hace dos mil años, la Iglesia ha instituido muchos dogmas, como la Inmaculada Concepción, enunciando “que la concepción de la Virgen María en el seno de su madre, no fue marcada por la tacha del pecado original”, lo cual fue ratificado por el Papa Pío IX en 1854. Este dogma no debe ser confundido con el de la virginidad de María, ya indicado en los Evangelios y que fue admitido por la mayoría de los Padres de la Iglesia. Existe igualmente la virginidad perpetua (María permaneció virgen después del nacimiento de Jesús) proclamada durante el segundo Concilio de Constantinopla en 553.
La Iglesia ha instituido igualmente los sacramentos, que responden a necesidades sociales como el matrimonio o a necesidades más espirituales como el bautismo, la eucaristía, la extremaunción o el perdón de los pecados por la confesión. Si bien se trata de teología, es decir de principios instituidos por los eclesiásticos, es también, sin duda, la prueba de que el ser humano necesita espiritualidad. Esta necesidad ha sido satisfecha hasta ahora por la creencia, el dogma y el rito. Eso puede bastar a ciertas personas, pero deja a otras sumidas en la frustración. Es allí donde el espiritismo ha tenido la virtud de explicar lo incomprensible, aportando otras nociones hasta entonces mal definidas, como la manifestación de los Espíritus y su reencarnación dentro de una continuidad evolutiva. Por otra parte, la reencarnación estuvo contenida en el hecho religioso de muchas culturas precristianas, y abrogada definitivamente en 553, (Constantinopla) cuando, según Orígenes (185-253), fue condenada la preexistencia del alma, así como la creencia en su reencarnación.
La creencia en las vidas sucesivas ha sido, sobre todo, particularidad de las tradiciones orientales, del brahmanismo, el budismo y el hinduismo. Allí también, aunque el principio en sí mismo está confirmado por vía espírita, sale de las creencias simplistas para entrar en una explicación más lógica que nos aleja de las nociones caricaturescas del karma punitivo o de la metempsicosis.

EL ESPIRITISMO, ¿CONTINUIDAD DEL CRISTIANISMO?

Es en particular desde el punto de vista moral que Allan Kardec ha vinculado entre sí tres revelaciones sucesivas en el tiempo: la de Moisés que indica un código moral en sus mandamientos, la palabra de Jesús que viene a completar la de Moisés, y finalmente la revelación espírita que viene a aportar toda la luz a partir de la manifestación del más allá. Este principio de continuidad espiritual, se aplica específicamente a una historia judeo-cristiana que pasa igualmente por la influencia filosófica de Grecia. Sin embargo, este principio, llamado de tercera revelación, no debe reducirse a lo religioso y poner de relieve a una religión más que a otra. Todas las religiones del mundo, si bien han tenido su razón de existir y su necesidad desde un punto de vista espiritual, tienen igualmente (o han tenido) fallas de envergadura, fallas de naturaleza humana que conducen al dominio, a la guerra, a la persecución o a la inquisición. No hay pues, desde nuestro punto de vista, una tradición religiosa que sea superior a otra, salvo que se mire muy puntualmente: hoy, por ejemplo, podríamos decir que las orientaciones del Papa actual son mucho más progresistas que las de los predicadores norteamericanos pseudo-protestantes (Evangélicos, Adventistas, Pentecostales y otros).
Respecto a las religiones que no pertenecen a nuestra cultura occidental, que son principalmente el budismo, el hinduismo y el islam, nos es más difícil juzgar, tomando en consideración las diferencias culturales que hacen que nuestros criterios de apreciación sean diferentes. No obstante, debería haber allí factores universales que borraran las diferencias. Y entre estos factores, hay uno que aún plantea un verdadero problema, es la idea de separación entre la práctica religiosa y los asuntos temporales de la organización de las sociedades, la famosa cuestión del laicismo. Este asunto no es evocado en ninguno de los grandes textos fundadores de las religiones, y es igual en los textos que se distancian del laicismo, salvo en ese entorno preciso del Evangelio donde Jesús les responde a los fariseos: “Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”.
Por su parte, los espíritas aportaron su tributo a esta necesaria separación entre lo religioso y lo político, cuando algunos de ellos se comprometieron en la Liga de la Enseñanza, militando por una escuela laica, no confesional, gratuita y obligatoria. Fueron los Pierre-Gaétan Leymarie, Camille Flammarion, Léon Denis, Emmanuel Vauchez y algunos otros que, dentro de la continuidad del pedagogo Hyppolite Rivail convertido en Allan Kardec, perseguían los grandes ideales heredados del Siglo de las Luces y de la Revolución Francesa, para que la organización social de la instrucción pública fuera resueltamente disociada del hecho religioso. En este sentido, puede afirmarse que el espiritismo, ya separado de lo religioso en tanto que ciencia y filosofía, se apartó igualmente del punto de vista del laicismo, inscribiéndose de inmediato en la modernidad.
Por supuesto, laicismo no significa que uno deba olvidarse de la espiritualidad en el seno de la vida social. Este principio establece simplemente que dentro de una sociedad de progreso, todas las religiones tienen su legítimo derecho de expresión, pero ninguna de ellas debe dictar la ley civil ni ninguno de los principios de la vida en sociedad. Pues, ello retrotraería a las teocracias del pasado, incluso a los poderes de la Inquisición que, sin embargo, se perpetúan en otras comarcas para desdicha de todos, pero que necesariamente a la larga deberán desaparecer si se quiere pensar realmente en un progreso sobre la Tierra, un progreso que sería de un verdadero alcance, no ya religioso, sino espiritual.
Traducido por Ruth Newman
EXTRAÍDO DE: REVISTA DE CULTURA ESPÍRITA ENE/ABR

viernes, 6 de abril de 2018


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 Jon-2Prof. Jon Aizpúrua
INTRODUCCIÓN

El Profesor Jon Aizpúrua es, sin duda alguna, una de las figuras más destacadas del movimiento espiritista mundial en los últimos 30 años. Venezolano de ascendencia vasca, es economista, psicólogo clínico, profesor universitario, productor, locutor, conferenciante y escritor; autor, entre otros muchos títulos, de obras como «Aplicaciones de la Hipnosis Clínica»; «Historia de la Parapsicología»; Los Fundamentos del Espiritismo; «El Espiritismo y la Creación Poética»; «El Pensamiento Vivo de Porteiro», o «Arquitectos de la Libertad Americana»…

Presidente del Movimiento de Cultura Espírita CIMA, también ejerció la presidencia de la Confederación Espírita Panamericana (CEPA) entre 1993 y 2000. Miembro del Círculo de Escritores de Venezuela y de la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina. Está considerado como una de las figuras más relevantes del panorama cultural venezolano actual.

El trabajo que les presentamos en esta entrada, “Espiritismo en Síntesis, reflexiones en torno a la Doctrina y divulgación del Espiritismo”, tiene ya algunos años, pero los planteamientos recogidos en él continúan estando de plena actualidad, por lo que no ha perdido un ápice de frescura y vigencia. Con la unánimemente reconocida maestría de su pluma, recoge de manera diáfana y bien estructurada, una síntesis de los principios fundamentales del Espiritismo y su proyección en diferentes ámbitos de la vida individual y colectiva, que en conjunto enmarcan una visión moderna, nítida y abierta, en la mejor herencia del espíritu kardeciano, de la Doctrina de los Espíritus, señalando al tiempo algunos de los principales desafios a que se enfrenta en estos días y, en consecuencia, también señala las tareas inmediatas que compete a los espiritistas de hoy realizar para garantizar su futuro.

                                                                                           Idafe


ESPIRITISMO EN SÍNTESIS:

Reflexiones en torno a la Doctrina y divulgación del Espiritismo

Por: Jon Aizpúrua

♣ ♣ ♣

1. – POSTULADOS BÁSICOS

1.1 – Existencia de Dios

La idea espiritista de Dios se distingue radicalmente de la concepción antropomórfica de las religiones, considerándolo como la Energía Primaria y creadora del Universo. No lo concibe como un ser personal o mutable que premia o castiga, sino como el arquetipo trascendental del Supremo Amor.

1.2 – Preexistencia y Supervivencia del Espíritu

Existimos antes de nacer y continuamos viviendo después de la muerte. Todos los seres vivientes están dinamizados por un principio psíquico, asiento permanente de lo intelectual, emotivo y volitivo, indestructible e imperecedero que coexiste con el organismo corporal, y que es el asiento permanente de nuestra personalidad intrínseca, con todo su contenido intelectual, emocional y volitivo.

Este principio psíquico o Espíritu, existe antes del nacimiento, constituyendo el mundo espiritual o de los seres desencarnados, se conjuga con el ser biológico, al que dirige en sus procesos vitales, formando el mundo físico o de los seres desencarnados, y continúa existiendo luego de ese proceso de disfuncionalidad que denominamos muerte.

1.3 – Evolución del Espíritu

El principio psíquico asciende por toda la escala de la vida, en un esfuerzo lento, penoso y glorioso, aprendiendo y fijando las nuevas características, alcanzando el nivel humano, que es el máximo escalón logrado hasta ahora en la evolución de la vida en nuestro planeta.

El principio psíquico se individualiza en determinado nivel del proceso evolutivo y lo llamamos específicamente Espíritu cuando alcanza el peldaño de la hominización.

1.4 – Reencarnación

El espíritu va utilizando diversos cuerpos a lo largo de su trayectoria progresiva. Va alcanzando nuevos conocimientos y experiencias, a través de innumerables vidas sucesivas. Así el pasado y el presente están enlazados en una relación causal, cuya comprensión es indispensable para el perfeccionamiento del Ser y para la construcción de su porvenir luminoso.

Sólo por la Reencarnación podemos entender la vida en sus múltiples facetas y diferenciaciones, así como alcanzar a explicarnos numerosos problemas que se convierten en enigmas insolubles si se prescinde la ley palingenésica. Bien sea por la vía de la demostración científica o a través de la lógica filosófica, o por sus consecuencias morales, la reencarnación se impone como una grandiosa evidencia en toda la realidad universal.

1.5 – Mediumnidad

Por la mediumnidad se prueba tangiblemente la inmortalidad del alma. Entramos en contacto con entidades espirituales diversas y recibimos valiosas y consoladoras informaciones, instrucciones e informaciones, intuiciones e inspiraciones. Y se rectifican las falsas ideas del cielo, infierno, demonios, penas o castigos eternos.

1.6 – Pluralidad de Mundos Habitados

La vida no es un accidente que, excepcionalmente, se produjera en la Tierra. Ella es una constante universal. No estamos solos en un Universo infinito, eterno e ilimitado. Sería grosero antropocentrismo negar la manifestación de vida en otros planetas, sistemas o galaxias, la cual obviamente, habrá adquirido distintas formas de expresión, de acuerdo con sus propias circunstancias.

Pluralidad de existencias en pluralidad de mundos, esa es la ruta del Espíritu en su quehacer evolutivo.

2 – CARACTERES FUNDAMENTALES

2.1 – El Espiritismo es una Doctrina Espiritualista

La historia de la Filosofía nos demuestra la permanente contraposición de dos concepciones sobre el hombre y la vida en general: la de quienes circunscriben la existencia al estrecho perímetro que marcan la concepción del óvulo y la muerte, y la de quienes sostienen que más allá de esos límites trasciende la realidad inmortal del Espíritu. Los primeros son materialistas; los segundos, espiritualistas. No hay escapatoria, o se acepta la inmortalidad o se la niega. Toda persona que admita que en sí mismo hay un principio espiritual, trascendental, y que continúa existiendo luego de morir, es espiritualista, independientemente de su manera de entender y explicar ese principio espiritual.

El Espiritismo es, pues, filosóficamente, una visión espiritualista de la vida, aunque siempre debe quedar claro que, siendo todo espiritista, espiritualista, no todo espiritualista es espiritista. El Espiritualismo representa una concepción amplia y muy genérica, y se necesitaba un término más específico para designar la Doctrina de los Espíritus, y por ello el ilustre Allan Kardec acuñó el término Espiritismo. “Para las cosas nuevas se necesitan palabras nuevas”, así empezó Allan Kardec su “Introducción” a El Libro de los Espíritus.

2.2 – El Espiritismo es una Doctrina Evolucionista

La Ley de Evolución es un principio básico en el Universo. Evolucionan la substancia y las formas: los astros y los cuerpos inorgánicos, los minerales, los vegetales y los animales, el hombre, las sociedades, las culturas, las ideas. En fin, expresado dialécticamente, todo cambia excepto la ley de los cambios.

El Espiritismo reconoce y postula la evolución, como expresión permanente de todo cuanto nos rodea.

2.3 – El Espiritismo es una Ciencia Experimental

Kardec definió el Espiritismo como “una Ciencia que estudia el origen, la naturaleza y el destino del espíritu y sus relaciones con el mundo corporal”.

El Espiritismo es científico porque se apoya en hechos demostrados y demostrables. Lo es porque su objeto de estudio es susceptible de ser analizado, registrado y controlado. Es científico porque aplica una metodología rigurosa y precisa, y en sus conclusiones ha enunciado leyes de vigencia y valor general. Recordemos al Doctor Gustavo Geley cuando expresé, en su Interpretación Sintética del Espiritismo, que el Espiritismo solo aspira al título de Ciencia y a considerarse una rama de la Historia Natural”.

2.4 – El Espiritismo es una Filosofía Racionalista

El Espiritismo indaga exhaustivamente en torno a las causas y principios del Universo, de la Vida y del Ser. Nos aclara nuestro origen y nuestro destino, proporcionándonos respuestas al por qué y para qué estamos en el planeta, sin apelar a expedientes sobrenaturales, ni a dogmas fideístas; haciendo, por el contrario, de la Razón, la brújula con que se orienta.

Ya no es necesario creer ciegamente, ahora podeos saber y comprender toda nuestra realidad intrínseca y extrínseca, o sea, el micro y el macrocosmos racionalmente comprendidos. La Filosofía Espiritista es la más alta expresión de la Razón, la Lógica y el Conocimiento.

2.5 – El Espiritismo es una Ética Social

La Ciencia y la Filosofía Espírita encuentran su complemento en la Ética Espírita. No basta conocer los fundamentos de esta Doctrina, es necesario que los consubstanciemos con nuestra vida para lograr la transformación moral, personal, familiar y social que los nuevos tiempos requieren.

El Espiritismo no se puede reducir exclusivamente a la fría experimentación del laboratorio; tampoco es posible limitarlo tan solo al raciocinar inductivo o deductivo en cuanto a la esencia y la existencia del Ser. Lo científico y lo filosófico han de proyectarse en lo ético y en lo moral, y así conjugadas las tres vertientes de la Doctrina, mostrar a la humanidad el prototipo del hombre que el Espiritismo es capaz de formar, el Hombre Espírita, arquetipo de la era que se avecina, la Era del Espíritu.

2.6 – El Espiritismo no es una Religión

Recordemos con Kardec: “El verdadero carácter del Espiritismo es el de una ciencia y no el de una religión”. Toda religión se asienta en dogmas; admite lo sobrenatural; su vía de conocimiento es la fe; adopta ritos, cultos, liturgias; se organiza en iglesias; posee sacerdotes, jerarquías, etc.

El Espiritismo se basa en hechos comprobados científicamente; excluye cualquier idea sobrenaturalista; preconiza la razón como fuente del saber; no tiene ritos, altares, ceremonias, templos o clero, etc. La religión impone el temor a un Dios personal, colérico, cambiante, al tanto que el Espiritismo expone la noción de Dios como la más sublime expresión del Amor Universal.

2.7 – El Espiritismo es el Progreso

Ninguna doctrina, materialista o espiritualista, científica o filosófica, sociológica, política o moralista, alcanza el grado de elevación y trascendencia para la Humanidad que significa el Espiritismo.

La Doctrina de los Espíritus es la más clara, completa y abarcante visión que ha conseguido nuestro mundo en su proceso histórico de superación. Ella representa en nuestra actualidad, los más puros, nobles y altruistas ideales de perfección, porque se basa en la verdad y el amor, manantiales frescos y cristalinos de donde fluyen todos los ideales de avance y mejoramientos eternos.

3 – PAUTAS

3.1 – Simplicidad

La Doctrina Espírita es tanto más clara y verdadera, cuanto más sencilla. No necesita expresiones rebuscadas o rimbombantes. Ornamentos literarios, ni pretende impresionar con terminologías que le son ajenas. Así también el Centro Espírita es un aula de estudios que ocupa un recinto sencillo, limpio, bien iluminado, sin adornos ritualísticos o imágenes religiosas.

Al igual, el espiritista ha de ser persona de mente despejada, de amplia cultura de la que no hace ostentación, y dispuesto siempre a brindar su palabra sencilla y orientadora a todo el que la requiera.

Aprendamos que, en la naturaleza, las verdades son bien sencillas, en tanto que las mentiras son bien complicadas,

3.2 – Gratuidad

La enseñanza espiritista es entera y absolutamente gratuita. Resulta del todo incompatible con el Ideal Espírita, cualquier forma de mercantilismo. Los dirigentes, los militantes y los médiums, son ciudadanos que viven de un trabajo honesto según su trabajo y profesión, y nunca del Espiritismo.

No hay ni puede haber profesionales del Espiritismo. No hacer del indispensable respaldo económico que necesita el movimiento para cumplir sus tareas, y al cual deben aportar voluntariamente los adeptos, una actividad encubiertamente especulativa.

3.3 – Racionalidad

La lógica y el sentido común deben acompañar siempre al Espiritista. No caer en la tentación de pretender saberlo todo o diagnosticar sobre asuntos personales o familiares, de salud psíquica o física, sin un estudio a conciencia de los mismos.

No aceptar ni rechazar nada que no esté debidamente explicado y comprobado. El Espiritista no puede dejarse arrastrar por un fanatismo irracional, ni quedarse en estériles escepticismos. Observar con cautela a todos esos personajes que se presentan como “nuevos Mesías” o “enviados divinos”. Leer con precaución aquellos libros que sustentan “revelaciones” y cuyos autores amenazan a quienes no los aceptan con “cataclismos” y otras calamidades. Actuar así, igualmente, con otras obras presuntas o realmente mediúmnicas, y no olvidar que el valor de un mensaje, no proviene de que el mismo sea o no de origen mediúmnico, sino de su contenido y sus enseñanzas.

El uso constante de nuestra capacidad de razonar, impedirá que seamos fáciles víctimas de engaños o – incluso – de obsesiones, o de caer en actitudes místicas o fanáticas.

3.4 – Progresividad

La Doctrina Espiritista surgió en 1867, en virtud del genial y visionario trabajo de Allan Kardec. El Maestro sentó sus bases fundamentales, mas nunca pretendió haberlo dicho todo. Sus continuadores – Denis, Delanne, Geley, Bozzano, etc. – incorporaron nuevos elementos doctrinarios, y es evidente que corresponde a cada generación el desenvolver la Idea, actualizándola con los nuevos descubrimientos científicos y con renovadas aportaciones culturales.

Este progreso no debe desvirtuar el signo primario que le diera el Codificador al Espiritismo, ni debe significar la aceptación acrítica de todo cuanto se presente como científico, aún sin serlo. Solo ha de incorporarse aquello que esté fundado en la razón y la experiencia.

Ninguno de los postulados básicos espiritistas, se ha resentido ante los avances de la Ciencia, por el contrario, podemos afirmar categóricamente, que han visto su confirmación paulatinamente. Así, cuando decimos del carácter progresivo de la Doctrina Espírita, nos estamos refiriendo claramente a la adopción de todos aquellos aspectos complementarios, que sean el producto de las nuevas investigaciones y que resistan con firmeza el control de la razón.

3.5 – Fraternidad

El Espiritismo eleva su mensaje de hermandad a todos los seres de la Tierra. Así, el trato que el espiritista ha de otorgar a todos sus semejantes, sean o no de sus mismas ideas, debe ser cordial, afectuoso y comprensivo.

No se concibe que, entre grupos o sociedades espiritistas, o entre los miembros de un mismo Centro, se presentes pugnas o rivalidades, ya que las diferencias de opinión deben ser cordialmente procesadas, dentro de una tónica de mutuo respeto y aclaratoria fraternal.

Los espiritistas han de ser ejemplo de rectitud, confianza, optimismo y fraternidad. Por su conducta práctica, habrá de lograr la Doctrina masiva aceptación social y se hará creedora al respeto de todos.

4 – PROPOSICIONES

4.1 – Libertad

El Espiritismo propone un mundo sustentado en la Libertad. Sin libertad pensamiento no hay búsqueda ni avance científico. Sin libertad de opiniones no hay quehacer filosófico. Sin libertad de creencias no hay progreso moral.

El Espiritismo solicita a los hombres y sus gobiernos, el respeto absoluto al derecho natural de cada ser, a pensar con libertad y disentir sin ser reprimido. Libertad de pensamiento, conciencia y crítica; libertad política y religiosa; sin ellas no hay paz ni justicia.

4.2 – Igualdad

El Espiritismo propone un mundo sustentado en la igualdad. Auspicia una sociedad de seres iguales en lo económico, racial o sexual.

El mundo debe superar las odiosas injusticias y discriminaciones, que resultan de anacrónicos atavismos o prejuicios carentes de algún sentido. Somos, todos, seres espirituales, y en cada encarnación vivenciamos diferentes situaciones sociales, económicas, étnicas o sexuales; la efectiva comprensión de esta ley palingenésica, nos animará a querer y respetar a todos nuestros semejantes y a reconocerlos como iguales a nosotros.

4.3 – Paz

Las guerras son manifestaciones de atraso. Las divergencias entre pueblos o gobiernos, pueden y deben dirimirse pacíficamente.

El Espiritismo rechaza esa concepción mathusiana, según la cual, son necesarios los acontecimientos bélicos para atenuar el crecimiento demográfico. Las guerras solo generan muerte, desolación y una secuela de calamidades trágicas, tales como miseria, hambre, odio y frustración. Aún más, con el avance tecnológico logrado, una guerra nuclear sería la devastación total y el regreso a formas de vida similares al periodo paleolítico.

El Espiritismo es firme propulsor de la Paz mundial, abogando por la conciliación entre los países, y dentro de éstos, de todos sus habitantes.

4.4 – Educación

El Espiritismo propone la educación laica, científica, democrática, gratuita y obligatoria. Un pueblo sumido en el analfabetismo está siempre condenado al subdesarrollo y la marginalidad. La educación es pilar primordial de la superación individual y colectiva.

La educación no puede ser sectaria o confesional, no ha de estar al servicio de ninguna doctrina religiosa. Debe ser laica, es decir, libre, enalteciendo el espíritu a través de la cultura y la ciencia. Debe alcanzar a todos los segmentos de la población, otorgándose obligatoria y gratuitamente, bajo la dirección del estado, sin discriminaciones ni propósitos subalternos.

4.5 – Cosmopolitismo

Sin dejar de reconocer las particularidades de cada país o región del mundo, el Espiritismo nos llama reconocer la hermandad y la fraternidad, que deben ser norma en las relaciones entre todos los seres del mundo.

Tenemos, cada uno, nuestra patria, lugar donde ahora hemos encarnado, a la que amamos y respetamos, pero ello no es óbice para que amemos al mundo todo, y nos sintamos vinculados con todos los pueblos que moran en la geografía del planeta.

Por encima de razas, idiomas, creencias o culturas diferentes, nos une la más grandiosa de las verdades: somos espíritus en constante evolución.

5 – TAREAS INMEDIATAS

5.1 – Deslindar el Espiritismo de la superstición

El Espiritismo no guarda relación con ningún género de supersticiones. En el Espiritismo no hay prácticas de africanismos o ritualismos étnicos, religiosos, folclóricos o sincréticos, ni se hacen rezos ni culto a imágenes, ni baños de plantas, consumo de aguardiente o tabaco, inhalaciones tóxicas, curaciones mágicas, maleficios o encantamientos.

Duele profundamente la confusión generalizada que existe en nuestros países, donde charlatanes de toda laya abusan del nombre del espiritismo, para todo tipo de falsificaciones ideológicas, que degeneran muchas veces en estafas y atentados a la integridad moral y física de las personas.

No nos cansaremos de repetir, como se expresaba continuamente en la extinguida (1936) revista La Luz del Porvenir, Barcelona: “No son espiritistas los que se lucran, explotan o engañan en nombre del Espiritismo. Los que se ocupan de cartomancia, sortilegios, adivinación, para embaucar a sus semejantes. Todo aquel que mixtifica o se atribuye falsas facultades, en cuyo fondo está el absurdo, el fanatismo o el interés. Nadie que obre así es espiritista, aunque diga serlo; y por el daño que causan a la doctrina y a la verdadera mediumnidad, consignamos nuestra protesta y nuestra reprobación contra todos ellos, reciban o no dinero en pago de sus extravíos”.

Es un deber inaplazable en nuestras Sociedades y Federaciones, redoblar la denuncia frente a estos individuos que explotan vilmente la ignorancia humana.

5.2 – Impedir la iglesificación del Espiritismo

Hay una tendencia en el seno del movimiento espírita, que pugna por definir al Espiritismo como religión, por instaurar un sistema de reuniones religiosas que llaman “Culto del Evangelio”, y por introducir formas de enseñanza y divulgación calcadas de las iglesias.

Debemos oponernos a esta mixtificación. El espiritismo debe ser preservado en los moldes laicos que Kardec estableciera. Reiteramos, pues, que en el Centro Espírita no han de celebrarse bautizos, matrimonios, funerales, ni rituales de cualquier especie.

El centro Espírita ha de ser concebido como salón de estudios y no como “casa de oración”, para ofrecer enseñanzas científicas, filosóficas y morales, en lugar de letanías religiosas, utilizando como textos de estudio obras legítimamente espiritistas y no la Biblia ni otros libros evangélicos.

Ello no excluye – al contrario, enaltece – la lectura y estudio de tantas obras de autores antiguos y modernos, que han contribuido al estudio del ALMA, de su SUPERVIVENCIA y de su EVOLUCIÓN, tanto en el campo el espiritismo propiamente dicho, como en el campo de doctrinas y concepciones y espiritualistas más o menos afines, formando parte todo ello del acervo y Cultura Espiritista.

5.3 – Organizar mejor el Movimiento Espírita

La célula básica del espiritismo es el Centro Espírita. Este representa el punto de contacto más directo con la población, y por ello debe estar adecuadamente estructurado, para atender la demanda creciente de información y orientación que el pueblo pide acerca de nuestra Doctrina.

Ha de contar con dirigentes cultos y preparados, capaces de explicar clara y correctamente la Idea.

Con equipos mediúmnicos, capacitados para demostrar con sus facultades la relación entre el plano espiritual y el físico, así como auxiliar en tareas de equilibrio y desobsesión.

Con un ritmo de reuniones, en el que se distribuya estudios doctrinarios con sesiones experimentales, cursos de actualización cultural, conferencias públicas, conmemoración de fechas significativas y otras actividades.

La prensa espírita debe mostrarse buena calidad, en impresión y en contenido, evitando las incorrecciones gramaticales y adecuándose a las normas modernas del periodismo.

El Centro Espírita debe mantener relaciones fraternales, de intercambio y cooperación con otras instituciones espiritualistas y fraternistas de la región; y más aún, con las demás Sociedades Espiritistas del país y del mundo, integrándose a las federaciones nacionales, continentales y mundiales, a fin de coadyuvar al fortalecimiento del movimiento espiritista mundial.

5.4 – Expandir el ideario espiritista

La sociedad actual, en las postrimerías del siglo XX*, atraviesa por una crisis total: económica, social política, cultural, generacional, y lo que es más sintomático, crisis de os valores éticos.

Requiere de una inyección de fuerza moral, que la vitalice y la encauce hacia más seguros y promisorios horizontes. El Espiritismo posee los elementos fundamentales para esa vigorización social. Apoyado en la ciencia, sin caer en el rancio y deprimente materialismo, y ofreciendo una clara demostración de las verdades trascendentales del Espíritu, pero sin hundirse en la oscuridad del dogmatismo religioso, puede dar al hombre contemporáneo la visión de síntesis que le permitirá vislumbrar la auténtica realidad de su propio Yo, relacionado armónicamente a toda la panorámica universal.

Por ello el Espiritismo no debe seguir siendo “ese gran desconocido” de que nos hablara el filósofo espírita Herculano Pires, parafraseando al recordado Alexis Carrel. Es tarea prioritaria una mayor y mejor divulgación en cada uno de nuestros países; así, el Espiritismo pasará a ejercer un papel de más relevancia y a adquirir un elevado peso específico dentro de ellos, a fin de brindar su orientación plena de moralidad y espiritualidad, para que los pueblos sean más felices y más conscientes de su destino.

Espiritistas: esta es la gran tarea del momento. Explayar la semilla del Ideario Espírita por todos los rincones del planeta. Hagámoslo con entusiasmo y convicción, como nos indicaron, décadas atrás, los pioneros: ADELANTE, SIEMPRE ADELANTE, CON LA CIENCIA Y EL AMOR.

♣ ♣ ♣
*Nota: En el texto se hace referencia al contexto temporal en el que el artículo fue escrito.
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martes, 3 de abril de 2018


Campo Biomágnetico - Aura
Qué es esto de la Energía?
Es posible que a muchas personas les suene raro, extraño, esotérico, no creíble y que además no entiendan nada.
Yo lo comprendo perfectamente, pues a mí me pasa exactamente igual con el futbol, me suena raro cuando escucho “fuera de juego” (pues que no sigan jugando…). Me parece extraño, increíble y completamente irreal que 20 ó 22 (es que no lo sé) hombres se peleen por una pelota – que haya miles de personas gritando mientras tanto y que se llegue a pagar por alguno de esos jugadores para tenerlo corriendo detrás de la propia pelota cifras como 75 millones de Euros.
Esto sí que es esotérico y por ello debe ser seguramente de otra dimensión porque yo lo que veo es otra vida, otras personas que sí que son reales.
Pues a esto que me pasa a mí con el futbol, se le puede llamar perfectamente “analfabetismo futbolístico”. Porque sé que si me interesara el tema, me documentaría  en profundidad y seguramente todo tendría explicación.

Lo mismo ocurre con la “Energía”, las “Terapias Energéticas” y el conocimiento del “Sistema Energético Humano”, hay muchas personas que no lo conocen, pero hay una diferencia, y es que desde 1939 eminentes científicos se han ocupado de investigar el “Cuerpo Energético Humano”, sin entrar en que es una ciencia milenaria en oriente.

Chakras y Cuerpos Energéticos
Así es que si tienes dudas, aquí te dejo datos suficientes para despejarlas y tener la seguridad de que aunque no veas tu “Cuerpo Energético”, lo tienes exactamente igual que tu hígado o tu páncreas que tampoco lo ves a simple vista.
Y cuando lo hayas leído, quizás te preguntes lo mismo que yo: ¿por qué no están estos avances científicos al alcance de todos para evitar que las personas sufran enfermedades graves, que se pueden detectar antes de que se manifieste en el cuerpo físico y tratarlo a nivel energético? Yo sí tengo la respuesta, quizás tu también te lo preguntes cuando lo leas.
No existe solamente aquello que vemos, sólo vemos una parte de la realidad!
Si esto lo aplicamos a la medicina tradicional, la que conocemos, pues antes de que se inventara el microscopio, la sangre era solamente un líquido rojo. Eso es lo que se veía. El microscopio descubre que la sangre se compone de plasma, hematíes, leucocitos, trombocitos. Y que tenemos distintos grupos sanguíneos incompatibles entre una persona y otra – muchas ya habían muerto por transfusiones y los médicos no se lo explicaban.
Como tampoco buscaban explicación a las muertes que se producían cuando llevaban a cabo una intervención en el hecho de no haberse lavado las manos – las tenían limpias! Hasta que un médico judío introdujo esa costumbre, y tuvo que sufrir el desprecio de sus compañeros y sus burlas, hasta que poco a poco  fueron adoptando esa simple medida de higiene, pero cuántas muertes habían provocado por “desconocimiento”? Y es que el desconocimiento es muy atrevido y puede llegar a ser peligroso.
Mi consejo: Cuídate en todos los sentidos: alimentación, vida sana, y cuida mucho tus pensamientos y tus emociones, porque eso determina el estado de tu cuerpo energético y tarde o temprano afectará invariablemente a tu cuerpo físico produciendo molestias, dolores y enfermedad! En estos dos enlaces tienes más información: "La Salud y el Pensamiento Negativo" y Psiconeuroinmunología y Estrés
Historia de la ciencia en Investigación del Cuerpo Energético Humano
En 1939, el matrimonio formado por el ingeniero Semyon Dadidovich Kirlian y la bióloga Valentina Kirlian, mientras estaba arreglando un aparato para electroterapia en su laboratorio de investigaciones descubren por casualidad la fotografía KIRLIAN, en la que se plasman emanaciones – un halo alrededor de la imagen de la mano.
Mediante este sistema se puede detectar de forma precoz una alteración en un órgano del cuerpo, incluso mucho antes de que nuestro sistema de diagnóstico actual en ambulatorios u hospitales pueda detectar nada anormal en ese órgano.

Y es que nos encontramos ante el caso de una enfermedad que puede surgir en las próximas semanas, meses e incluso años.
Aquí es cuando se trabajaría con terapias energéticas para evitar que una persona llegue a sufrir en su cuerpo una determinada enfermedad, pues la causa siempre está a nivel emocional o mental, ahí se va gestando.



Imagen Kirlian
En estudios científicos llevados a cabo se ha comprobado que el campo biomagnético es mil veces mayor de lo normal durante una terapia energética, lo que fortalece todo el organismo. 1)
En los años 50 el  biofísico Dr. Inyushin fue el primer científico que investigó extensamente el bioplasma o campo de energía del bioplasma en la Universidad Estatal de Kirov en Alma-Ata.
Lo describió en los siguientes términos:
"Todos los seres vivos tienen un campo de energía. Eso es el bioplasma. Existen diferentes estados de la materia: sólido, líquido, gaseoso y plasma, éste último es energético y rodea o envuelve a cualquier ser.
El cuerpo físico posee átomos y moléculas, está compuesto también por un cuerpo de plasma biológico formado por partículas ionizadas positivas y negativas.
El cuerpo de bioplasma emite su propio campo electromagnético y éste cambia de acuerdo con las emociones y la influencia de otros campos energéticos, tales como los producidos por maquinaria, la luna, tormentas solares, etc.
Los patrones electromagnéticos de un grupo de personas cambian cuando se incorpora una persona nueva.”
2)

En 1963 los Doctores Gerhard Baule y Richard McFee del Departamento de Ingeniería Eléctrica del la Universidad de Syracuse, NY, detectaron el campo biomagnético proyectado por el corazón humano. 3)
En 1972 el Dr. David Cohen del Instituto Tecnológico de Massachusetts pudo medir los campos magnéticos generados por la actividad cerebral alrededor de la cabeza como resultado de sus investigaciones.

En 1973 se produce otro avance científico para detectar y medir el campo de energía sutil del cuerpo humano: el magnetómetro SQUID, creado por el Dr. Brian Josephson de la Universidad de Cambridge, galardonado con el Premio Nobel ese mismo año.

Entre los años 1980-1990 el Dr. John Zimmerman de la Universidad de Colorado lleva a cabo estudios científicos con el magnetómetro SQUID y constata la elevación del campo biomagnético en las manos de los practicantes de Reiki durante las terapias.
En 1970 se publican los resultados de la investigación llevada a cabo utilizando la tecnología AMI 4):
Un científico ha desarrollado una nueva tecnología de diagnóstico y dos aparatos, uno mide la energía de los chakras o centros energéticos y su función en el cuerpo humano, detectando la energía electromágnetica y los fotones generados y después emitidos desde él; y otro aparato que mide la energía 'ki' en los meridianos y sus funciones con respecto a los órganos internos.
Se trata del Dr. Hiroshi Motoyama, director y fundador en 1990 del Instituto de Física de la Vida - Tokio y del Instituto para la Ciencia Humana de California. Ha denominado a esta tecnología AMI.
El Dr. Motoyama es a la vez un científico entrenado en la metodología empírica y un psíquico con conocimientos filosóficos profundos. Sus esfuerzos científicos dieron como resultado la creación del Instituto y centro de investigación de Psicología Religiosa en 1960. Así como en 1972 la Asociación Internacional de Religión y Parapsicología, una organización internacional cuyos miembros lo componen tanto científicos como personas de diversas profesiones.
Es autor de más de 50 libros y numerosas monografías y artículos.
En reconocimiento a su importante labor, fue galardonado con el Premio de Investigación McDougall de la Universidad de Duke – EEUU en 1962.
En 1974 fue seleccionado como uno de los principales parapsicólogos por la UNESCO.
Está reconocido como "Académico Extraordinario" por el Instituto Universitario de Cultura y de Estudios Superiores – Tiberia – Italia.
En 1992, fundó el Instituto para la Ciencia Humana de California con la finalidad de  esclarecer la correlación entre la mente y el cuerpo; la comprensión de la mente humana (inconsciente, consciente, superconsciente); la síntesis de las religiones orientales y occidentales y la síntesis de la medicina oriental y occidental (medicina de la energía y las ciencias médicas occidentales).
Distinguido por varias organizaciones científicas y religiosas de renombre, desempeña su labor también como asesor y profesor de diversas Asociaciones e Instituciones internacionales, y como miembro del consejo de redacción de revistas internacionales.
En 1980 estableció el Fondo de Investigación Motoyoma-Bentov Fellowship para ayudar a aquellos científicos que desean estudiar la existencia humana en su sentido holístico.
En 1991, fundó en Tokio el Instituto California del Sur – Rama Japonesa (Escuela de Posgrado). Se invita a investigadores de renombre y académicos como profesores de la escuela.
Cree firmemente que este proyecto es importante para una sociedad global,  que requerirá individuos con desarrollo mental y espiritual
5):
Entrevista en la que habla de algunas de sus ideas y pensamientos científicos para el futuro desarrollo de esta línea de investigación y diagnóstico AQUÍ
Más información sobre el Dr. Hiroshi Motoyama y AMI, investigaciones y publicaciones AQUÍ
Desde 1995 existe la Técnica GDV (Gas Discharge Visualization). Permite medir el campo electromagnético y estudiar la influencia que ejerce en la salud. A través del ordenador se ven las imágenes del campo de energía humano o campo biomagnético. Su descubridor es en la actualidad el científico que más ha avanzado en la captura gráfica de nuestra aura.
Se trata del Dr. Konstantin Korotkov, profesor de la Universidad de San Petersburgo. Doctor en Física, catedrático adjunto de la cátedra de diseño de sistemas informáticos, profesor de la Universidad “Holos” (EEUU) y Greenwich College (Australia). Científico pionero reconocido en biofísica. Presidente de la Unión internacional de Bioelectografía Médica Aplicada. Director del Instituto Internacional de Sistemas Biológicos. Autor de más de 70 publicaciones científicas.
6)


Imagen GDV

Esta técnica hace posible el estudio de la energía en personas enfermas y gracias a ella es posible medir la energía vital, por ejemplo, antes de una operación.
Así se valoran las posibilidades de supervivencia del paciente, y saber si podrá superar sin problemas el postoperatorio.
“Si el nivel de energía es bajo, antes de la operación se realiza un tratamiento para que el enfermo eleve su energía vital y asegurar así su supervivencia.”
Las primeras cámaras GDV construidas fuera de Rusia se están fabricando en Barcelona.
La Tecnología se aprobó oficialmente como equipamiento médico por el Departamento de Salud Rusa en enero de 2000 y desde entonces forma parte del equipamiento en muchos de los hospitales rusos. Fuera de Rusia el método GDV se aplica con éxito como dispositivo de diagnóstico en distintas clínicas universitarias europeas y americanas. En EEUU se investiga con ella en las Universidades de Nevada y Arizona y en la Clínica Mayo. El Dr. Korotkov está realizando un programa de investigación en colaboración con el Ministerio de Salud Norteamericano, con el propósito de que los hospitales dispongan de equipos GDV.
Se han publicado más de 20 documentos científicos sobre investigaciones con dicha técnica en prestigiosas revistas científicas, y también existen varios libros sobre el tema.
De su visita a España tienes información AQUÍ
Autorizo y agradezco que reproduzcas este y cualquier artículo de esta Web, pero por favor cita la fuente, todo es producto de mucho tiempo de investigación y trabajo: Mar Martín Vázquez: http://www.armoniayvida.com ¡Gracias!
Fuentes consultadas para este artículo:
1) Entre otras: http://imispa.sekher.com/kirliangrafia.htm
2) Exploring Auras: Cleansing and Strengthening Your Energy Field, pag. 75
3) http://www.bem.fi/book/01/01.htm
4) http://journals.sfu.ca/seemj/index.php/seemj/article/viewFile/252/215
5) http://www.cihs.edu/cihs/dr_motoyama_bio.htm
6) http://www.korotkov.eu/teil-was-ist-gdvepc/
TOMADO DE: http://www.armoniayvida.com/que-es-la-energia-.html

domingo, 1 de abril de 2018

 

¿ Qué es el Cuerpo Astral ?

¿ Qué es el Cuerpo Astral ?
El Cuerpo Astral es el mismo cuerpo que Allán Kardec denominó Periespíritu.
Este nombre se lo dio Paracelso porque consideraba que el Espíritu era un Ser un cuerpo luminoso que se encontraba bajo la influencia de la energía irradiada por los los astros. También a este cuerpo de energía psíquica se le conoce como Cuerpo Psíquico, Psicosoma, Cuerpo Emocional, etc.
La palabra “Cuerpo Astral” se usa para describir un segundo cuerpo dentro del cuerpo físico, del que es una copia exacta. A los ojos humanos es normalmente invisible aunque ya ha sido largamente comprobada su realidad. Está compuesto de una energía densa, semimaterial, mucho más sutil que la materia del cuerpo físico, siendo de una apariencia mas o menos luminosa, dependiendo de su pureza espiritual, ante quienes tienen la facultad de verlos.
Durante los estados de sueño profundo o estados de coma, el Cuerpo Astral es capaz de separarse temporalmente del cuerpo físico al que queda unido por un lazo de energía de apariencia lumínica , llamado “cordón de plata” , de modo análogo al cordón umbilical que une al feto con la placenta.
Se deduce , por tanto, que el espíritu no es un ser abstracto, vago o indefinido que pueda existir como flotando en el espacio sin un soporte que le dé unos límites de forma concreta y lo individualice, pues siendo energía pura y extremadamente sutíl, necesita dicho soporte como intermediario para poder actuar sobre la materia , y este soporte es un cuerpo de otra energía algo menos sutil, de más baja vibración, que le da un carácter intermedio o semimaterisal, por lo que a voluntad puede a veces ser capaz de materializarse o condensarse , y dar lugar a una serie de fenómenos físicos. S.Pablo a esta misma idéa la denominó “Cuerpo Espiritual”. De esto se deduce claramente que este concepto hace ya muchos siglos que es común en varias filosofías y doctrinas, aunque señalado con diferente nombre, lo cual significa que no es un invento de Kardec ni de los espíritus puesto que ya era reconocido desde la antigüedad.
Cada Espíritu tiene su Cuerpo Astral o Periespíritu, y juntos forman una individualidad: el Alma, llamada así cuando el Ente espiritual tiene un cuerpo físico encarnado como persona. Esta a su vez permanece ligada al cuerpo por medio de un campo de energía vital, o Cuerpo Vital ; a su vez este último está constituido por una forma de energía que da vida a la materia orgánica, y es conocida como Prana , Energía Vital o Magnetismo animal, que en su día investigó, puso de manifiesto y demostró Franz Antón Mesmer.
Se ha confundido a menudo el origen del espíritu ( que es creación de Dios del Ente forjado a través de la evolución), con el origen del cuerpo vital, cuya energía de vida “ viene del Todo y regresa al Todo”, o sea de la Naturaleza o de la masa de energía cósmica que todo lo llena e impregna en todos los rincones del Universo. De esa idea viene el concepto erróneo de que el espíritu viene del Todo y regresa al Todo.
Como conclusión y resumen, los nombres utilizados de Periespíritu, Cuerpo Espiritual o Cuerpo Astral, se refieren todos a la misma envoltura corporal energética que contiene al Espíritu, que es energía pura. También se puede definir al periespíritu como una estructura fluídica de carácter semimaterial que contiene al Espíritu, y que al mismo tiempo actúa como un campo magnético en torno al que se van agregando las partículas de materia densa del organismo físico, por lo que es intermediario entre el Ser espiritual y su cuerpo físico.
Asimismo el Periespíritu juega un papel muy importante en el desarrollo de la vida orgánica al actuar como campo de energías biomagnéticas que señalan o limitan en cada órgano la función a desempeñar, para que guarde un equilibrio de funcionamiento constante con el medio ambiente. Este campo de energías de vida orgánica es el anteriormente referido cuerpo vital.

- Jose Luis Martín-
 TOMADO DE:                          
http://inquietudesespiritas.blogspot.com/2014/08/que-es-el-cuerpo-astral.html

sábado, 31 de marzo de 2018

 

METEMPSICOSIS Y ESPIRITISMO: RECUERDO DE UNA POLÉMICA ENTRE EL “PROFESOR ASMARA” Y PÍO BAROJA

by idafe

El notable escrito que reproducimos a continuación, del que es autor el Profesor Asmara (Eduardo Anaya Mena), presidente por muchos años de la Federación Espiritista Española y a partir de 1934 de la Federación Espiritista Internacional, apareció en el periódico El Heraldo de Madrid, en dos entregas, en las ediciones del 6 y el 8 de febrero de 1935, bajo el título PÍO BAROJA. RETADO A SINGULAR COMBATE POR EL PROFESOR ASMARA. Interesante réplica del ilustre definidor espiritista a un artículo publicado en "Ahora", del eximio literato”.

Es este un acabado ejemplo del tono educado y la calidad intelectual, filosófica y moral con que los polemistas espíritas afrontaban los insultos, las maledicencias, las denigraciones y juicios interesados que sobre la escuela que sustentamos periódicamente aparecían en la prensa y en otros foros públicos.

Desconocemos si Pío Baroja (1872-1956), una de las figuras literarias más destacadas de la Generación del 98 recogió el guante y si la polémica siguió adelante, pero estas líneas son por sí mismas un prototipo de por dónde deben ir y la actitud a tomar por quienes nos declaramos espíritas. Nos sobran las razones, nos sobran los argumentos para saber encarar con altura las confrontaciones que nos quieran proponer sin caer en las redes tramposas del insulto y el menosprecio de los que no piensan como nosotros. El mismo derecho que reclamamos para sostener unas ideas que nos parecen sólidamente sustentadas en hechos experimentales, filosóficamente fundamentadas y éticamente elevadas, respetamos para los que discrepan argumentadamente, con consideración y buena voluntad.

Llamo la atención al lector sobre las conclusiones del Congreso Espiritista Internacional de Barcelona de 1934 que se reproducen en el artículo como sustento de la postura netamente espiritista que el Profesor Asmara representa. Nunca antes y posiblemente tampoco después, en ningún Congreso Espiritista, fueron mejor definidos los fundamentos, objetivos y alcances de la ciencia, la filosofía y la ética espiritistas. Quizá lo único que precisaríamos más es aquello que en el texto llama “sentimiento religioso”: concordamos con el espíritu de la letra, aún así si se substituyera por la expresión “sentimiento espiritual”, el argumento no perdería nada y sin embargo ganaría mucho.

Profesor Asmara
 METEMPSICOSIS Y ESPIRITISMO
Carta abierta a don Pío Baroja.
Leo en «Ahora» su artículo del domingo sobre «... Metempsícosis y otras fantasías», y me pregunto, un tanto perplejo, quién ha podido decir a usted que los espiritistas creen en la metempsicosis. ¿Ha sido quizá la Enciclopedia Espasa?
Para no agraviar a la verdad ha debido escribirse «palingenesia», o sea la definición moderna y cabal de la reencarnación progresiva, única que juega en la concepción evolucionista que admite el espiritismo, cuyo lema es éste: «Semper ascendens».
Pío BarojaEn su consecuencia, no hay para qué hablar del gallo de Madagascar. En eso no creen ya ni las porteras medianamente ilustradas. Y es deplorable, mi admirado amigo, que el pobre cretino de las sesiones espiritistas resulte en ese punto mejor informado que un prócer de la pluma. Por algo dice nuestra doctrina: «Nadie tan sabio que no tenga cosas que aprender, ni nadie tan ignorante que no tenga alguna que enseñar».
Admitido desde luego que hay porteras que creen haber sido Cleopatras, o carboneros que aseguran haber sido faraones. Por esa parte está mejor fundada su información; pero yo le diré que esa portera y ese carbonero no son espiritistas en serio. Como no son católicos, por ejemplo, esas beatas que, en fuerza de extravíos y de ignorancias, deforman por completo su devoción. Como no será nada, en ningún sistema, todo el que se fanatiza o cae en una aberración.
Y añado a renglón seguido, sin ánimo de decirle nada nuevo, que la crítica serena no puede combatir al catolicismo por las beatas, sino discutiendo con teólogos, filósofos y santos padres. O fustigará al fanático en su propio extravío, distinguiendo las cosas que están en los hombres de aquellas que están en las doctrinas.
Por último, es muy del caso advertir que cuando el espiritismo sitúa a la reencarnación, no a la metempsicosis, como instrumento de la ley de evolución, como explicación plausible de las cualidades innatas o de la precocidad y como el mejor exponente de la justicia distributiva y retributiva, se funda en conclusiones científicas y filosóficas que merecen, cuando menos, ser conocidas antes que vituperadas.
Pruebe usted, si quiere, a refutarlas y ya veremos de medir las armas. Advirtiéndole que si usted nos vence, el espiritismo en masa le agradecerá el esfuerzo hecho para sacarnos del error.
Porque hasta el símil del hombre afeminado y de la mujer hombruna que usted esgrime con mal disimulada ironía, es posible que tengan en este sistema, como una aberración o accidente de las leyes de herencia psicológica y fisiología, una explicación científica y plausible que acaso no encontrará usted en la ciencia positiva materialista. Y éste sería otro punto por paradoja en el cual el cretino de marras pudiera codearse con las eminencias.
¿Ha leído usted algo moderno y solvente sobre espiritismo? Los prejuicios que fluyen de su bien cortada pluma dan a entender que no. O, lo que es peor todavía, que sólo ha leído lo malo; la exudación oral o literaria de sujetos audaces o aprovechados, la extravagancia de quien se llama espiritista como pudiera llamarse musulmán.
Conviene al caso decir además que en orden al espiritismo, a su fenomenología y a sus postulados nos encontramos hoy como en aquellos tiempos gloriosos para la Astronomía que han inmortalizado a Galileo. Gran parte de la masa vive aferrada a la ciencia de Ptolomeo. La Tierra es plana y es fija; los astros giran a nuestro alrededor rindiéndonos pleitesía.
Y por cierto que los hechos, muchos hechos consagrados por la ciencia positiva de aquel tiempo, se ofrecían a la contemplación de los sentidos como si realmente fuera plano e inmóvil nuestro pequeño mundo, confirmando los errores del geocentrismo.
Pero, entretanto, ese mundo seguía navegando por el piélago. Copérnico tenía razón, aunque no se le entendía, porque su verdad chocaba contra la fe religiosa o la fe científica de la masa. Y surgieron la conmoción y los ataques personales, la persecución y la injuria. Como en los tiempos de Cristo, el vulgo propende a crucificar a los redentores.
Es que el movimiento de la Tierra no implica un simple problema de mecánica celeste, sino la caída vertical de todo un sistema; y no todo el mundo tiene preparación o agilidad mental para resistir estas conmociones.
Tenemos la pretensión de creer que estamos frente a una colisión semejante, ante dos corrientes de ideas que huyen respectivamente del materialismo y del espiritualismo. Si usted quiere, de la interpretación materialista o espiritualista de la Historia, una de esas corrientes se aferra a lo que pudiéramos llamar ciencia de Ptolomeo y, naturalmente, no ve, ni siente los hechos y las razones, que son solamente comprensibles en los nuevos horizontes abiertos por Galileo.
Transportando la imagen a nuestro tiempo y al meridiano de Zaragoza, para seguir a usted en su misino razonamiento, ¿qué duda cabe que se han tenido que decir muchas tonterías, como usted indica, al interpretar el caso paranormal del supuesto duende? Como habrían dicho de un meteoro o de un cometa en tiempos de Ptolomeo.
Cuando no estaremos tan de acuerdo es al elucidar las que lo son y las que no lo son. Dónde están las que realmente han sido dignas de Zululandia, aunque no lo parezcan.
Y cuáles otras, en fin, recuerdan la anécdota de aquel otro prócer que, indignado ante lo incomprendido, gritaba airadamente en la Academia Francesa, cuando la primera demostración del gramófono: ¡Superchería...! ¡Superchería...!
Tonterías aparte, usted convendrá conmigo en que el nódulo de la cuestión estriba en saber si ese meteoro es una realidad o una ilusión de los sentidos. Si explica su mecanismo la teoría ptolomeica o la de Galileo.
Y, en definitiva, supuesto que por falta de tiempo o de medios se nos ha escapado la manifestación del fenómeno, si tenemos la evidencia de «su posibilidad», lo que vale tanto como su «realidad» en esos casos desdichados, como el de Zaragoza1, en que los astrónomos nos quedamos sin prueba ni garantía momentáneamente.
Sí, mi buen amigo. No se resuelven los problemas que usted ataca estableciendo con criterio simplista que la paciencia es el genio para el avance maravilloso de la ciencia. Lo que importa aclarar es si la paciencia sirve para algo sin el concurso del conocimiento. Y si lo uno y lo otro, el complejo de la inteligencia y el de la conciencia, como el complejo vital, son un producto natural de la materia, secreción del cerebro, resultado de la sinergia de la células, o si, contrariamente, esos complejos son instrumentos de una entidad distinta, foco energético e inteligente, anterior y posterior al hombre, y en función directiva y activa en nosotros durante nuestra vida orgánica.
A fin de que podamos entendernos, si usted lo quiere, partiendo de una base concreta en la discusión, soy yo el obligado a decirle qué es en rigor el espiritismo, según sus más altos definidores. Para ello nada más adecuado que ofrecerle las conclusiones que nos acaba de dar el Congreso Espirita Internacional celebrado en Barcelona durante la primera decena de septiembre último.
Helas aquí;
«Esta doctrina se propone hacer luz en el misterio del ser y del destino, situando racionalmente los problemas que atañen a la naturaleza del hombre y a su posición relativa en el Universo. ¿Qué somos? ¿Por qué vivimos? ¿De dónde venimos y a dónde vamos?
¿Qué es la vida y qué la muerte ? ¿Qué el Universo como escenario de la Vida?
¿Qué principio ordenador, qué causas o qué poderes han formado ese Universo? ¿Qué leyes lo rigen, y hacia qué fines lo conducen?
El espiritismo pretende, en fin, establecer un orden de verdades sobre todas aquellas cuestiones
Y partiendo de ese orden propugna que los hombres se impongan conscientemente un Código moral, una ley social, económica o política, que se inspire en los «valores universales», científicos y filosóficos, que estas verdades contengan.»
«Como instrumento para llegar a esas verdades, el espiritismo es, en primer término, una ciencia integral que abarca:
El estudio del alma y de sus facultades normales y paranormales.
El de la relación posible, y desde luego cierta, del mundo visible con el invisible; de los seres que viven en la carne y los que viven separados de ella, después de la transición que se llama muerte.
El de la posibilidad y la realidad de que todo lo que existe, desde los átomos hasta los soles, esté regido o formado por la actividad de focos energéticos o inteligentes; en definitiva, por fuerzas espirituales más o menos complejas y en grado mayor o menor de evolución.
Pero el espiritismo es, también por razón de sus fines, una ciencia de lo universal, enciclopédica, en cuanto necesita aceptar, discutir o depurar, mediante procesos estrictamente científicos, los conocimientos conquistados por toda otra ciencia conexa, para formar de concierto con ellas, la constelación de VERDADES DE FACTO2, madre de nuestra Filosofía.»
«Porque, subiendo de grado, el espiritismo es, por propia naturaleza, una filosofía que arranca unas veces de los hechos y otras do los fueros de la razón para establecer nuestras VERDADES DE RATIO3
Y es, también, necesariamente, ecléctica por las mismas razones que se dieron para la ciencia a todo lo ancho y a todo lo largo de la Historia de la Filosofía, constituyendo, por lo tanto, una Epistemología.»
Por último, el Espiritismo tiene la clave de la verdad intuitiva y del sentimiento religioso innato en el hombre: de esos frutos criptestésicos, subconscientes, que toman su parte en los problemas del conocimiento, con determinación específica en nuestro modo de sentir, de pensar o de querer.
Esa es NUESTRA VERDAD DE FIDE4 y esa es la fuente escondida de donde fluye la religión natural: la que no necesita de templos; ni santos, ni rito, ni clero para poner a cada uno en, consonancia con lo superior, con la Mente Suprema, incomprensible, que es nuestro Dios.»
"Dicho cuanto antecede, le importa al Congreso consignar que el espiritismo sitúa al hombre como ningún otro sistema sobre las rutas gloriosas del conocimiento. Más cerca que ninguno de las facultades maravillosas del espíritu, única entidad que conoce, y más cerca también de los mecanismos somático-psicológicos que regulan la función subalterna de conocer, marcándole vías naturales a la experiencia, a la razón o a la fe.
Esos mecanismos, en fin, que determinan en cada uno su ecuación personal, «su modo de conocer». Que nadie es escéptico o crédulo, místico o crítico, genio u obtuso, porque él lo quiera o lo haya aprendido, sino por los fueros del espíritu y de su momento evolutivo.»
«El espiritismo ofrece solamente verdades relativas, sólidas y bien fundadas para cada tiempo, aunque mutables y perfectibles en el tiempo, FACTO, RATIO y FIDE dan en esencia verdades complementarias entre sí, que a lo largo de la función de conocimiento se perfeccionan necesariamente.
«Semper ascendens». Ni dogmas ni verdades transmitidas «personalmente» por los dioses. Nuestra revelación no es en ese concepto divina, sino humana. Porque aunque Dios está revelando eternamente su Verdad; aunque vivimos sumergidos en ella y «somos» a causa de ella, solo podemos tener de ella una noción finita, limitada a nuestra posibilidad de cada tiempo, necesariamente antropolátrica, o sea captada y digerida a través de los medios humanos, aunque estos medios hayan correspondido a hombres cumbres, faros de la Humanidad; pero, en definitiva, hombres, por muy altos, que se contemplen en el mundo de la Ciencia, de la Filosofía o de la Moral.
El Congreso subraya esta declaración para combatir desde ahora la sugestión, el fanatismo o el extravío que crea en las almas sencillas el mal uso dé las llamadas «verdades divinas ».
Y ofrece, en cambio, a la consideración del mundo profano, el estímulo de verdades humanas perfectibles, que nos brindan cada día motivos para una superación, acercándose cada vez más a la auténtica verdad por nuestro propio esfuerzo.»
Puede que le parezca a usted ese plan una utopía, sobre todo si nos tasa el tiempo para su realización. Como puede que le parezca equivocado; pero no podrá negar que es generoso. Y que los hombres que son capaces de sentir y de servir ese ideal no pueden ser confundidos con la gente irregular, inmoral o extraviada. Le ruego, pues, que nos reintegre a la consideración de personas decentes.
No es que nos apeste la compañía de esos desdichados, criminales, invertidos y prostitutas, aunque no frecuentamos su trato. Antes al contrario: si queremos redimir a alguien o servir para algo en bien de la Humanidad no hay otro remedio que empezar por los ignorantes y los pecadores, entre los cuales se suele encontrar tantas veces, por ironías del destino, gente sana espiritualmente hablando; como no es raro encontrar gente degradada espiritualmente entre los sabios y los virtuosos.
Y, dentro del mismo orden de ideas, resulta a lo mejor que entre esa gente que usted considera degradada y creyendo en fantasías, no siempre encuentra el humanista o el buen psicólogo al individuo decadente y execrable, sino a elementos que tienen inquietud espiritual: la intuición de que más allá del horizonte sensible de la vida, en sus horizontes racionales, hay, como presentía Hamlet, algo más de lo que puede pesar y medir la ciencia positiva, cuyos fueros defiende usted, sin que el espiritismo se los niegue, ya que los admite complacido en lo que valen.
Lo que no es científico ni caritativo es suponer que todo sea patología y corrupción en esos bajos fondos ni que deban despreciarse sólo por ser bajos, con criterio de egoísta, de escéptico o de miope.
Vamos a discurrir sobre todo eso, si a usted le interesa, supuesto que el objetivo de su artículo habrá sido poner en carne viva los problemas involucrados en su diatriba. En cualquier caso, yo espero que ayudará usted a corregirlos participando con su cultura en las altas funciones de la educación popular, como diría el maestro Altamira.
Prof. ASMARA, presidente de la Federación Espirita Internacional. París, 25 de Enero de 1935
NOTAS:
1. Se alude aquí a un famoso hecho que sucedió en una casa de Zaragoza entre mediados del mes de septiembre y noviembre de 1934, conocido como el “Duende Zaragoza”. En un edificio situado en el nº 2 de la calle Gastón de Gotor habitado por la familia Grijalba y una criada llamada Pascuala Alcocer, comienza a manifestarse una voz que sale del hornillo de la cocina. La voz llamaba a la criada por su nombre, emitía risas, luego insultos y llegó a establecer dialogo con los presentes, incluida la policía que terminó por acercarse a la casa a la vista de la dimensión pública que fue cobrando el caso. Estos enigmáticos hechos fueron incluso reflejados en la prensa extranjera.
Los jueces llegaron a dictaminar que  El “duende” se debía a un fenómeno psíquico que se producía tan solo en determinadas ocasiones. Todo estaba aclarado según el juez, sin embargo, el problema aún seguía en pie, ya que no por ello el “duende” se marchó. Sin embargo, el caso debía ser cerrado rápidamente para “devolver el orden” a la ciudad.
El informe forense apuntó a Pascuala Alcocer como responsable de la voz que salía de la hornilla, a pesar de que ésta también se manifestase incluso cuando ella no estaba en casa. Aún así Pascuala fue desterrada a su ciudad natal.
Finalmente en diciembre de 1934, el “duende” desapareció no sin antes proferir una inquietante amenaza: “¡Voy a matar a todos los habitantes de esta maldita casa, cobardes!”
Este tipo de fenómenos los explica perfectamente el Espiritismo como producidos por entidades espirituales que por su escasa conciencia quedan apegadas al plano físico y que encontrando alguien que les proporciona la energía intermediaria necesaria –alguna forma de ectoplasma- por ser médiums inconsciente –muy probablemente Pascuala Alcocer lo era-, pueden afectar a los medios físicos y producir fenómenos como movimientos de objetos, golpes y raps y hasta, como en el caso que nos ocupa, la voz directa.
2.  “De facto” (de hecho) es aquello que tiene existencia en la práctica o en la realidad sin que se ajuste a una normativa. Por tanto las realidades que se definen o se derivan de los mismos hechos.
3. “Ratio” es un vocablo latino que se utiliza como sinónimo de razón. Por tanto, es lo que es por su misma racionalidad intrínseca.
4. “De fide”, literalmente y según su significado latino, aquellas que tienen que ver con la fe, en este caso con una fe racional no basada en creencias sino en convicciones fundamentadas y sentidas.
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METEMPSICOSIS Y ESPIRITISMO: RECUERDO DE UNA POLÉMICA ENTRE EL “PROFESOR ASMARA” Y PÍO BAROJA

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