EL POR QUÉ DE UN NUEVO BLOG

Después de abrir y mantener actualizado el blog: CENTRO VIRTUAL DE ESTUDIOS

ESPIRITISTAS Y AFINES, para la formación doctrinaria dentro de los postulados eminentemente racionalistas y laicos de la filosofía espírita codificada por el Maestro Allan Kardec que exhibe la Confederación Espírita Panamericana, a la cual nos adherimos, creímos conveniente abrir un nuevo Blog de un formato más ágil y que mostrase artículos de opinión de lectura rápida, sin perder por ello consistencia, así como noticias y eventos en el ámbito espírita promovidos por la CEPA, a modo de actualizar al lector.
Esa ha sido la razón que nos mueve y otra vez nos embarcamos en un nuevo viaje en el cual esperamos contar con la benevolencia de nuestros pacientes y amables lectores y vernos favorecidos con su interés por seguirnos en la lectura.
Reciban todos vosotros un fraternal abrazo.
René Dayre Abella y Norberto Prieto
Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines "Manuel S. Porteiro".



martes, 1 de febrero de 2011

PSICOQUINESIA ESPONTÁNEA por K A R I N E C H AT E I G N E R TESTIMONIO LA REVISTA ESPIRITA N° 83 ENERO 2011


Transformar las moléculas
de la materia es un acto
posible. Esta transformación
de la materia bajo una
influencia mental lleva el
nombre de psicoquinesia.
La psicoquinesia o telequinesia
no es una facultad
de orden mediúmnico, es
inherente al espíritu encarnado
y se adiestra.
En nuestra época, los
psicoquinesistas más
mediatizados fueron, y siguen siendo, Jean-Pierre
Girard y Uri Geller. ¿Son impostores, ilusionistas, o
poseen una verdadera facultad? En este ámbito, como
en otros, el hombre aborda una tesis y su contraria
según sus ideas, sus a priori, a veces según sus conocimientos
y su examen. Tanto Uri Geller como Jean-
Pierre Girard han sido pillados en fraude, lo cual ha
desacreditado el conjunto de su trayectoria cuando
incontestablemente numerosas experiencias han
tenido éxito sin ilusión.
Para estos sujetos “psi” o para los sujetos “médiums”,
las condiciones de experimentación son de extrema
importancia. Estos hombres, a veces solicitados como
ratones de laboratorio, a
menudo demasiado cuestionados,
demasiado criticados,
en ciertas ocasiones
han abandonado su rigor
experimental forzando las
cosas, lo cual no pone en
duda la realidad del fenómeno.
La fabricación de
vino adulterado no excluye
la realidad del buen vino,
así como la fabricación de
billetes falsos no excluye
a los verdaderos. La prueba de ello es que durante la
presencia en la televisión de Jean-Pierre Girard o de Uri
Geller, se han producido múltiples fenómenos psicoquinéticos
entre los telespectadores: llaves, cucharas
que se tuercen, despertadores que se vuelven a poner
en marcha, etc.
Estos hechos también se produjeron en el domicilio de
espíritas y en este caso en mi domicilio para la época.
He aquí los hechos: cómodamente instalados delante
de nuestro aparato de televisión, seguíamos con gran
atención las experiencias emprendidas por Uri Geller.
El clima era de ironía y Uri Geller experimentaba cierta
dificultad para concentrarse y trabajar en ese esce-
nario refractario. Sin embargo, fueron realizadas varias
experiencias concluyentes. Al comienzo del programa
se había hecho la invitación a los televidentes y cada
uno podía intentar el experimento en su casa tomando
un objeto, sugiriéndole que se torciera. Fue lo que
hicimos y dos de nosotros, de los que yo formaba
parte, seguíamos aquel desarrollo experimental sosteniendo
concienzudamente en la mano una pequeña
cucharita y alentándola regularmente la torsión. No se
produjo nada y estábamos algo decepcionadas.
Ya tocando a su fin el programa, me levanté para ir
a buscar una bebida. Al querer tomar el destapador
que se encontraba en una gaveta, comprobé que esta
última ofrecía cierta resistencia a abrirse. De naturaleza
poco paciente, tiré entonces bruscamente. La gaveta
cedió y se abrió. Entonces, descubrí, con una mezcla
de sorpresa y alegría, que quince de las pequeñas
cucharitas estaban dobladas en ángulo recto. Llamé
enseguida a mis amigos para comprobar los hechos.
Todo efecto tiene una causa pero no comprendíamos
por qué, mientras nosotras nos habíamos ensañado
con nuestras pequeñas cucharitas, cada una prisionera
en nuestras manos, por qué ésas habían quedado bien
derechas, mientras que otras se habían doblado sin
nuestra voluntad.
Por ser al mismo tiempo espíritas, pensamos entonces,
tanto más por cuanto estaban presentes dos médiums,
que los espíritus estaban en el origen de este fenómeno.
Por otra parte lo encontramos muy divertido y
es la razón por la que repetimos la experiencia. Retomando
en las manos nuestras arrogantes cucharitas,
participamos de nuevo por medio del pensamiento
proyectando la torsión o el plegado del objeto; como
siempre, nada visible entre nuestras manos pero
de nuevo, cuatro cucharitas dobladas en la gaveta.
Entonces, no satisfechas con una suposición o una
hipótesis, poniendo en escena la participación del
más allá, decidimos requerir al espíritu para conocer
la explicación. He aquí lo que se nos respondió por
escritura por el espíritu Thomas Edison:
- “Queridos amigos espíritas, no son los desencarnados
los que originan la torsión de sus cucharitas,
sino ustedes. Quiero decir más precisamente a Karine
y Michèle que, pensando sinceramente en torcer
el objeto que estaba entre sus dedos, produjeron
inconscientemente un efecto psicoquinético sobre
objetos de la misma naturaleza. Si ese experimento
hubiera durado más tiempo, todos los metales de sus
cubiertos hubieran sufrido la misma torsión. Se trata
de un efecto natural. A esta hora, sus ondas cerebrales
exteriorizadas todavía pueden ser localizadas en la
gaveta del aparador de la cocina. Su consciente ha
pensado el material que tocaba, su inconsciente se ha
puesto automáticamente en relación con la naturaleza
de este material y su localización en su vivienda”.
Extracto del libro Entre cielo y tierra - Karine Chateigner

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