"Es necesario liberarse de la fundamental incapacidad humana que constituye el egoísmo materialista."
Aldous Huxley

AVISO IMPORTANTE SOBRE LA DESCARGA DE LIBROS DE CONTENIDO ESPÍRITA GRATIS

Ponemos en conocimiento de todos nuestros amables lectores que pueden descargar gratuitamente libros de contenido doctrinario, como las obras fundamentales de la Codificación Kardeciana y de otros destacados autores del pensamiento filosófico espírita en los siguientes enlaces:
www.andaluciaespiritista.es
http://www.progresoespiritismo.org/
Y para conocer de eventos y noticias de actualidad en el ámbito espírita recomendamos América Espírita Newsletter de la CEPA, en le siguiente enlace:
http://americaespirita.blogspot.com/
Saludos.

EL POR QUÉ DE UN NUEVO BLOG

Después de abrir y mantener actualizados los blogs: CULTURA Y DIVULGACIÓN ESPÍRITAS y CENTRO VIRTUAL DE ESTUDIOS

ESPIRITISTAS Y AFINES, para la formación doctrinaria dentro de los postulados eminentemente racionalistas y laicos de la filosofía espírita codificada por el Maestro Allan Kardec que exhibe la Confederación Espírita Panamericana, a la cual nos adherimos, creímos conveniente abrir un nuevo Blog de un formato más ágil y que mostrase artículos de opinión de lectura rápida, sin perder por ello consistencia, así como noticias y eventos en el ámbito espírita promovidos por la CEPA, a modo de actualizar al lector.
Esa ha sido la razón que nos mueve y otra vez nos embarcamos en un nuevo viaje en el cual esperamos contar con la benevolencia de nuestros pacientes y amables lectores y vernos favorecidos con su interés por seguirnos en la lectura.
Reciban todos vosotros un fraternal abrazo.
René Dayre Abella y Norberto Prieto
Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines "Manuel S. Porteiro".



viernes, 24 de diciembre de 2010

BOLETÍN DE DIFUSIÓN DE LA ASOCIACIÓN ESPÍRITA ANDALUZA AMALIA DOMINGO SOLER ANDALUCÍA ESPIRITISTA

BOLETÍN DE DIFUSIÓN DE LA ASOCIACIÓN ESPÍRITA ANDALUZA
AMALIA DOMINGO SOLER
ANDALUCÍA ESPIRITISTA          
Dep. legal: CO. 1198 – 2002
Boletín de la Asociación
Espírita Andaluza Amalia
Domingo Soler. Inscrita en la
Sección Primera del Registro
de Asociaciones de la
Delegación de Gobierno de la
Junta de Andalucía de
Córdoba con el n.º 4227, de
fecha 24 de abril de 2000
N. º 34– AÑO IX
OCT./DIC. 2010
SUMARIO
- Crónica del I
Encuentro Espírita
Iberoamericano (III)
Pág. 2, 3, 4 y 5.
- “La política y la
consolidación del
Espiritismo español”.
Pág. 5, 6, 7, y 8.
- “Actividades”.
Pág. 8.
-----------
Institución adherida a la Confederación Espírita Panamericana (CEPA) y socio-fundadora de la
Asociación Internacional para el Progreso del Espiritismo (AIPE).
Espiritismo: Ciencia, Filosofía, Moral
Aunque no todo el Espiritismo está en Kardec, todo aquel que desee
iniciarse con buen pie por la senda del conocimiento espiritista, no tendrá más
remedio que acudir a sus fuentes originarias, a los libros fundamentales de Allan
Kardec:
El libro de los espíritus
El libro de los médiums
El Evangelio según el Espiritismo
El Cielo y el Infierno
La génesis
“Las vibraciones del pensamiento se propagan a través del espacio y nos traen
pensamientos y vibraciones similares. Si llegamos un día a comprender la
naturaleza y la extensión de esta fuerza, no tendremos más que muy elevados
y nobles pensamientos. Pero el hombre se desconoce a sí mismo, como ignora
los recursos inmensos de este pensamiento creador y fecundo que duerme en
él y con ayuda del cual podría renovar el mundo…
La atracción entre los pensamientos y las almas es toda la ley de las
manifestaciones psíquicas. Todo es afinidad y analogía en el mundo de lo
invisible. Los que buscáis el secreto de las tinieblas, elevad muy arriba
vuestros pensamientos con el fin de atraeros los genios inspiradores, a las
fuerzas de lo bueno y de lo bello. Y elevadlos no tan solo en los momentos de
estudio y de experiencia, sino siempre, a todas las horas del día, como un
ejercicio saludable y regenerador. No olvidéis que estos son los pensamientos
que, lentamente, afinan y depuran nuestro ser, engrandecen nuestras
facultades, nos hacen aptos para sentir las más delicadas sensaciones, fuente
de nuestra felicidad en el porvenir”.
“En lo invisible”. Léon Denis
“Andalucía Espiritista” es de divulgación gratuita. Si conoces a alguien a quien le pueda interesar,
nos lo comunicas y se lo enviaremos. Si deseas ayudar a su existencia y difusión, envía sellos postales
a la siguiente dirección.
ASOCIACIÓN ESPÍRITA ANDALUZA AMALIA DOMINGO SOLER
C/ José Ortega y Gasset, 9. 14550 MONTILLA (Córdoba) ESPAÑA

CRÓNICA DEL I ENCUENTRO ESPÍRITA IBEROAMERICANO (III y último)
(Continuación de lo publicado en el boletín nº 32 Y 33)
Sábado 20 – 17.00 hs.
David Santamaría: “Naturaleza de la Mediumnidad”
Destaca la importancia de la Mediumnidad para el Espiritismo, pero expresa que más importante es el Espiritismo
para la Mediumnidad.
Expone dos artículos de la Revista “La Idea”, de Argentina, escritos por Salvador Mariño y por Natalio Ceccarini,
sobre la naturaleza orgánica y la naturaleza espiritual, respectivamente.
En el Libro de los Médiums (Cap. XX nº 226), (Cap. XIV nº 159), Kardec destaca entre otros conceptos, la influencia
moral del médium, puesto que por ley de afinidad, atrae espíritus en consonancia con su nivel evolutivo.
El orador analiza dos posiciones: Si la mediumnidad es solo relativa al físico, la cuestión sería disponer del fluido
universal para producir los efectos, según los objetivos existenciales. Si en cambio es inherente al espíritu, sería una
propiedad permanente.
Natalio Ceccarini propone que el periespíritu es el asiento de la mediumnidad, dependiendo de la necesidad
encarnatoria. El cuerpo físico posee estructuras del sistema nervioso que posibilita la comunicación, pero debe
asumir la responsabilidad moral.
El médium debe asumir una actitud imparcial y crítica, no renunciar a la capacidad de pensar, ni aceptar todas las
comunicaciones en aras de la fraternidad.
El espiritismo es el cimiento de una nueva civilización, la plataforma de nuevas culturas de la humanidad.
o-o-o-o
Sábado 20 – 18.00 hs.
Mauro Barreto Rodríguez: “Magnetismo y espiritismo”
El orador hace una amplia exposición sobre el carácter del magnetismo físico y humano, destacando cómo antiguas
civilizaciones conocían los campos magnéticos y sus aplicaciones, y concluyendo que el cuerpo físico es un campo
bio-magnético. Aquí se detiene para puntualizar un concepto muy importante: que el campo bio-magnético del cuerpo
físico puede ser modificado con los pensamientos. Ese campo energético tiene una coloración según el nivel
vibratorio que posea, y es modificable por la actitud personal del individuo.
El magnetismo sirve para aportar energías a las enfermedades, por lo tanto, el magnetizador debe poseer ciertos
conocimientos primarios.
Destaca la importancia de la alimentación, la higiene, los ejercicios físicos, puesto que se atraen seres espirituales
del mismo nivel energético que influencian en la acción.
Expone sobre las formas de dar magnetismo: por inducción (aproximación), frotamiento (pases), pasando por dentro
de un campo magnético (corriente bio-magnética ejercida por el pensamiento). De esta forma, y con estas
precauciones y conocimientos previos, se pueden dar pases cuando sea necesario, de la forma más adecuada, para
prevenir la acción de las enfermedades sobre el cuerpo físico.
o-o-o-o
Sábado 20 – 19.00 hs.
Dante López Fernández: “La búsqueda de la evolución consciente”
Abre la conferencia citando a Manuel González Soriano cuando afirma la percepción de sí mismo como un ser
distinto del ambiente, desarrollando el espíritu su conciencia en el nivel humano, en la interacción con el medio
donde desarrolla su experiencia a través de las múltiples existencias.
Destaca que el legado de los filósofos de la antigüedad tiene plena vigencia en nuestros días, y se detiene en
analizar el momento actual de la humanidad, en el que el espíritu encarnado está luchando con el ancestral egoísmo,
en el ejercicio de su libre albedrío. Recalca que la verdadera libertad del espíritu se obtiene al resolver las
limitaciones de la personalidad. El imperativo socrático “conócete a ti mismo” es necesario para que esta libertad se
produzca paulatinamente. El ser humano debe querer conocerse y tener ganas de encontrar la felicidad a través de
ese camino.
El conocimiento de sí mismo se enfrenta con las propias limitaciones, por ejemplo: identificar el orgullo en si mismo
resulta difícil puesto que el orgullo intrínseco se contrapone. Es importante afrontar este auto-conocimiento
deslindando culpa de responsabilidad, ya que la primera impide actuar, y la segunda permite reflexionar y modificar
actitudes.
Cita a Víctor Frankl: “Somos libres para cometer errores, pero tenemos la capacidad de asumirnos a nosotros
mismos y superarnos. Tenemos la capacidad de auto-transformarnos”.
El espiritismo hace un aporte fundamental al conocimiento de sí mismo, puesto que postula el reconocimiento del
espíritu inmortal, y allí comienza la evolución consciente.
El espírita tiene a su alcance una herramienta adicional, que es la sesión mediúmnica organizada, con una dirección,
médiums capacitados, dóciles y dispuestos. El mundo espiritual traspasa nuestra mirada abarcando el pasado y el
futuro, y “ayuda a poner nuestro reloj en hora”.
El espíritu como ser inteligente puede y debe ser co-creador de su propia existencia. La sesión mediúmnica debe
estar compuesta por personas con unidad de sentimientos solidarios y elevados. El proceso para lograr una buena
sesión mediúmnica comienza en el ámbito personal y posteriormente de grupo, con espíritus Guías y Protectores de
las personas que lo integran.
Concluye con esta afirmación: “Podemos transformar los espíritus, el entorno. Podemos encontrar con felicidad el
equilibrio emocional y conseguir conscientemente el camino hacia la evolución”.
o-o-o-o
Sábado 20 – 20.00 hs.
Mesa Redonda coordinada por Mercedes García de la Torre
Tema: “Movimiento Espírita Internacional”
o-o-o-o
I Encuentro Espírita Iberoamericano Juvenil
Domingo 21 – 9.00 hs.
David Stany: “Ley de causa y efecto: comprendiendo la vida”
Comienza analizando la influencia de los espíritus en el plano material, tanto los de orden inferior como superior.
Afirma que el hombre no debe perder su individualidad, y menciona a Allan Kardec en la lectura de distintos párrafos
del Libro de los Espíritus, sobre la Ley Divina o Natural, y la sub-división de las Leyes para su análisis, destacando:
Que la Ley Natural es eterna e inmutable.
Que está escrita en la conciencia de cada espíritu.
Que el progreso intelectual y moral es una constante, debiendo el espíritu comprender el bien y el mal en si mismo.
Que el espíritu tiene el libre albedrío para obrar por sí mismo una vez reconocida su responsabilidad de evolucionar.
Que el hombre es responsable del sufrimiento material y moral, y que según las faltas cometidas, sentirá el espíritu el
remordimiento que impulse su reforma moral.
Que las vicisitudes de la vida son pruebas proporcionadas por Dios o escogidas por nosotros mismos.
El orador cita también obras de Chico Xavier y de Divaldo Pereira Franco, apoyando estos conceptos vertidos, y a
Amalia Domingo Soler en “La misión del Espiritismo” con este extracto: “He aquí la noble misión que tiene el
Espiritismo; decirle al hombre: tú mismo lograrás tu redención. ¡No hay ninguna religión ni ningún cambio social que
te quite de tu mal ni un átomo de su peso; obra tuya es tu progreso, y el progreso universal!”
Ligada a la conclusión y a modo de colofón, decir que en una ocasión, un espíritu amigo y trabajador en el campo del
Espiritismo nos sintetizó desde el plano espiritual:
“El mensaje espírita es el Sol que sacude el frío de las almas, es el maestro que, paciente, instruye a los niños y a los
ancianos, es el Pan y el Agua que debéis guardar en la alforja para atender las necesidades de vuestro peregrinar.”
o-o-o-o
Domingo 21 – 9.50 hs.
Gonzalo Viarengo y Nicolás Laorden: “El rol de la juventud en la institución espírita”
La participación de estos jóvenes espíritas de Argentina, comienza con una breve mención al funcionamiento de la
Escuela de Enseñanza Espírita a la Niñez y de la Agrupación Juvenil Joaquín Soriano de la Sociedad Espiritismo
Verdadero de Rafaela, Argentina, destacando la importancia de la educación espírita sistematizada en un ámbito
adecuado. Los niños y luego los jóvenes aprenden a reconocer y a moldear su carácter, generándose entre ellos el
compañerismo, la solidaridad, y la amistad. Esta formación da como resultado una relación flexible y recíproca entre
juventud e institución, permitiendo el cambio generacional de manera natural.
La conferencia es una exposición sobre las actividades de la Agrupación Juvenil Espírita. Señalan que es necesario
que las instituciones espíritas brinden a los jóvenes el lugar para el estudio y la expansión. En esta Agrupación, no
existe una cantidad mínima de jóvenes, y está dividida por grupos según las edades de los participantes. Comienzan
a asistir a la edad de 13 o 14 años, una vez terminada la Escuela Espírita, y pueden concurrir hasta
aproximadamente los 35 años. Tienen libertad de acción, pero dentro de los lineamientos de la institución, y con
supervisión de adultos, con objetivos delineados. Poseen también la colaboración de una psicóloga que forma parte
de una de las sub-comisiones, y los coordinadores reciben un curso de pedagogía.
Todos los años se elaboran objetivos y proyectos, y relatan algunos como ejemplo:
Acciones solidarias conjuntas, para lo cual elaboran un proyecto y realizan las gestiones para llevarlo a cabo.
Exponen diapositivas sobre el último proyecto, una escuela con necesidades primarias de una zona rural, en donde
participaron con ayuda material y concurrencia numerosa, estableciendo un lazo afectivo con los niños y los docentes
de la misma.
Encuentros con otros jóvenes de otras instituciones, programando actividades solidarias o de estudio.
Estudio de la doctrina y otras corrientes del pensamiento.
Participación activa en la Fundación Progresar (perteneciente a la Sociedad Espiritismo Verdadero), donde niños y
jóvenes carenciados de la ciudad concurren para recibir ayuda escolar los pequeños, y enseñanza de oficios útiles
para desenvolverse en el terreno laboral los segundos.
Cuando tienen la edad adecuada, asisten a sesiones mediúmnicas de orientación moral.
Finalizan las actividades con una cena de camaradería.
Reiteran la importancia de un espacio para los jóvenes en las instituciones espíritas, para propiciar que los futuros
dirigentes se vayan insertando gradualmente según las necesidades, con una base de experiencia y conocimiento.

o-o-o-o
Domingo 21 – 10.40 hs.
Tatiana y Dolores Paz Granero: “El joven espírita: en busca del orden interior”
Comienzan manifestando que las estructuras de la personalidad se van construyendo mediante transformaciones.
Comprendido esto, para los jóvenes espíritas con conocimiento trascendente de la realidad del espíritu y de la
evolución, es una responsabilidad comenzar a inquietarse y definir valores, a replantearse los objetivos de vida,
disponiéndose, al cumplimiento de las Leyes Morales, esculpidas en la conciencia de cada uno. Para ello es
necesario establecer un orden interior, absorbiendo de la conducción de los padres, de los límites constituidos en la
familia, en el medio social, que luego se irán solidificando en la personalidad hasta la autonomía física y espiritual,
constituyendo una conducta individual en el bien.
Libro de los Espíritus, la Ley de sociedad: “Los lazos de familia son una Ley Natural, puesto que Dios ha querido que
los hombres aprendiesen a amarse como hermanos. La relajación de los lazos de familia son un recrudecimiento del
egoísmo.”
El joven necesita un ambiente de plasmación y asimilación de modelos. Los padres y la sociedad de consumo,
deberían rever la escala de valores que trasmiten a los jóvenes, puesto que la violencia, la corrupción, el
consumismo y la ambición desmedida son conductas que muchas veces se consideran naturales.
Destacan que es importante ejercer el dominio de los pensamientos, ya que estos son los conductores de los actos, y
mediante ambos se plasma en el sentimiento, conformando así la conquista espiritual.
Luego realizan un planteamiento reflexivo dirigido a las instituciones espíritas, debiéndose estas analizar si los niños
y los jóvenes tienen un lugar en donde formarse, posibilitando de esta manera la formación de nuevos líderes que,
llegado el momento, asuman el recambio generacional necesario.
Por último, y como conclusión, afirman que el joven espírita no debe ser un espectador pasivo de la sociedad, sino
que debe procurar cada uno, desde el lugar que ocupa, desplegar acciones solidarias, ejemplarizantes, individuales y
también colectivas, tendentes a promover acciones positivas, constructivas, que se cimienten como fuerzas de bien y
promuevan también a otros jóvenes en la generación de nuevos compromisos.
o-o-o-o
Domingo 21 – 12.00 hs.
Conferencia de Clausura
Milton Medrán Moreira: “La evolución ética del espíritu”
El orador comienza su exposición con la siguiente afirmación: “La conciencia es el atributo más importante del
espíritu”, puesto que la conciencia le permite adquirir su identidad, el reconocimiento de su individualidad, de la
condición de SER del Universo.
La concepción evolucionista – espiritualista del espiritismo fue revolucionaria en su tiempo. La concepción humana
más humanista, es la propia experiencia humana de los encarnados con los desencarnados. No es infalible, porque
la infalibilidad no es característica del ser humano, pero a partir de sus errores puede reconducirse. El espiritismo lo
refleja, en una experiencia rica que se desarrolla entre encarnados y desencarnados.
Dice Kardec en El Libro de los Espíritus: “Todo se encadena en la Naturaleza, desde el átomo hasta el arcángel, que
también comenzó por ser átomo”. Dios no hace, inspira, la vida se hace por sí misma, Dios provee las Leyes.
El espiritismo proclama las Leyes Divinas, Kardec ha expuesto la Ley Natural, diferenciándolas. Anteriormente, la
realidad divina estaba diferenciada de la realidad del mundo, pareciendo estas realidades incompatibles. Con la
comprensión de la Ley Natural, el hombre advierte que es infeliz cuando su conciencia se aparta de esta Ley
grabada en su conciencia.
Kardec se planteó: “Si todo evoluciona, ¿cómo no ha de hacerlo el espíritu?”. Y aquí el orador plantea lo siguiente:
Hay tres etapas del desarrollo de la conciencia: 1) La conciencia adormecida; 2) El despertar de la conciencia; 3) La
adquisición de la Conciencia Cósmica.
En la primera instancia, sólo se manifiesta el instinto y las funciones Psicológicas, las actividades son básicas.
En la segunda, el hombre es capaz de soñar, pero el egoísmo aún le encadena. Empieza a ser capaz de actos de
determinación personal, se hace sensible a los deseos de cambio, adquiere valores trascendentes que le dan sentido
a la vida, pasa a ser importante la sociabilidad, y el amor comienza a ser imprescindible.
Para la filosofía espiritista, la humanidad vive aún fuertes características de esta segunda etapa, puesto que a pesar
del progreso intelectual, el progreso moral es lento, puesto que el orgullo y el egoísmo son los grandes obstáculos
del progreso en este aspecto.
En la pregunta 785 de El Libro de los Espíritus, se expresa: “A simple vista parece que el progreso intelectual redobla
la actividad de aquellos vicios (orgullo y egoísmo) desarrollando su ambición y el gusto a las riquezas que a su vez
incitan al hombre a emprender investigaciones que ilustran al espíritu”.
Plantea el orador que para el espiritismo la cuestión del autoconocimiento está contenida en el amplio concepto de la
Ley Natural, base de la moral espírita, entendiendo que la racionalidad y el amor es la presencia de Dios en el
hombre. Si el hombre quiere buscar a Dios y a la felicidad, debe buscarlos dentro de sí mismo.
Abordando la tercer etapa planteada, la adquisición de la Conciencia Cósmica, el orador explica que para el
espiritismo, el Ser es una conciencia rumbo a la plenitud. Las potencialidades del hombre, encarnado o no, son
reveladas a partir de su propia historia, pues observando su pasado podrá evaluar su futuro, rumbo a otros estadios
evolutivos que diferentes conocimientos denominan autoiluminación, conquista del reino de los cielos, adquisición de
conciencia cósmica, etc.
En este punto se detiene para reflexionar sobre la conciencia cósmica, y señala las personalidades humanas que
pueden haber alcanzado este nivel: Jesús, Buda, Krishna, Lao-Tsé, Confucio.
Jesús ha expresado este concepto: “Sed perfectos”, y el hombre se pregunta: ¿cómo serlo si está condicionado por
determinismos físicos o sociales? El espiritismo propone la búsqueda de este crecimiento hacia la perfección,
propiciando al hombre el conocimiento de su realidad espiritual, reconociendo que fue creado sencillo e ignorante,
que el orgullo y el egoísmo fue importante en su evolución, e insertándose conscientemente en la Ley de Evolución.
Finaliza con un poema de Amado Nervo: “En paz”
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

LA POLÍTICA Y LA CONSOLIDACIÓN DEL ESPIRITISMO ESPAÑOL
Manuel Bernal Parodi
En los escasos cinco o seis principios en que se apoya el Espiritismo no aparece tendencia política alguna. Los espiritistas que se
inclinan del lado de cualquier bandería política o que militan en algún determinado partido lo hacen única y exclusivamente por
su cuenta. Ahora bien, el Espiritismo está más cerca de un régimen que defiende las libertades democráticas que del que las
reprime. Esto es así, no sólo porque el Espiritismo se ha sentido siempre mejor en un régimen tolerante que ha autorizado sus
centros, al contrario de los otros, que los ha prohibido tajantemente, sino porque el Espiritismo rezuma de por sí respeto por las
personas y su libre pensar, que es el asiento de la democracia. Si, por el contrario, algún espiritista se siente más cómodo en un
sistema político de tipo totalitario, es también asunto suyo, aunque no deja de ser por ello un espiritista que adolece de una
enfermedad mental grave.
Con todo, la apolítica observada en los fundamentos espiritistas no significa que el adepto deba mirar para otro lado cuando un
Gobierno (estatal, autonómico, municipal…) aplica una política, a su entender, injusta. En absoluto. Porque si es injusta es, a
todas luces, inmoral. Y la moral espiritista no es aquella que se observa impertérritamente y a cierta distancia cual objeto de
colección a través del cristal de una vitrina. Al contrario: la moral espiritista es para tocarla y gastarla por el uso. El Espiritismo,
ya lo dijo Kardec, toca todas las cuestiones que interesan a la humanidad; la política es una de ellas. El interés político espiritista,
no obstante, es totalmente ajeno al medro, sólo aspira al desarrollo integral del ser humano y su mundo circunstante.
El Espiritismo lo introduce en España un hombre de rompe y rasga, el marino mercante alicantino Ramón Lagier y Pomares
(1821-1897), cuya aventurera y romántica vida en defensa de las libertades democráticas es de antología. Allá por el año 1860,
Lagier, hijo de una culta, liberal y acaudalada familia de comerciantes, había comprado en una librería de Marsella El libro de los
espíritus, libro al que consideraba, ya a finales de su existencia corporal, como el más interesante e innovador de los libros
publicados en ese siglo. En aquella fecha aún no había sido traducido al español –lo haría más tarde José María Fernández
Colavida que, tanto como Lagier, sabía francés–, por lo que su círculo de lectores hispanohablantes fue mientras tanto muy
reducido. Pues bien, tal como apunta el gran naturalista Odón de Buen en el prólogo de la biografía del marino, escrita por Pedro
Ibarra y Ruiz, «fue Lagier uno de los héroes de la Revolución de Septiembre […]. La historia consignará el nombre modesto,
pero glorioso, del capitán del “Buenaventura” junto al de los prohombres de la Revolución». Se trata de la Gloriosa, la
revolución que el 18 de septiembre de 1868, tras la sublevación de la Marina de Guerra en Cádiz al mando del vicealmirante Juan
Bautista Topete, destrona a Isabel II para comenzar el Sexenio Democrático.
Casi tres años antes, el 2 de enero de 1866, el general Prim, amigo de Lagier y masón como él, se sublevó contra el reaccionario
Gobierno de la Reina. La sublevación, no obstante, fracasó y Prim huyó a Portugal. A la sazón nuestro héroe se encontraba en
Marsella, donde estaba atracado el Monarca, vapor del que era capitán. Nada más enterarse de lo sucedido, se pone en contacto
epistolar con el general por medio de su consignatario comunicándole que podía disponer de él a su talante. Prim acepta el
ofrecimiento, siendo su primera petición la de salvar la vida del comandante Benito Ferré, oculto en el campo tarraconense por
estar sentenciado a muerte, al que logra poner a salvo en Lisboa después de varias peripecias de auténtico corte cinematográfico.
A partir de aquí comienza el grueso de los trabajos conspirativos de Lagier.
Como digo, la vida de Lagier es de película. Fue el hilo que cosió las piezas del traje revolucionario, el urdidor en la sombra de la
Septembrina, el que con su industria logró para la ocasión la unión de unos generales tan enfrentados como Prim y Serrano. Pero
poco podía haber hecho Lagier sin contar con la complicidad de la naviera gaditana de los hermanos Butler, quienes le
entregaron, una vez enterados por nuestro capitán de su implicación en los preparativos de la revolución, el mando del
Buenaventura, vapor de más porte que el Monarca.
Continúa Lagier colocando las piezas del rompecabezas revolucionario, y para ello le escribe a Prim a Londres –ciudad en donde
se había establecido tras su huida de Lisboa– apremiándolo para que tome el vapor de Southampton a Gibraltar. El cartero
encargado de llevar la misiva, el político y escritor José Paúl y Angulo, parte para Londres a la vez que el Buenaventura sale de
Cádiz haciendo rumbo a las islas Canarias para recoger y trasladar a la trimilenaria ciudad a los generales de la Unión Liberal y
demás deportados incorporados al pronunciamiento. Lagier lo tiene todo cronometrado al segundo, tanto es así que la táctica va a
ir coincidiendo milimétricamente con la estrategia esgrimida. Con Prim viajan de Southampton a Gibraltar los también exiliados
políticos Manuel Ruiz Zorrilla y Práxedes Mateo Sagasta ya que, además de los militares unionistas, estaban implicados en el
levantamiento los políticos progresistas y demócratas. Lagier perteneció al partido de estos últimos. De Gibraltar zarpa Prim en
otro vapor haciendo rumbo a la fragata Zaragoza –buque de guerra fondeado, junto a otros, en la bahía de Cádiz–, a bordo de la
cual se hallaba Topete. Una vez en la fragata y tras un acuerdo entre ambos, el almirante hace pública la sublevación de la
Marina; es el 17 de septiembre de 1868. Al día siguiente arriba al puerto el Buenaventura con Serrano y sus compañeros. El día
19 se hace público el Manifiesto de Cádiz –cuyo borrador había sido redactado a bordo del Buenaventura, ante la mirada de
Lagier, por el literato y político Adelardo López de Ayala haciendo hincapié en el sufragio universal–, manifiesto que llevaba
estampada la rúbrica de los generales sublevados. Sin perder un momento, Serrano organiza las fuerzas disponibles y marcha
sobre Madrid, encontrándose con las tropas isabelinas del general Manuel Pavía y Lacy en el puente de Alcolea (Córdoba),
impidiéndole cruzarlo. Herido Pavía, el ejército real se retira sin más combate.
Tan descomunales fueron las gestas del mareante Lagier que tuvieron el honor de verse incluidas en los galdosianos Episodios
nacionales. He aquí lo que apunta el gran escritor canario: «Felizmente, cuando los conspiradores se hallaban en lo más recio del
apuro, llegó a Cádiz la noticia de que estaba concertada la expedición del Buenaventura, mandado por el capitán Lagier. Este
intrépido marino y ardiente patriota traería de Gran Canaria y Tenerife a los generales unionistas». Pero Galdós no sólo se
limita a describir las hazañas del intrépido capitán en la revolución, sino que también descubre su afiliación espiritista, como
reflejan estas palabras que pone en boca de Lagier: «Reconstruid vuestras personas con actos buenos, con actos independientes
de los dogmas, y que arranquen de la pura conciencia. Por mis lecciones sabes que en nuestra conducta influyen de un modo
misterioso seres inteligentes e invisibles. Pon atención a lo que esos seres te digan… No te preocupes de las experiencias y
comunicaciones. Los buenos espíritus vendrán a ti sin que tú los llames… En tus soledades y tristezas, vuelve los ojos al mar, si
tienes ocasión de verlo, y al cielo; ellos te darán la impresión de lo infinito. Ante lo infinito eleva tu conciencia, y Dios será
contigo». Que de las inclinaciones espiritistas de Lagier estaba Galdós al cabo de la calle, no me cabe la menor duda. Y no me
cabe la menor duda porque en el artículo “Por qué soy espiritista”, escrito por Lagier y publicado por la revista espiritista La
Irradiación el 16 de agosto de 1894, se insiste en esa impreocupación por las experiencias y comunicaciones: «Mi queridísima
esposa de hoy es médium y espiritista ilustrada; pero yo no me preocupo de las experiencias y comunicaciones, pues que estoy
convencido y con eso me basta». No es que Lagier rechazara la práctica mediúmnica (se ha de suponer que no), sino que nuestro
marino se sube al carro de los que creen, como Kardec, que el auténtico espiritista es el que se inclina más del lado de la razón
que del de los ojos, el que insiste más en el fondo que en la forma, el que considera que la fuerza del Espiritismo reside en su
filosofía y, sobre todo, la pone en práctica, sin dejar de reconocer –contra evidencia no hay ciencia– que un Espiritismo sin
mediumnidad sería un Espiritismo sin pruebas. Así acaba el citado artículo: «El Espiritismo es el derrotero más seguro para
llegar al puerto de salvación en el viaje de esta vida, rodeada de escollos y tormentas que nadie ha experimentado más que este
humilde capitán Lagier». Aquí Lagier resollaba por la herida. En efecto, su vida fue tan desgraciada que le hubiese vuelto el
juicio al más cuerdo.
Con la batalla de Alcolea se consolida la Gloriosa, las tropas realistas se incorporan a la revolución e Isabel II se marcha de
España para no volver jamás. Con el tiempo, Lagier, un tanto ucrónico, se permitía conjeturar que si el Buenaventura hubiese
llegado a Cádiz una hora más tarde, Pavía habría pasado el puente de Alcolea y tal vez la revolución hubiese fracasado. Lo que no
es un barrunto, sino una certeza, es que otro general del mismo nombre, Manuel Pavía y Rodríguez de Alburquerque, acabó con el
Sexenio Democrático a la española. Este Pavía era isabelino, aunque no mostró el más mínimo reparo cuando el presidente de la
República, el probísimo Nicolás Salmerón, aquel que renunció a la presidencia de la República por no firmar una sentencia de
muerte, lo nombró capitán general de Madrid. Pavía, apostado a caballo en actitud chulesca frente al Palacio de las Cortes y
rodeado éste por las tropas, ordena a la Guardia Civil entrar en la sede de la soberanía nacional. Los guardias civiles, pegando
tiros al aire, disuelven la reunión de los diputados –entre los que había varios espiritistas, como ya se verá en sazón– y acaba,
como digo, con el Sexenio Democrático. Gracias a este periodo (1868-1874) España conoció una fecunda e intensa etapa de
libertad de cultos que propició el auge y la consolidación del Espiritismo.
Cuando Lagier compró El libro de los espíritus en la librería marsellesa, no le era ajeno su contenido. Él mismo, en un artículo
publicado por la revista espiritista alicantina La Revelación en enero de 1881, asevera que fue Pedro Juan Ors quien lo había
metido en ese mundo. «Pedro Juan –escribe Lagier– fue el primero que me inició en el espiritismo, cuando nadie en España tenía
conocimiento de sus fenómenos ni de tan sublime y trascendental filosofía». Ors residía en Cádiz, por lo que se ha de suponer que
fue en esta donde conoció “tan sublime y trascendental filosofía”. Lagier se había enterado por La Revelación de la muerte –
motivo por el que envía a la revista tal artículo– de su amigo Ors y de su entierro laico. «No es extraño –añade Lagier– que el
entierro del cuerpo de don Pedro Juan Ors se haya hecho en Cádiz puramente laico,…».
Entiendo que en lo que inició Ors a Lagier no fue talmente en el Espiritismo (éste aún no existía, y una vez nacido tardaría en
introducirse en España) sino en el gran movimiento mediúmnico nacido en los Estados Unidos algunos años antes, un
movimiento camaleónico que se adaptó a la idiosincrasia de los lugares donde fue llegando. Y uno de esos lugares, dado su
intenso tráfico marítimo, fue Cádiz: hay pruebas de ello. «Nada se recuerda anterior –escribe Mario Méndez Bejarano en
“Historia de la filosofía en España hasta el siglo XX”– a la creación de la Sociedad Espiritista establecida en Cádiz en 1855. Este
primer núcleo, a instancias de la autoridad eclesiástica, fue disuelto en 1857 por la civil». Y es que este grupo tuvo la osadía de
sacar a luz una obrita de 50 páginas en febrero de ese año de 1857, Luz y verdad del espiritualismo. Opúsculo sobre exposición
verdadera del fenómeno, causas que lo producen, presencia de los espíritus y su misión, opúsculo que corrió impreso como de
Jotino y Ademar y que fue mandado quemar por el obispo de Cádiz, Juan José Arbolí y Acaso, quien prohibió además la práctica
mediúmnica en la pastoral del 19 de marzo de ese mismo año. A decir verdad, legalmente, el prelado tenía potestad para ello, ya
que el Concordato de 1851, sancionado por España y los entonces Estados Pontificios, otorgaba a los obispos, cual policías de
imprenta, el poder de «…evitar la publicación o la circulación de libros malos o perniciosos». Por fortuna, no todos los
ejemplares cayeron en sus garras: uno de los de esta primera edición está en la Diputación Provincial de Cádiz y he podido
fotocopiarlo. Mas no fue ésta la única obra de este tipo que se publicó en Cádiz de resultas de la creación de grupos espiritualistas
dedicados a la práctica de la comunicación mediúmnica: en 1854 se sacó a luz el anónimo intitulado Las mesas danzantes y modo
de usarlas. Respuestas de los espíritus a preguntas que se le sometieron mediante la tiptología, obrita comentada por Kardec en
la Revue Spirite de abril de 1868.
Tan agradecido estaba Lagier de haber sido iniciado por Pedro Juan Ors en el “espiritismo”, que cuando compró en Marsella El
libro de los espíritus le envía un ejemplar: «Yo fui el primer español –escribe Lagier– que compró El libro de los espíritus y le
remití un ejemplar a Pedro Juan y otro no recuerdo si fue al señor Fernández [Colavida] de Barcelona, que todos conocemos».
Estos libros los introdujo de contrabando, dada la imposibilidad de hacerlo legalmente. A pesar de todo, ante la irracionalidad de
las medidas prohibitorias, los ilusos de los espiritistas españoles quisieron importar legalmente de Francia, lo cual se hizo,
trescientos libros y folletos espiritistas, los mismos que cayeron en manos del clero católico y acabaron ardiendo en aquel famoso
auto de fe de Barcelona del 9 de octubre de 1861.
Como queda dicho, Lagier duda de si fue a Colavida a quien le proporcionó uno de los ejemplares del antedicho libro. En cambio,
cual tocado por la diosa Mnemosina, en otro pasaje suyo dice: «Mandaba yo entonces el gran vapor nombrado el Monarca.
Salimos para Barcelona, y al cruzar una calle tropecé con Fernández Colavida, que también era hombre de gran corazón y
afligido por reveses y acontecimientos desgraciados [al fusilamiento de su padre hay que sumarle la desgraciada muerte de su
madre por un cazador imprudente y el deceso prematuro de la hermana con quien vivía, amén de otros sinsabores]. Entablé
conversación sobre este particular y le regalé un libro de los tres o cuatro que había comprado en Marsella; otros regalos hice
en Alicante. Al día siguiente por la mañana temprano, vino Fernández a bordo, entusiasmado por el regalo que le había hecho.
Tomamos café en la cámara y hablamos largo y tendido sobre el particular. Fernández me comunicó la idea de traducir el libro,
y así lo acordamos. Pocos meses después de esto sucedió en Barcelona el Auto de Fe…». Si trascordarse es impropio del que está
inspirado por la madre de las musas, colegimos de lo transcrito que el primer paso espiritista de Colavida debió de darlo a
mediados de 1861.
Tal como digo, en el Sexenio Democrático (en el que se suceden el Gobierno Provisional, el reinado de Amadeo y la I República)
eclosionó con fuerza el Espiritismo español. Al amparo de estas libertades, el voto popular elevó a Lagier a la alcaldía (antes fue
teniente de alcalde) de la Alicante republicana, cargo del que dimitió al poco tiempo por no poder administrar el municipio según
sus convicciones, ya que éste se hallaba bajo una legislación monárquica. Más tarde se declaró candidato del Comité Democrático
a diputado a Cortes por Orihuela y salió elegido por un amplio margen de votos, pero Sagasta invalidó las elecciones, hecho que
motivó que Lagier se desengañara definitivamente de la política; aunque, a la verdad, Lagier se desengañó más bien de los
políticos, ya que participaba en los actos del Partido Republicano Progresista que fundó Ruiz Zorrilla en 1880. Asimismo,
presidió la Unión Labradora de Elche, colaboró en asociaciones y revistas espiritistas y fue un gran benefactor que rehusó muchos
cargos honoríficos. Desencarnó el 28 de octubre de 1897 en Elche, y allí está enterrado tras una lápida en la que se lee: «EL
CAPITÁN LAGIER (1821-1897)». Su entierro fue una inmensa manifestación de duelo. Las nenias de políticos y espiritistas
abundaron, y numerosos periódicos y revistas publicaron sentidos artículos, como La Unión Democrática, de Alicante, El
Heraldo de Madrid, La Correspondencia Alicantina, El Progreso, de Madrid, El Liberal, de Madrid, Las Dominicales del Libre
Pensamiento, de Madrid… En 1904 el Ayuntamiento de Elche decidió rotular una calle con su nombre: Capitán Lagier; pero en
1956 el Consistorio decidió cambiarlo por el de Pío XII, rótulo aquel que fue retomado al llegar la democracia. En Alicante, su
ciudad natal, hubo una calle que llevó el nombre de nuestro capitán, pero tras la Guerra Civil fue sustituido por el de Monforte del
Cid, y así sigue.
De conformidad con lo que he leído sobre Lagier no puedo menos de decir que fue un hombre íntegro y muy consecuente con sus
ideas, aunque con cierto prurito de hablar de sí mismo, amén de un buen marino amante de su profesión. Su anticlericalismo, su
anticatolicismo y, sobre todo, su antijesuitismo, tienen su razón de ser: tres de sus hijos sufrieron tales abusos sexuales por unos
jesuitas y un influyente católico de comunión diaria muy cercano a aquéllos que, de una u otra manera, los llevaron a la tumba.
Nada se pudo hacer contra los agresores. Lagier acudió al emperador Napoleón III –dado que estos sucesos ocurrieron en
Francia–, que le prometió hacer justicia; pero cuando se las prometía felices tuvo que habérselas con la catolicísima emperatriz
Eugenia de Montijo quien, siempre bajo la somanta de los curas, se opuso tenazmente a ello. Por desgracia, estos infaustos
acontecimientos no fueron los únicos afrontados por nuestro capitán, ya llovía sobre mojado, pues en «el año 1854 murieron de
cólera –señala Lagier– mi amantísima esposa, su madre, mi suegra, que me quería más que a ella misma; murió también mi
suegro, cuñados, cuñadas y todos los parientes que forman alrededor del núcleo familiar». Andando el tiempo, su procelosa vida
amainó, y aquel hombre tan vilipendiado de la fortuna, creyendo haber acabado sus cuentas con Cupido, encontró su sol de
invierno: conoció a una joven, se casó con ella, tuvo un hijo y desencarnó querido por todos. (continúa).
ACTIVIDADES
Tenemos el placer de anunciar que desde la ASOCIACIÓN INTERNACIONAL PARA EL PROGRESO DEL
ESPIRITISMO estamos organizando:
I CONGRESO INTERNACIONAL DE ESPIRITISMO
Se celebrará el 29, 30 de abril y 01 de mayo de 2011, en el Hotel Cap Salou 3*** Cala de la Font 1 43850 Salou (Tarragona).
Bajo el lema: “CONTRIBUCIÓN DEL ESPIRITISMO PARA EL PROGRESO DE LA HUMANIDAD”.
Ya contamos con la confirmación de algunos conferenciantes que acudirán desde diferentes países como Brasil, Argentina,
Venezuela, Francia, Portugal, España.
Las conferencias girarán en torno a los temas "Influencia de la Literatura Mediúmnica en el Progreso", "El Espiritismo Francés
desde Allan Kardec Hasta Hoy", “Física Cuántica en relación con el Autoconocimiento”, “Historia del Movimiento Espiritista en
Portugal”, “Presentación de Trabajo de Investigación desempeñado por el Equipo de Investigación de A.I.P.E.”, entre otros
títulos. Precio de Inscripción: 40€. Alojamiento: Hotel Cap Salou 3*** Pension completa buffet
Precio por persona en habitación doble / triple... 40 euros/ día. Precio por persona en habitación individual... 50 euros/ día
CUENTA PARA EL INGRESO DE INSCRIPCIONES Y RESERVAS DE HABITACIONES EN CAJASUR
NACIONALES: 2024 6060 27 3305500305
INTERNACIONALES: IBAN: ES94 2024 6060 2733 0550 0305. BIC: CECA ES MM 024
VIAJES CALIFAL S.L. CONCEPTO: I Congreso Internacional de Espiritismo y nombre
CONFIRMAR EL HABER EFECTUADO LA RESERVA POR TELÉFONO O E-MAIL:
957 49 00 83 MOVIL: 656 9127 67 Maxi maxi@viajescalifal.com
Tarde de Conferencias, el día 23 de octubre a las 18:00 h. en el Centro Cívico Los Carteros (Sevilla), organizado
por la Asociación Espírita Nuevo Amanecer Joanna de Angelis y Manuel. Se celebrará conferencia titulada:
“Cultura de la muerte a lo largo de la historia”, a cargo de Mercedes García de la Torre. “Reencarnación,
mecanismo sublime de la Justicia Divina” por Jane Ely Nixon.
PRÓXIMAS ACTIVIDADES DE LA A.E.A. “AMALIA DOMINGO SOLER”
y C.E. “AMOR Y PROGRESO DE MONTILLA”
SEMINARIO: “La vida después de la muerte”. Sábado 27 de noviembre 2010. En las Escuelas del Pescao, C/ Beato Miguel
Molina, 1. Montilla (Córdoba).
A cargo de Francisco González Dominguez.
10:30 h. Primera Parte
12:00 h. Descanso
12:15 h. Segunda Parte
13:45 h. Almuerzo
16:30 h. Proyección película: “Más allá de los sueños”
18:15 h, Descanso
18:30 h. Conclusión y preguntas
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Grupo Espírita “Amor y Progreso” de Montilla (Córdoba). C/ José Ortega y Gasset, 9.
e-mail: amoryprogreso@gmail.com. Tlf.: 616 12 04 02
Reuniones: Lunes reunión mediúmnica y de estudio. Jueves reunión de estudio e informativa.
Hora de reunión 19:00 h (invierno). 20:00 h. (verano).
Conferencias públicas los últimos sábados de cada mes.
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lunes, 13 de diciembre de 2010

SE NOS HA IDO UN AMIGO, EL DOCTOR JACI REGIS HA DESENCARNADO. A MANERA DE UN SENCILLO, PERO SENTIDO HOMENAJE, PUBLICAMOS ESTE TRABAJO SUYO QUE APARECIÓ EN LA REVISTA ESPÍRITA DE PUERTO RICO.Instituto de Cultura Espírita Renacimiento, Mayagüez • Vol. 2 Núm. 4 • Sociedad de Estudios Espíritas Amor al Bien, Cabo Rojo

Cómo aprendemos a ser Espíritus
Por Jaci Regis

Así como cuando nacemos en la Tierra somos niños, proyectos
de hombre, también cuando es creado el espíritu todavía es un
proyecto de espíritu, es un principio espiritual.
Podemos afirmar legítimamente que el hecho de ser
“simples e ignorantes” significa que el principio espiritual
carece de psicología. El ser es potencial, pero está desprovisto
de cualquier mecanismo de aprehensión del exterior, por lo que
inicia su aprendizaje reaccionando a los estímulos del ambiente.
La discriminación entre esos estímulos produce a lo largo del
tiempo condiciones para la lenta creación de una estructura
psicológica que en el futuro desarrollará el ego (el “yo”),
dándole conciencia de sí mismo.
¿Dónde y cómo es realizado ese largo aprendizaje? El
principio espiritual sólo puede desarrollar su potencial en la
relación intima, profunda y recíproca con el elemento material.
Desde elcomienzo, esa relación del elemento espiritual con el elemento material crea mecanismos
biológicos, físicos, anatómicos y fisiológicos
que sucesiva y progresivamente ofrecen organismos cada vez
más complejos capaces de atender las necesidades de expansión
del ser. Es decir, el principio espiritual aprende repetida y
lentamente a ser Espíritu.
La historia del hombre va desde el momento remoto en que
surge el eslabón perdido en la cadena evolutiva de los
organismos terrestres hasta la actualidad. En aquel momento él
se levantó y comenzó a usar su inteligencia y sus manos; era el
homo faber, el homo sapiens y dio inicio a la formación de su
estructura psicológica que luego el lenguaje consolidó.
La encarnación surge, pues, como instrumento inherente al
proceso de crecimiento. El ser se liga a un cuerpo, a un
organismo temporal que será su instrumento de manifestación,
relación y creatividad; aprenderá a amar, a crear, a superar los
obstáculos.
La estructura psicológica básica, instintiva o impulsiva que
desarrollamos en el reino animal como principio espiritual, en
el juego de nacer y morir, debe ser enriquecida en el campo del
conocimiento y con el descubrimiento de las demás personas en
la dinámica afectiva.
La relación afectiva se consolida en el camino del amor con
la transformación de la sexualidad reproductiva en la
sexualidad creativa. Entonces conocemos la inmortalidad al
descubrir el plano espiritual o extrafísico, ambiente vibratorio
diferente al ambiente terrestre. Ahí va el ser a percibir que
continua existiendo sin el cuerpo físico, el cual parecía ser en
sus primordios la única realidad.
La percepción de la inmortalidad no es inmediata, incluso
con la repetición de la muerte física. Muchos mueren y no
perciben de manera consciente su condición inmortal. Esa es
una conquista tardía para muchos. Aunque inmortal, el espíritu
necesita aprender a vivir más allá de la vida corpórea.
En los niveles más elementales no hay aprehensión de la
vida extrafísica, pues toda la estructura psicológica del espíritu
está volcada hacia el mundo corporal. El tiempo entre dos
encarnaciones aumenta progresivamente conforme el espíritu
percibe y participa de la vida extrafísica.
El ser sólo asume su condición de inmortalidad en la
medida en que toma conciencia de sí mismo. Esto es, de ser
capaz de percibirse como un espíritu, como un ser fuera del
cuerpo somático. Conquistará esa condición como fruto del
desenvolvimiento de su estructura psicológica y moral.
Es posible afirmar, pues, que en el nivel evolutivo promedio
y actual de la humanidad terrena lo “natural” es estar
encarnado. La vivencia en el plano extrafísico es extraña para
una gran parte.
Para realizar el proyecto apremiante de desarrollar sus
potencialidades, el espíritu posee como base fundamental de su
formación la energía activa necesaria para mantenerlo vivo.
El desenvolvimiento de la base instintiva garantiza la
supervivencia. Es razonable pensar que uniéndose a
organismos progresivamente complejos el ser espiritual
experimenta constantemente la transición de la muerte, tanto
más traumática cuanto se considera que la unión entre él y los
organismos es visceral.
En el proceso evolutivo y de crecimiento el espíritu, como
todo en el universo, está subordinado a la ley natural. Ésta
establece que la construcción de la capacidad intelectual, la
discriminación de sensaciones, en fin, la creación de una mente
capaz de razonar es el fruto de un lento caminar entre
presiones, vida y muerte orgánica.
La realidad de ese aprendizaje está comprobada en la
complejidad de la estructura mental del espíritu. En ella
coexisten impulsos instintivos y actividades racionales,
combinando los factores de la estructura construida por el ser
espiritual.
El instinto le garantiza la conservación, la automatización
de los reflejos, de modo que en conjunto las actividades
superiores del raciocinio, que implican consumo de energía
mental para discriminar y discernir, puedan ser ejercidas sin
interrupciones, más libremente.

domingo, 12 de diciembre de 2010

"EL ALMA DE TACANDE": EXTRAORDINARIA MANIFESTACIÓN ESPIRITUAL RECOGIDA EN LA HISTORIA DE LA ISLA DE LA PALMA TOMADO DEL GRUPO ESPÍRITA DE LA PALMA.


"El Alma de Tacande": extraordinaria manifestación espiritual

recogida en la Historia de la Isla de La Palma

En la tradición oral de la Isla de La Palma pervive hasta la actualidad la historia de un extraordinario acontecimiento que el tiempo, las creencias tradicionales y la incomprensión, han ido convirtiendo en leyenda: es la denominada Historia del Alma de Tacande. Ya a fines del siglo XIX, el escritor palmero Antonio Rodríguez López, recogió estos legendarios hechos y les dio carácter literario, publicando una obra titulada Historia del Alma de Tacande en el año 1628 (1).
Los acontecimientos a que se refiere la tradición tuvieron lugar entre el 30 de Enero y el 26 de Abril de 1628, en una vivienda del caserío de Tacande, uno de los más antiguos núcleos de población de la zona central de la Isla de La Palma, que en la actualidad es parte del municipio de El Paso. En aquella época, este municipio estaba unido al de Los Llanos de Aridane y al de Tazacorte, el conjunto de los cuales formaba una sola entidad administrativa que incluía la práctica totalidad del territorio del Valle de Aridane.
Los relatos de la época, así como las fieles recreaciones poéticas que se hicieron de la historia en años posteriores bajo la forma de "décimas" -forma tradicional poética apropiada para la transmisión oral, a la que nuestro pueblo recurre para hacer pervivir en la memoria colectiva acontecimientos y anécdotas notables o curiosas que van sucediendo en su devenir histórico- nos informan de unos hechos que para el pueblo llano permanecen aún llenos de extrañeza y misterio. Sin embargo, cuando se hace una lectura de los mismos con los ojos del siglo actual y, sobre todo, desde la perspectiva que ofrecen las enseñanzas del Espiritismo, esos otrora enigmáticos hechos se nos presentan con claridad meridiana, pueden ser explicados satisfactoriamente y, además, conectan inmediatamente con una abundante casuística de hechos análogos que se han producido en todo el mundo desde siempre.
La historia de El Alma de Tacande creemos que merece, como veremos, estar entre el conjunto selecto de las más notables manifestaciones espirituales que las páginas de la historia hayan recogido en cualquier lugar de nuestro orbe. Habiendo llegado a oídos del gran Camilo Flammarión, sin duda la habría incluido en su maravilloso estudio intitulado Las Casas Encantadas. Por otro lado, nos indica esta historia que allí donde ha habido seres humanos, tales manifestaciones le han acompañado siempre, porque son consubstanciales a su más íntima realidad. No hay rincón en el planeta ocupado por una comunidad humana, donde una investigación detenida de su pasado no revele el rastro de acontecimientos de la misma índole.
Lo que pretendemos a continuación es hacer un estudio actual, a la luz de los conocimientos de la Ciencia Espírita, de este acontecimiento hecho tradición y con ello evidenciar que también aquí, en estas pequeñas islas perdidas en el Atlántico, la realidad del espíritu ha venido manifestándose de manera continuada.
Primeramente veamos en que consistieron los acontecimientos de que vamos a ocuparnos. La siguiente relación de hechos es contemporánea del suceso y se halla en un protocolo del archivo del Marqués de Guisla Guiselín. Dice así (2):
EL ALMA DE TACANDE
"LLegó el 'alma de Tacande' en 30 de enero de 1628 años y en 26 de abril habló por voluntad de Dios Ntro. Señor en casa de mis padres; asistió 87 días con sus noches y descargó el último día por la mañana el R. P. Fr. Juan Montiel. confesor que ayudaba a Dr. D. Rodrigo Santa Cruz Servellón, del Curato de este lugar de Los Llanos. A mí me llamó el dicho día por la mañana y me dijo que por el amor de Dios me llegase al pueblo y dijese a Padre Fr. Juan Montiel se llegase a Tacande, que quería descargarse, y que no tuviese temor que ella era alma cristiana; y le respondí que yo había de llamar al Dr. D. Rodrigo que viniese con el Fraile y luego al punto me respondió el alma que no trujese al Dr. D. Rodrigo, que ella no lo llamaba, y visto esto fui al pueblo y dije al Padre Fray Juan Montiel y el dcho. Fraile lo repudió y que no se atrevía, que tenía mucho temor; Con que el Dr. D. Rodrigo lo animó y otros muchos hombres, que fuese donde le llamaba, con que el dcho. Fraile se confesó con el dicho D. Rodrigo, y se puso un relicario al cuello con muchas reliquias y se puso una estola y se puso a caballo y caminamos para Tacande, donde estaba el alma, y llegamos entre la una y las dos de la tarde: El alma recibió al dicho Fraile diciendo: seya muy bien venido, Padre Fray Juan Montiel, perdone V. Rª. el darle tanto trabajo, Dios Ntro. Señor se lo pagará. Le mandó sentar y descansar que viene cansado y aflegido; el Fraile se sentó, y de allí un poco y llamó el alma por mi madre y le dijo que pusiese de merendar al P. Fr. Juan; le respondió que no tenía gana de comer; el alma le volvió a replicar que comiese alguna cosa, dijo que no se atrevía a comer nada; el alma le dijo: Padre, ya que no quiere merendar, vamos a la otra casa nueva de pino y saldrá toda la gente fuera; y luego entraron, con que hizo muchas cruces en este poco espacio de la tarde, y antes de esto había hecho muchas más, las cuáles mando buscar el Sr. Obispo D. Cristóbal de la Cámara y Murga, y otras que llevó el P. Fr. Juan Montiel, y otras que llevó Juan González al Teniente General que era en aquel tiempo en esta isla y mucha gente principal llevaron cruces y muchos Religiosos, con que tan solamente nos dejaron tres cruces que formó en la tapa de la misma caja donde formó las demás. Éstas están en ser; y después de haber pasado la tarde en esto, dijo el alma: Padre Fr. Juan, ya se me acerca la hora, trate V. Rª de echar asperges y decir los Salmos, para ahuyentar el malo, que quiero declarar quien soy. El Padre lo hizo como lo pidió, y habiendo hecho esto, le dijo el Padre: Hija mía, ¿apartose ya el espíritu malo? Respondió el alma con mucha librelidad: Ya se apartó de mí. Díjole el Fraile: Pues ya podréis decirnos quien sois  y qué es lo que queréis. Respondió el alma: Soy Ana González, la heradora. Fue mucho el planto y sentimiento de todos por ser hermana de mi padre Cristóbal González, y haber estado en nuestra compañía los 87 días sin saber, y después de haber sosegado nuestro planto, le dijo el Padre Fray Juan: Hija mía, bien podréis decir lo que os trujo a esta vida. Respondió el alma: Yo lo diré en llegando la hora. Primero ha de cenar el P. Fr. Juan y mis hermanos y mis sobrinos y todos los demás que quisieren. El alma llamó por mi madre y le dijo: ¡A hermana Isabel Díaz! Mi madre le respondió y le dijo: Pon la mesa, en esta casa comerá el P. F. Juan y mi hermano Cristóbal González, y mis hermanas y mis sobrinas Leonor Pérez y Juana Gutiérrez y mi sobrino Andrés y... vayan con los demás hombres a cenar a la otra casa, y lleven consigo a mi hijo Salvador. Así se dispuso como el alma lo ordenó, estando comiendo yo y la demás gente en la dcha. casa tenía yo junto a mí a su hijo Salvador, y el alma se fue donde estábamos y me llamó y dijo: Dame a ese niño una... hadilla de ese queso fresco. Cortela yo, dila al niño, dijo el alma: Dios te lo pague, tres veces. Y comienza a plantar al niño en voz alta diciendo: Hijo pedazo de mi corazón, chiquito y por criar, y otras muchas lastimosas que no refiero, con que le supliqué se aquietase; y luego al punto, sosegó su llanto. En esta sazón, entraron por la puerta mis padres con el P. Fray Juan, y llamaron a todos llorando; y en esto se levantó la mesa y de allí a un cuarto de una hora llamó el alma por mi madre, y le dijo que fuese a la otra casa y que le hiciese las camas y que encendiera dos velas sobre la mesa y que en estando esto hecho se pasaría a descansar y llevaría consigo al Padre Fr. Juan y a las demás personas que ella señalase y que la demás gente se quedaran en aquella casa, que no podía quedar sola, porque no la robaran. Y habiendo dicho esto comenzó a dividir la gente: que fuese el P. Fr. Juan y... hermano y Domingo Camacho y Lorenzo González y todas sus sobrinas y Juana Gutiérrez y Leonor Pérez, la vieja, y que lleven a su hijo Salvador y que todos los demás se queden y se guardó esta orden que dio el alma; y en estando en la otra casa, mandó que las mujeres se acostasen en sus camas y que su hermano Cristóbal González se acostase en su cama y que llevase su niño Salvador, y que si su hermana Isabel Díaz se quería acostar se acostase y que el Padre Juan se sentase en el escabel, y su sobrino Andrés, junto del, y los demás en las sillas junto a la mesa para que le acompañen al P. Fr. Juan, que habiendo hecho esto, llamó el alma por el P. Fray Juan y le dijo: Padre mío, deme licencia que quiero hablar con Juana Gutiérrez. El Padre se la dio y fue corriendo al aposento donde estaba la Juana Gutiérrez acostada en la cama con las demás mujeres y le dijo: Juana Gutiérrez, acuérdate cuando te encontré en la cancela vieja de mi hermano Rodrigo Pérez y te pregunté si estabas preñada, como decían, y me respondiste que no estabas tal, que era testimonio que te levantaban. Yo no te di crédito y tuve para mí que estabas preñada, y lo dije a mi hermano Rodrigo Pérez y a mi hermana María Sánchez y a sus hijos. Esta culpa yo la confesé a un Confesor, y me mandó te pidiese perdón delante de las personas a quien yo lo había dicho, y no lo pedí. Mándame Dios Nuestro Señor te pida perdón: Perdóname Juana Gutiérrez por el amor de Dios. Tres veces lo pidió. La dicha Juana Gutiérrez la perdonó. Luego al punto se volvió el alma y se puso junto al Fraile y conmigo y dijo: V. Rma. tome la pluma y escriba; yo debo tres romerías que prometí: la una, a la Bienaventurada Santa Lucía, por mi hija María, que nació con un grano en un ojo y la prometí llevar a su bendita casa con una candela de un real; mando que la dicha mi hija vaya y cumpla la esta romería y vaya con ella en mi lugar mi hija Beatriz y lleven la candela. Otra romería que prometí por mi hijo Luis al Bienaventurado San Blas que lo tuve muy enfermo de una 'esquencia' y lo prometí llevar a su bendita casa con una candela de un real; mando que mi hijo Luis cumpla esta romería y vaya en mi lugar mi hija Beatriz, y lleven la candela de un real. Otra romería que prometía al Bienaventurado San Amaro por mi hijo Juan que cayó de una pared y se desconcertó una pierna y lo prometí llevar a su bendita casa, con una candela de un real; mando que mi hijo Juan cumpla esta romería y vaya con él en mi lugar mi hija Beatriz, y lleven la candela. Mando que den medio tostón a la mujer de Domingo Francisco, Ana González, que me prestó unas tijeras nuevas que se me perdieron y me las pidió por muchas veces y que le diera medio tostón que le habían costado, y no se las pagué; mándame Dios Nuestro Señor que le pague su medio tostón, y así mis hijos, se lo den. Mando que den medio real de aceite a la Virgen de las Angustias que le prometí para su lámpara. Y todo esto fue escribiendo el P. Fray Juan Montiel; y acabado esto dijo el alma que no tenía otra cosa que declarar; pidió al Fraile licencia para cantar por despedida y no se la quiso dar. Preguntole el Fraile que donde iba. Dijo que al Purgatorio. Preguntole cómo lo sabía. Dijo que su Ángel se lo decía. Díjole el Fraile que le dijese el nombre de su Ángel que lo quería tener por su devoto y se lo dijo en latín, y lo escribió el Fraile, y no pasaron de cinco letras, y se las guardó; y le rogué al Fraile me dijese el nombre del Ángel, y no quiso decirlo. En esto pidió licencia para irse. El Fraile le dijo: Hija mía antes que os vais, unas señas delante de todos. Dijo el alma que de muy buena voluntad, pero que primero quería despedirse de todos. Comenzó primero por Cristóbal González, su hermano, que se quedase con Dios y que le perdonase por el amor de Dios, las desquietudes que le había dado en su casa; y que le mirase por su hijo Salvador, por amor de Dios; y fue llamando por mi madre Isabel Díaz y le dijo: ¡Hermana de mis ojos!, quédate con Dios, perdóname por amor de Dios las desquietudes que te he dado en tu casa. Llamó por Leonor Pérez, mi abuela, y le dijo: Quédate con Dios Leonor Pérez, buena vieja, perdóname por amor de Dios las desquietudes que te he dado; a mis sobrinas todas se queden con Dios; y a ti Juana Gutiérrez quédate con Dios y a todos los demás que estén presentes. Padre mío Fr. Juan Montiel, quédate con Dios; Dios Ntro. Señor te pague la caridad. A Dios todos. Yo le pedí me encomendara a Dios y respondió: de muy buena voluntad. Y en diciendo esto, botó por la cumbrera una piedra, del tamaño de un cuarterón, dentro de la casa, y abrió la puerta de un golpe con mucho ruido, y el Fraile cayó del escabel donde estaba sentado. Esto fue la señal que le pidió el Fraile que hiciese. Fuese con Dios, la cual no sentimos más hasta el día de hoy. En el tiempo que estuvo, que fueron 87 días que tengo referidos, hizo esta alma muchas travesuras en esta casa. En su principio, cuando llegó, hacía que era bruja tocando un tamborcito y pandero y entraban dentro de casa todas las noches que parecía estaban más de cien mujeres con mucho baile, tocando castañuelas y el tamborcito y pandero; unas cantaban y otras respondían, otras bailaban, lloraba un niño como si fuese recién nacido, con que decíamos todos que eran brujas. Una mujer lo arrullaba, otra decía el cantar de San José: María lo envuelve, José lo arrulla. Todo este ruido hacía, con que decíamos todos que eran brujas. La otra noche, volvía diferente; daba en castigar las personas que estaban en casa, y a mí en particular me castigó más de 20 días, y al cabo de estos días me pidió perdón por los golpes que me había dado, yo le perdoné y de allí en adelante me tuvo mucha amistad; y el día y noche que yo no estaba en casa, no era posible entrar en la casa. Decíanle mis padres que entrase en la casa, decía que no quería, que yo no estaba en casa, que yo viniendo entraría y después que yo venía entraba con mucho regocijo y con muchas cantigas; y para hacer cualquier travesura a algunas personas que estaban en casa pedía licencia y si yo no la daba me rogaba se la diera. Con que se halló los días de carnestolendas en casa y fueron tantas las travesuras que hizo que son innumerables; y las demás que hizo durante el tiempo que anduvo en la casa. El Sr. Obispo Dn. Cristóbal de la Cámara y Murga me mandó llamar de Canaria y me tuvo en su compañía dos meses y veintisiete días y se informó de todo lo que se había pasado con esta Alma y predicó en la Catedral de Canaria un sermón muy grande en razón del Alma de Tacande; y aquel día mandó el Sr. Obispo que todos los Sacerdotes así Clérigos como Religiosos dijesen misa por el Alma de Tacande, excepto los Capellanes del rey: El Dr. Abreu y Santa Cruz predicó el sermón del Sínodo, y luego el otro día predicó el Sr. Obispo el sermón del Alma de Tacande. Esto pasó y me hallé presente a todo lo referido y esto lo escribo por habérmelo mandado el Sr. Licenciado D. Simón Martín, Cura Perpetuo por S. M. de la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de Los Remedios del lugar de Los Llanos".
Hay otros detalles complementarios en la tradición oral no recogidos en la relación anterior. Según aquella, habiendo muerto de parto Ana González, su alma se presentaba con frecuencia en la casa para arrullar el niño: la cuna se movía sola y en torno a ella se oían cantos que no procedían de ninguna persona visible. Esta circunstancia viene a explicar la siguiente reacción del espíritu referida en el relato: "(...) y comienza a plantar -llorar- al niño en voz alta diciendo: Hijo pedazo de mi corazón, chiquito y por criar, y otras muchas lastimosas que no refiero...".
Por otro lado, según las informaciones rescatadas por José de Viera y Clavijo, autor canario del siglo XVIII, en sus Noticias de la Historia General de las Islas Canarias (3), el alma de Tacande barría, traía agua, ponía la olla y vestía a los niños. Sin ser imposibles acciones semejantes dentro de la categoría de fenómenos de orden físico, y aún suponiendo ciertos añadidos incorporados a la tradición con el paso del tiempo, no queda ninguna duda de la magnitud de los fenómenos producidos y de la profunda huella que éstos dejaron en las personas que los presenciaron (4).
Análisis de los Hechos
La descripción de los sucesos que el anterior relato nos ofrece, revela unas características que son comunes, como ya dijimos, a otros acontecimientos similares que se han venido dando en todo tiempo y lugar de nuestro planeta, lo que nos habla de su universalidad. Ellos nos remiten invariablemente a una misma realidad extrafísica, realidad que sólo el surgimiento del Espiritismo permitió comenzar a desvelar definitivamente, haciéndola accesible a la experimentación científica y, por tanto, sacándola del contexto de la creencia y el dogma, es decir, de la religión, la cual hasta ese momento consideraba tal ámbito de su exclusiva potestad.
Los fenómenos descritos están perfectamente catalogados en los tratados que forman la literatura espiritista. En ellos se encuentran las explicaciones de sus causas y de los mecanismos de su producción, habiendo sido repetidamente estudiados y reproducidos en múltiples reuniones de experimentación mediúmnica. Veamos ahora cuáles son las categorías y variantes fenoménicas que el relato contiene.
Fenómeno de "Poltergeist"
Uno de los más llamativos fenómenos que el Espiritismo pudo desentrañar a través de sus investigaciones, son los denominados poltergeist, palabra alemana que significa "espíritu burlón o alborotador". Este término ha sido adoptado para designar un género de fenomenologías caracterizadas por la manifestación de ruidos, golpes, sonidos diversos, movimientos de objetos, etc., sin una causa aparente de carácter físico que pudiera originarlos. A veces incluye el desplazamiento de objetos y muebles, así como manifestaciones de parapirogenia y paralitogenia; es decir, producción de fuegos espontáneos y lanzamiento de piedras cuyo origen no puede precisarse. Los fenómenos de "poltergeist" aparecen asociados a la presencia en los lugares en que se producen, de alguna persona que viene a ser su epicentro. Ésta es, con gran frecuencia, un adolescente el cual de forma involuntaria produce lo que la Parapsicología denomina psicorragia, o lo que es lo mismo, un derrame incontrolado de energía psíquica que desencadena los fenómenos. A estos, cuya causa está en las mismas facultades psíquicas latentes del ser humano, el Espiritismo los denomina con el término genérico de fenómenos anímicos. Cuando este tipo de manifestaciones aparecen inextricablemente relacionados con algún lugar, se denominan entonces fenómenos de haunting, o también casas encantadas o infestadas. Si en el primer caso el fenómeno acompaña al epicentro allá donde éste se desplaza, en el segundo, permanece circunscrito a un lugar concreto y determinado. El origen de estos últimos ha de buscarse necesariamente en la manifestación de una inteligencia invisible -espíritu de un desencarnado- que actúa como agente o causa productora de los hechos. Estos casos han sido exhaustivamente estudiados por el Espiritismo y con mucha frecuencia solucionados en sus perturbadoras manifestaciones, demostrándose en la práctica la validez de sus tesis y conocimientos.
En función de lo dicho, los sucesos del anterior relato hay que clasificarlos como un fenómeno de "haunting", que concluyó con la plena identificación del agente espiritual causante.
Los denominados raps o ruidos aparecen descritos cuando se cuenta que en el comienzo de los hechos la entidad "hacía que era bruja tocando un tamborcito y pandero". Los "raps" pueden ser sonidos aislados o secuenciales, imitando ritmos musicales, o incluso manifestarse de acuerdo a un código preestablecido, lo que da cuenta de su obediencia a una causa inteligente. Tales fueron, precisamente, en principio, el tipo de fenómenos cuyo estudio desembocó en la codificación del Espiritismo.
Voz directa
Fenómenos de voz directa o pneumatofonía, es decir, la manifestación de voces en el espacio, perfectamente audibles para todos sin poder percibirse de donde provienen, están claramente descritos en la relación transcrita cuando se expresa que  "parecía que había más de cien mujeres y unas cantaban y otras respondían" y que "lloraba un niño". Aquí debemos resaltar que ya no se alude sólo a golpes o ruidos, sino a voces humanas. Asimismo, todas las conversaciones que la entidad espiritual mantenía con los presentes o visitantes de la casa se producían por este mecanismo de "voz directa", pues como la relación de hechos deja ver, jamás tuvo lugar lo que podríamos denominar una aparición visible y menos tangible, como se produce en los casos de formaciones ectoplásmicas, a pesar de que por el tipo de fenómenos de que se trata, el agente psíquico envuelto en los mismos había de ser alguna forma de ectoplasma que la entidad usara para la producción de los hechos físicos, elemento sin cuyo concurso no podría afectar directamente a los sistemas materiales. A través de este fenómeno, uno de los más impresionantes que se pueden dar entre los hechos mediúmnicos, se han podido incluso escribir obras espíritas clásicas, trasladando al papel lo que aquellas voces decían. Este fue el caso de libro titulado Inmortalidad del Alma, también conocido por el nombre de Rumbo a las estrellas, escrita por H. Dennis Bradley (5).
Dibujo directo
La formación espontánea de dibujos, marcas y señales, fenómeno conocido también en la terminología espiritista como pneumatografía, viene descrita en el relato cuando se mencionan las cruces que aparecían en la superficie de una caja de madera "en la que el espíritu realizó muchas", las cuales los visitantes se llevaron como reliquias. Este fenómeno está ampliamente descrito en los estudios, monografías y libros que diferentes investigadores de la mediumnidad realizaron desde mediados del siglo pasado. Con frecuencia, una de las pruebas que se hacían en experiencias mediúmnicas controladas, eran las denominadas de "escritura directa". Consistían éstas en la aparición en hojas de papel, pizarras o cualquier otra superficie perfectamente limpia y libre de cualquier señal, de escritos, dibujos o marcas en apariencia realizados por los espíritus. Para ello innumerables veces, en pruebas que incluían rigurosos controles, se realizaron experiencias de esta "escritura directa". En las mismas era habitual el uso de dos pizarras que se ataban fuertemente, enfrentadas una con otra, y en cuyo interior se colocaba un trozo de mina o tiza. Al abrirlas, los investigadores se encontraban con mensajes escritos, perfectamente inteligibles y que respondían habitualmente a preguntas aleatorias realizadas durante el experimento.
Identificación espiritual
La identificación espiritual fue, en este caso, total, verificándose la integridad de los datos personales que la entidad espiritual manifestante ofrecía por voz directa, con lo que no hubo la menor duda de la identidad del espíritu. Éste se identificó a sí mismo cuando dijo: "Soy Ana González, la heradora".
En el Espiritismo se tiene como norma básica que cualquier contenido obtenido por vía mediúmnica, proveniente de una supuesta entidad espiritual, ha de ser estudiado primordialmente en función de su contenido, no dándose crédito anticipado por la firma o identidad que diga ser su autor. Importa menos, en el Espiritismo, determinar la identidad que el grado de elevación evolutivo de quien se manifiesta, pues de lo alto se obtendrá altura y de lo bajo sólo inferioridad, aparte de que "sólo por los frutos se puede juzgar el árbol".
Ahora bien, en ciertos casos, si una entidad espiritual da su nombre tras ofrecer una comunicación, como una prueba más de la supervivencia "post mortem", puede ser interesante la verificación, si es posible, de los datos obtenidos. Para ello los investigadores han recurrido en diversidad de ocasiones a archivos y a personas que conocieron al supuesto autor de una comunicación, casi siempre absolutamente desconocido para los participantes en la reunión mediúmnica donde se había obtenido. Muchas veces el éxito ha coronado estas investigaciones, con lo que la identidad del espíritu comunicante pudo ser verificada sin ningún género de dudas. A pesar de todo en esto, en particular, y en todo lo que es la fenomenología psíquica y mediúmnica, en general, puede aplicarse con razón aquello de que "para el escéptico ninguna prueba será suficiente y para el crédulo ninguna prueba será necesaria". Estas dos actitudes extremas, igualmente desviadas e improductivas, han de desalojarse completamente del ámbito de los estudios mediúmnicos según la orientación espírita.
Aportes
Los aportes constituyen otra de las categorías fenoménicas más llamativas dentro de lo que es la actividad mediúmnica. Suponen estos hechos la aparición repentina y espontánea de objetos y substancias en un lugar, surgiendo, para los ojos físicos, de la nada. En el caso que venimos estudiando dicho fenómeno acontece cuando Fray Juan Montiel, antes de que la entidad se retirase, como había anunciado, le pide una prueba o señal, lo que el espíritu contesta inmediata y efectivamente con la caída, desde la cumbrera del tejado de la casa, "de una piedra tan grande como un cuarterón" en medio de la estancia, al tiempo que la puerta de la casa que daba al exterior, se cerraba sola con un gran estampido.
La explicación de este fenómeno nos la han ofrecido las mismas entidades espirituales. Veamos, por ejemplo, el relato de una de estas experiencias y su consiguiente explicación, realizada en la sede de la "Sociedad Espiritista Constancia" de Buenos Aires, Argentina, con el brasileño Joao Rodríguez Cosme, uno de los mejores médiums conocidos de la historia, en el año 1954. Dichas experiencias vienen descritas en un magnífico trabajo que con el título Extraordinarios y recientes fenómenos metapsíquicos en la Argentina esta sociedad editó posteriormente (6):
"Estaban en plena sesión cuando se hacen presentes el padre Zabeu (7) y un indio piel roja, oriundo de la América del Norte, que decía llamarse Irubí.
Este último, ya conocido en el grupo por haberse manifestado en distintas oportunidades anteriores, traía en sus manos un coco verde de la especie conocida con el nombre de "coco de Bahía", por ser una variedad originaria de esa zona.
En la primera fila de la sala se hallaban sentadas la hija del mayor Oliveira y la esposa de Cosme, ambas señoras en avanzado estado de gravidez.
El indio se dirige hacia ellas y mostrándoles el coco verde les dice: "Cuando este coco madure, ambas madres habrán dado a luz con felicidad. En ese día debe ser partido en dos y cada una de las mitades obsequiadas a las nuevas madres"; y diciendo esto deja el coco sobre la mesa y se desmaterializa a la vista de todos.
Ahora bien, ante este extraordinario transporte, una exclamación de asombro general cundió en la sala, pues a ninguno de los presentes se le hubiera ocurrido proveerse de un coco verde de una zona tan distante para llevarla a la sesión. Por otra parte, fue revisada previamente la sala en la que no había más muebles que una mesita con la victrola, el sillón del médium y las sillas para los asistentes, estando además las puertas y las ventanas herméticamente cerradas.

El padre Zabeu, que como dije se hallaba presente dirigiendo los trabajos, prometió dar una explicación satisfactoria del fenómeno. Para ello pidió suspendieran las experiencias durante diez minutos y que en ese intervalo dejaran sobre la mesita un papel blanco rectangular de cuarenta centímetros cuadrados de superficie y al lado de él una lupa.

Hecho esto, ordenó también que los asistentes se dirigieran al fondo de la casa donde había una pila de ladrillos y que el mayor Oliveira conjuntamente con el mayor Tales, marcasen uno de ellos con tiza.

Inmediatamente, obedecieron el mandato de la entidad pudiendo comprobar todos que en efecto existía la referida pila de ladrillos y en el sitio indicado. Los hermanos aludidos tomaron, entonces, uno, estampando en él sus firmas y la fecha correspondiente a ese día.

Terminados los diez minutos de intervalo, vuelven todos a la sala reiniciándose la sesión.

Nuevamente se ora, haciéndose la concentración de pensamientos como es de práctica (8), hasta que aparece el padre Zabeu y esta vez con cara de profunda satisfacción.

Enseguida ordena se encienda la luz, nada más que por cinco minutos, a efecto de poder inspeccionar con la lupa lo que se había depositado sobre el papel, recomendando que al finalizar ese término se volviese a oscurecer la sala.

Así se hizo y una nueva sorpresa sacude a todos los asistentes. Un ladrillo diminuto, de apenas un centímetro cúbico de volumen, descansa sobre la hoja. Con la ayuda de la lente de aumento pudo leerse con claridad las dos firmas y la fecha estampadas por los mayores Oliveira y Tales, cuya caligrafía era la de ellos. Cumpliendo lo ordenado por la entidad, terminada la confrontación, se vuelve a oscurecer la sala y se ora de nuevo con todo fervor.

Al cabo de pocos minutos vuelve el padre Zabeu para explicar el fenómeno, y ante la curiosidad y asombro de todos los asistentes da la siguiente explicación: "Para efectuar el transporte de un objeto, dice, los espirituales absorben los fluidos (9), desintegrando su materia hasta reducirlo a la mínima expresión para que puedan hacerlo pasar por cualquier pequeño orificio o porosidad de las paredes. Una vez depositado en el lugar, se le restituyen esos fluidos volviéndolo a su primitivo estado".
Movimiento de Objetos
La telequinesis o psicocinesis es uno de los fenómenos más conocidos en la experimentación mediúmnica y parapsicológica, mas no por ello dejan de ser siempre hechos extraordinariamente llamativos. Resulta muy sorprendente ver moverse solos objetos materiales sin poder advertir la causa que los guía y, sobre todo, habiendo tomado previamente las medidas de control que anulan la acción de cualquier causa conocida. Y si, además de esto, el movimiento es inteligente, resulta todavía más impactante. El movimiento de la cuna, el cierre de la puerta cuando el espíritu se despedía, etc., son hechos que entran en esta categoría de fenómenos.

Consideraciones complementarias
Antes de concluir este nuestro pequeño estudio monográfico, creemos necesario comentar determinados ítemes que aparecen a lo largo del relato. Son conceptos y, sobre todo, términos, cuyo significado tradicional no es aplicable a la realidad, según el conocimiento espiritual derivado de las investigaciones del Espiritismo. Tales son los casos de términos como "ángel", "purgatorio" y "promesa".
La entidad que produce los fenómenos se refiere en un momento dado a lo que su "ángel" le decía. Cada uno de nosotros tiene en el mundo espiritual seres afines, a los que nos pueden ligar lazos afectivos que se remontan a vidas anteriores, en que hemos compartido intensamente experiencias fundamentales. Alguno de estos seres puede tener encomendada la misión de ser durante nuestra vida física un guía, un orientador, aquel amigo que está pendiente de nosotros desde el plano espiritual para inspirarnos y ayudarnos en el sentido de que realicemos nuestro programa de vida. La figura tradicional del "ángel de la guarda" refleja, de alguna manera, esta idea.
Ahora bien, ciertas connotaciones mitológicas y tradicionales implícitas en esa designación, desaparecen con las investigaciones espíritas: en vez de seres de naturaleza singular, apartes de la humanidad, esos "ángeles guardianes" son, sencillamente, amigos espirituales que por cariño o deber -o por ambas causas- nos ayudan. Los atributos con que se les representan desde antaño -alas, túnicas, coronas, etc.- son símbolos o creaciones producto de una asimilación incorrecta de esas experiencias por mentalidades primitivas, las mismas que veían la acción oculta de diferentes "dioses" detrás de cada fenómeno de la naturaleza. La denominación correcta, pues, desde el punto de vista del Espiritismo, es la de "espíritu guía" o "espíritu protector".
Cielos, infiernos o purgatorios se revelan, a la luz del conocimiento espiritual, como conceptos carentes de sentido en su acepción clásica. Los espíritus instructores enseñan que tras el umbral de la muerte física las entidades espirituales desencarnadas se encuentran en distinto estado según sea su grado de evolución o purificación espiritual. Las más apegadas a la materia, las que han pasado al "otro lado" llenas de pasiones, vicios materiales y remordimientos por acciones depravadas que han cometido, continúan sintiendo esas mismas necesidades artificiales y sentimientos de culpa; pero, a diferencia de cuando estaban encarnados, carecen de cuerpo para satisfacerlas o solucionarlas y sufren terriblemente por ello. Podemos decir que las mismas pasiones, deseos insatisfechos y desasosiegos de conciencia, son su propio "infierno" y esa insatisfacción, proyectada en el tiempo, viene a ser también una purificación que da lugar a trascendentales mutaciones íntimas que preparan al ser para futuras experiencias vitales.
Los espíritus más desapegados de la materia, con aspiraciones más profundas, en cuya intimidad se han despertado las cualidades espirituales, portadores de una conciencia más amplia, se encuentran tras el umbral de la muerte con entidades guías que las conducen a planos de mayor vibración, en donde viven, actúan y aprenden, realizando múltiples tareas en compañía de otros seres de su mismo grado y de maestros o instructores espirituales. Es decir, su conciencia desarrollada les sitúa en planos de mayor felicidad, mas no en un estado de beatitud contemplativa e inoperante, sino plagada de actividad creativa, reencarnando cuando lo precisan para continuar su propia evolución o, en el caso de entidades más elevadas, en misión amorosa de ayuda para la humanidad.
La situación y actividades de los espíritus tras su desencarnación, vienen magníficamente descritas en parte de las obras psicografiadas por el gran médium brasileño Francisco Cándido Xavier, también conocido como "Chico Xavier", especialmente en las que son de la autoría espiritual de André Luiz.
En cuanto a las denominadas "promesas" hemos de decir, en conexión con lo ya referido anteriormente, que las entidades espirituales no se hacen "omniscientes" tras desencarnar, por el simple hecho de carecer de cuerpo. Con ellas van sus conocimientos, nivel de conciencia, fobias, ataduras, condicionantes psicológicos y creencias. Precisamente en este ámbito, el de las creencias, es donde hay que situar el tema de las denominadas "promesas".
Muchos seres humanos pasan al plano espiritual dejando inconclusas determinadas tareas que se habían comprometido a hacer, algunas de las cuales pueden relacionarse con sus creencias religiosas. En nuestro espacio cultural tradicional es común encontrarse con personas de mentalidad simple que hacen "promesas" a "santos", "vírgenes", o lugares sagrados de especial veneración, en una especie de trueque en el que la divinidad y sus supuestos intermediarios se cree que se prestan a negociaciones y tratos al estilo de "yo te doy o hago esto, si tú me consigues o logras para mi esto otro". Está tan fuertemente arraigada esta creencia -mucho más en épocas anteriores, en las que la religión predominaba, que en la actualidad-  en amplios sectores de nuestros pueblos, que eso explica porqué existe una tendencia natural tradicional, casi obsesiva, al menos en la sociedad en que hemos crecido, a suponer que detrás de toda manifestación espiritual espontánea que se da en cualquier lugar, casa o familia, hay un caso de "promesa" incumplida, y que por esa razón el espíritu se manifiesta para pedir que otros "se la cumplan". Es evidente que todos estos condicionantes van desapareciendo en la medida en que el ser humano conoce mejor su realidad espiritual, limpiándola de creencias sin base y mitos ancestrales, siendo cada vez más consciente y libre.
Para finalizar este apartado, quiero hacer una última reflexión que viene a propósito de todo lo anterior. Hay que entender que la entidad espiritual causante de los fenómenos que hemos venido estudiando, se expresaba en los términos que conocía, en el lenguaje que le era familiar a ella y a los testigos de los fenómenos. Ciertos problemas de entendimiento surgen en ocasiones dentro de las mismas filas de los espiritistas y desde éstos hacia el exterior en sus actividades divulgativas, cuando se usan palabras y lenguajes con significados ya bien establecidos, en un contexto nuevo. En ese sentido somos partidarios, sí, de que los espíritas expliquen los viejos conceptos, pero que para ello usen los términos que les son propios, libres de las connotaciones añejas que sólo contribuyen a confundir. Reclamamos a los espiritistas, en general, una actitud más coherente en este aspecto.
La Historia del "Alma de Tacande" en la Tradición poética popular


HISTORIA DEL ALMA DE TACANDE
Del Atlante en una roca
que tiene por nombre Palma,
tal vez la más pintoresca
entre todas sus hermanas,
cuyo armonioso conjunto
se conoce por Canarias,
sucedió en treinta de enero
allá en la remota etapa
de mil seiscientos veintiocho,
un hecho que al orbe pasma.
Tiene esta isla un lugar,
puesto del sur a sus faldas,
que denominan Tacande,
en donde el hecho pasara,
que por sumamente raro
y cierto, según lo parlan
y afirman sus habitantes,
merece con mucha calma
ponerlo en papel o en bronce
o de plata pura en planchas.
Parece ser que en la fecha
que arriba está mencionada,
a ese lugar de Tacande
llegó por acaso un alma,
mandada por el Eterno
para que en él descargara
sus culpas y sus pecados,
alegrías y borrascas,
que acá en nuestra humana vida
dentro su pecho encerrara.
Y llegó el alma a Tacande
y a Tacande llegó el alma,
y eligió por aposento
la agreste y honrada casa
de Andrés Martín de Alcalá,
y en ella estuvo callada
diz que ochenta y siete días;
mas, al fin de esta jornada,
habló con Andrés Martín
y le dijo estas palabras:
- Hermano Andrés, marcha al  punto,
muy ligero, sin tardanza,
y ve al pueblo de Los Llanos,
penetra en la iglesia santa,
donde encontrarás dos hombres
que en oraciones sagradas
pasan constante su vida,
dándole a Dios alabanzas;
y al padre fray Juan Montiel,
dile que venga a esta casa,
para con él descargar
todas mis culpas pasadas;
dile que venga sin miedo,
que yo soy alma cristiana.
Con él habrá un D. Rodrigo,
y si en éste hay gran instancia
de venir con Juan Montiel,
dile con buenas palabras
que a él no lo necesito,
que no quiero su compañía,
que a Montiel es a quien quiero,
que él es mi paño de lágrimas -.
Esto oyendo Andrés Martín,
y al mirar no viendo nada,
de temor quedó espantado,
más inmóvil que una estatua,
pues la gente de aquel pago,
sin ciencia aún, ignoraban
que un muerto después de muerto
y después de viva su alma,
camina por el vacío
sin ser de nadie mirada,
y se mete en cualquier parte,
y a cualquier viviente le habla,
y al arbitrio de su espíritu,
gira, corre, sube y baja.
Mas al cabo, marchó Andrés
más ligero que las aspas
de un molino entrado en viento
al pueblo que lo mandara.
Llegó, y le dijo a Montiel
que en su casa estaba un alma,
y lo más que ya está dicho;
a lo cual él contestara:
- Señor Andrés, yo no voy
con tal objeto a su casa,
porque me acobarda el miedo
y es serio hablar con un alma -.
A esto repuso Rodrigo,
que era párroco que estaba
sirviendo aquella parroquia:
- Caro Montiel, ponte en mar-
(cha;
échate al cuello reliquias
y una estola sin tardanza;
complace al punto a Martín
y ve a que descargue esa alma,
que es misión del sacerdote
por todos los medios salvarla -.
Obedeció fray Montiel
de Rodrigo las palabras;
se puso encima la estola,
reliquias en su garganta,
y montados a caballo,
emprendieron la jornada.
Llegaron fray Juan Montiel
y Andrés Martín, ya era cerca
de las dos, al aposento
que éste tenía por vivienda,
y de pronto dijo el alma:
- Bien venidos; buena sea
la hora en que habéis llegado
para descargar mis penas;
pero antes es necesario
que coma su reverencia -.
Fray Juan Montiel quedó ató-
(nito
al escuchar la parlera
voz del alma que le hablaba,
y sin contemplar su esencia.
Mas fray Juan Montiel no quiso
aceptarle la merienda
por más que el alma mandara
con cariñosa insistencia,
y eso, que al mandar un alma
tiembla de miedo la tierra,
porque un alma cuando manda
todo lo creado tiembla.
Hizo el alma muchas cruces,
no de acción, sí en la madera,
cuyas cruces hoy existen
y hay hombres que las conservan:
sobre todo en una caja
dejó tres el alma impresas,
y esta caja existe hoy día
intacta en plena evidencia.
Transcurrido un breve plazo,
dijo el alma con voz llena:
- Padre fray Juan, ya la hora
en que descargue se acerca
eche usted algunos asperges
y salmos con reverencia,
para que se ahuyente el malo
porque mi angustia es inmensa -.
A lo que dijo el alma,
fray Juan Montiel le contesta:
- Alma, el espíritu malo
de nuestro lado se ausenta,
y ya me podréis decir
quien sois y las culpas vuestras -.
Repuso el alma: - Yo soy
Ana González y en prueba,
que se presente Juana,
que quiero hablarle de cerca
para pedirle perdón,
de un exceso de mi lengua,
y a ese niño Salvador,
que habéis en vuestra presencia,
dale mil besos y abrazos
porque sus lágrimas vierta
en recuerdo de su madre,
que yo soy la verdadera.
¡Hijo de mi corazón,
mis entrañas te recuerdan! -.
Dijo el alma, llegó Juana,
y cuando ésta se presenta,
el alma le grita: - Juana,
querida hermana, ¿recuerdas
cuando estando en el camino
junto a la cancela vieja
del hermano Rodrigo Pérez,
te encontré y mi mala lengua
te dijo que embarazada
estabas?...¿No me contestas?
Sí, Juana, yo te lo dije,
y era tal tu angustia acerba
al escuchar mis palabras
de rabia y enojo llena,
eran tus ojos torrentes,
y yo acusándote necia;
y se lo dije a Rodrigo,
y fue su cólera inmensa.
Pero todo fue mentira.
Perdóname, hermana buena,
que Dios me manda a tu lado
para que alivie mis penas,
y después al Purgatorio,
que es el lugar que me espera.
Perdóname, hermana mía,
de mis palabras tu afrenta,
que el que perdona al culpable,
el Altísimo lo premia -.
Entonces le dijo Juana:
- Cuñada, si estás en pena,
ya puedes marchar tranquila;
te perdono y encomienda
mi alma también al Altísimo
cuando estés en su presencia -.
Díjole entonces el alma:
- Gracias, cuñada querida,
ya me marcho a lo infinito,
pero con suma alegría
después de oír tu perdón,
que es quien me trajo a la vida
Adiós, padre Juan Montiel,
que este es el último día
en que he de hablar con vosotros,
pues mi senda así está escrita.
A este dijo fray Montiel:
- Antes que te marches, hija,
deja una prueba de que eres
fuerza en el orbe no vista
y que haces cuanto tú quieres,
y en tu esencia se imagina -.
Luego que fray Juan Montiel
estas frases profería,
se siente un ruido espantoso,
una puerta se desquicia
de un puñetazo, y el techo
de la casa se derriba,
cayendo en el aposento
una piedra tan grandísima,
así poco más o menos
de un cuarterón, no era chica,
porque era un alma de fuerza,
sobre todo decidida
a darles una lección
de poder y fuerza intrínseca.
Después de esto fuese el alma
por el espacio tranquila,
dejando a la gente atónita
y sobre todo creída;
tanto, que hoy en nuestro siglo
como una verdad se afirma;
y que esto pasó es muy cierto,
y en el hecho no hay malicia.
.....
Falta narrar otra cosa
que en la historia es lo más serio.
Dice a su final la historia
que al llegar al aposento
de Andrés Martín la tal alma,
tomó a su casa por juego.
Que todos los que allí estaban
como a bruja la temieron,
por ser grandes las diabluras
que escucharon sin sosiego.
Sentían un tamborcito,
después tocando panderos,
como cien mujeres juntas
que bailaban en extremo
y tocaban castañuelas,
y cantando a voz en cuello,
no dejaban esas brujas
que se conciliase el sueño.
Lloraba también un niño
de diez días poco menos,
y una bruja lo arrullaba
y otra cantaba unos versos
que eran: "San José y la Virgen
arrullarán al chicuelo".
Castigaba a las personas
que había en aquel aposento
con bofetadas y palos
que nunca sufriera el cuerpo;
y otra vez de pajarillo
se entraba con raudo vuelo,
y se posaba sumisa
en un oculto agujero
que en la pared de la casa
años y siglos hicieron.
Esta es la historia del alma,
que es historia, que no es cuento,
y el que crea lo contrario
verá como el Ser Supremo
por ateo y descreído
lo ha de mandar al infierno.

CANTARES QUE CANTABA EL ALMA DE TACANDE

Corazón mío, ¿por qué estás triste?
Cautivo te tengo y libre naciste.
Por el mal que apercibiste,
Cautivo te tengo y libre naciste,
Si penas tienes, tú las quisiste.
Sufre con paciencia lo que tú quisiste.
Cautivo te tengo y libre naciste.
Si penas tienes, tú las quisiste.
María lo envuelve, José lo arrulla;
Por ser carpintero, el niño no tiene cuna.
María lo envuelve en sus lindos cantares.

El documento termina con el siguiente testimonio de los sucesos:
"Aún viven todos los que presenciaron todo lo que llevo referido y podrán dar razón de ello y lo son:

Alonso Pérez.
Bartolomé Hernández del Pino.
Jacinto Pérez de Paz.
Luis Pérez Cuevas.
Simón González.
Francisco Díaz (que vive en Las Lomadas).
Catalina de la Plata.
Andrés Martín de Alcalá".

NOTAS:
1) Santa Cruz de La Palma, imp. La Asociación, 1885.
2) Extraído de Noticias para la Historia de La Palma (tomo I), de Juan Bautista Lorenzo Rodríguez. La Laguna, 1975.
3) Tomo III, lib. XV, cap. LXXXVIII. Santa Cruz de Tenerife, 1982.
4) Rene Verneau hace también mención de estos acontecimientos en Cinco años de Estancia en las Islas Canarias. Madrid, 1891.
5) Você e a Mediumnidade, de M. B. Tammasia, Casa Editora O Clarim. Brasil, 1987.
6) Extraordinarios y recientes Fenómenos metapsíquicos en la Argentina, de Armando y Rodolfo Ferretti, edición del Grupo Metapsíquico Padre Zabeu. Buenos Aires, 1954.
7) El Padre Zabeu era la entidad espiritual encargada de controlar las experiencias de ectoplasmías y efectos físicos que se realizaban con el médium Joao Rodríguez Cosme, y que aparecía corporificado.
8) Las sesiones de ectoplasmías exigen un alto nivel de concentración y armonía entre los presentes para que los fenómenos se puedan producir. En muchas de estas sesiones de experimentación, en las que están presentes personas de distinto origen y niveles de comprensión de los mecanismos por los que se opera la producción de esos hechos, para lograr la concentración que se precisa, se acude a lo que suele ser más común y comprensible para la mayoría; es decir, la oración, que no tiene otra finalidad. Cuando los experimentadores están familiarizados con las técnicas de concentración y relajación, dicho estado se logra sin necesidad de ninguna fórmula.
9) Con el término "fluidos" se indican los campos energéticos que mantienen la cohesión de las moléculas.
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FUENTE: Capítulo II  del libro “Historia del Espiritismo en las Islas Canarias", de Oscar M. García Rodríguez - Ediciones Alternativas, La Palma 1997