EL POR QUÉ DE UN NUEVO BLOG

Después de abrir y mantener actualizado el blog: CENTRO VIRTUAL DE ESTUDIOS

ESPIRITISTAS Y AFINES, para la formación doctrinaria dentro de los postulados eminentemente racionalistas y laicos de la filosofía espírita codificada por el Maestro Allan Kardec que exhibe la Confederación Espírita Panamericana, a la cual nos adherimos, creímos conveniente abrir un nuevo Blog de un formato más ágil y que mostrase artículos de opinión de lectura rápida, sin perder por ello consistencia, así como noticias y eventos en el ámbito espírita promovidos por la CEPA, a modo de actualizar al lector.
Esa ha sido la razón que nos mueve y otra vez nos embarcamos en un nuevo viaje en el cual esperamos contar con la benevolencia de nuestros pacientes y amables lectores y vernos favorecidos con su interés por seguirnos en la lectura.
Reciban todos vosotros un fraternal abrazo.
René Dayre Abella y Norberto Prieto
Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines "Manuel S. Porteiro".



martes, 19 de julio de 2016

Capítulo 1 - Experimento Scole






LAS PRUEBAS CIENTÍFICAS
DE LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE




Capítulo 1
Una invitación a investigar





Es completamente posible que más allá de la percepción
de nuestros sentidos se escondan mundos
para nosotros desconocidos.

ALBERT EINSTEIN



Es octubre de 1993 en la perdida aldea de Scole, en Norfolk. Las hojas, brillantes por los colores de otoño, crujen con la primera brisa de la tarde. Algunas, arrugadas y descoloridas, caen ondeando de los árboles seculares que rodean una construcción del siglo diecisiete, Street Farmhouse. Un coche recorre lentamente el pequeño paseo de grava deteniéndose delante de la casa. Descienden de él Alan y Diana Bennett. Llegan serenos y relajados a su cita bisemanal con Robin y Sandra Foy.


Sandra ha tenido un día duro con el dentista, por eso se disculpa y se retira a su habitación. Los otros tres esperan con impaciencia su «trabajo vespertino» en la «cueva de Scole».


Recorren un estrecho corredor y descienden, a través de una escalera de caracol, hasta la bodega débilmente iluminada. Mide cinco pasos por diez, y las paredes, el pavimento y el cielo raso están pintados de azul cobalto. La única vía de salida y de entrada está representada por una sólida puerta de madera de encina que chirría terriblemente cuando se abre. En el centro de la estancia hay una mesa redonda de un metro de diámetro y cerca de ochenta centímetros de alta. Alrededor de ella hay siete sillas, una para cada componente del grupo. En esta ocasión, sin embargo, cuatro componentes están ausentes y sus sillas permanecen vacías.

Robin saca cintas fosforescentes que han sido activadas anteriormente exponiéndolas a la luz artificial, para asegurar una claridad difusa y constante en la oscuridad total de la estancia. Ellas permitirán controlar constantemente los movimientos del grupo. Son controlados también los instrumentos para grabar la sesión. Alan controla los termómetros y cuelga de las paredes los micrófonos. Diana coloca en la mesa la grabadora y un opturador de aluminio —utilizado comúnmente en las sesiones mediúmnicas—. Cada uno se pone la cinta y se sienta en el lugar propio cubriéndose con una manta —normalmente durante la sesión, «hace frío como el Polo Norte». Se apagan las luces.

Ahora se sientan en la oscuridad más absoluta Sólo son visibles las cintas fosforescentes y las etiquetas luminosas colocadas sobre los distintos objetos utilizados en el experimento. Robin se ha convertido en un experto en el manejo del magnetófono en la oscuridad. Este aparato, que contiene una cinta virgen, es encendido para registrar los acontecimientos de la tarde como prueba.


Para establecer las condiciones necesarias para el trabajo, y para enviar pensamientos rectos con el fin de indicar al mundo espiritual que el grupo se ha reunido, Robin recita la plegaria de apertura: «Espíritu infinito, fuente creadora de todas las cosas, acompáñanos y guíanos en nuestro trabajo hacia el bien supremo...».


Concluida la oración, se enciende un segundo magnetofón y la oscuridad se llena con una música viva. Los tres se sientan con paciencia, esperando —como hace ya muchos meses— que suceda algo «tangible y fidedigno».


Casi de inmediato, Diana entra en un estado de trance. En este estado se «elevan sus vibraciones», de modo que pueda ser utilizada como «un instrumento de comunicación». Una voz andrógina comienza a hablar por primera vez a través de ella, aunque muy pronto resulta claro que el comunicante es un hombre:


Mi nombre es Manu. Seré el guardián entre las dimensiones. En mi última existencia en la tierra, viví en lo que ahora llamáis Sudamérica. El grupo de seres que represento está formado por varios miles de mentes que pertenecen a muchos otros planos de existencia. Trabajaremos con vuestro grupo para proporcionar una prueba tangible de que estos planos de existencia son una realidad. Nuestro proyecto es abrir el camino para importantes métodos de comunicación entre las dimensiones, utilizando «la energía» en lugar de los métodos más tradicionales, como el ectoplasma. Precisamente esta tarde, es el momento de comenzar el nuevo trabajo.


Mientras habla Manu, Alan entra también en un estado alterado de conciencia. Ahora las entidades espirituales tienen un segundo instrumento de comunicación, en caso de que lo necesiten. Manu continua durante algún tiempo, transmitiendo mensajes importantes a través de Diana. La grabadora capta fielmente sus palabras. Éstas terminan con esta frase: «A lo que vais a asistir es a una anticipación de lo que sucederá en el futuro...».


En esto, se siente un fuerte ruido, como un batacazo, mientras un objeto cae sobre la mesa y rueda por algunos segundos antes de detenerse. «¿Qué ha sucedido?» se pregunta Robin. Está impaciente porque concluya la sesión para ver qué es lo que ha provocado aquel ruido. Manu habla de nuevo, como si respondiese a su pregunta: «Nuestro grupo sólo os ha hecho un regalo».


Poco después termina la sesión experimental. Diana y Alan recuperan la conciencia. Se encienden las luces y sobre la mesa hay una moneda. Robin la toma: «Mirad, es una corona inglesa con la imagen de Churchill... ¡y está flamante!». Sabiendo que la mujer estaría impaciente por oír la noticia, grita desde el fondo de la escalera: «¡Sandra! Es absolutamente necesario que bajes».


Sandra se reúne con ellos, para ver qué es lo que ha provocado todo aquel jaleo. Examinan juntos la moneda, como incrédulos ante lo que acaba apenas de suceder. La moneda, su primer objeto tangible, es depositada con cuidado en un pequeño cofre cerrado con llave.


Esto era sólo el comienzo del extraordinario trabajo del grupo de Scole.

«Estáis invitados a participar en la presentación del trabajo del grupo experimental de Scole... ».


La invitación se dirigía a nuestro amigo Harry Oldfield, el docto e inventor protagonista de nuestro último libro, Harry Oldfield's Invisible Universe. Harry sonrió con ademán socarrón mientras se la entrega.


«¿De qué se trata?», preguntamos.

«Todo está escrito aquí», responde Harry, enseñando la carta, mientras la vuelve a leer. «Pan para vuestros dientes, diría yo».

«¿Tienes intención de ir?».

«Intentad pararme. Este trabajo está en los confines de la ciencia. Es importante para todos nosotros. Podría cambiar nuestra visión colectiva de la naturaleza de la vida misma».


La carta explicaba que un grupo de experimentadores estaba en contacto con personas «traspasadas» y convertidas en «espíritus», que afirmaban haberse despertado en otro mundo después de la muerte. En la carta se sostenía que los seres espirituales se manifestaban en la bodega donde se hacían los experimentos. Además, las comunicaciones sucedían utilizando tecnologías modernas, como máquinas fotográficas y grabadoras.


Estudiábamos desde hacía ya tiempo fenómenos similares —obtenidos con y sin instrumentos— y estábamos impacientes por comprobar personalmente esta historia. ¿Realmente habían grabado estos experimentadores contactos con otra dimensión en un equipo moderno?


Nuestro interés por la posibilidad de la vida después de la muerte se había intensificado después de los duelos que nos habían afectado en primera persona. Cuando Grant era todavía estudiante universitario, su padre, de apenas cuarenta años, había muerto de repente, golpeado por una hemorragia cerebral; mientras la mejor amiga de Jane había desaparecido recientemente, con sólo treinta años, después de una larga lucha contra el cáncer.


La muerte física es algo que todos debemos afrontar, y muchos se preguntan si ésta es realmente el «fin». A través de la historia la muerte se ha visto por muchas civilizaciones como una transición «hacia otro lugar». Al igual que muchas personas querríamos conocer enseguida la respuesta a la pregunta sobre la supervivencia, sin tener que esperar hasta nuestra desaparición para descubrirlo... o no, según el caso.


Por esto, el domingo 3 de mayo de 1998, dejamos nuestra casa en Essex dirigiéndonos hacia Lyng, en Norfolk, para participar en un seminario organizado por el grupo experimental de Scole (GES). Después de un viaje marcado por la lluvia y el viento, llegamos al seminario y pronto descubrimos que la invitación había despertado curiosidad en otra treintena de personas. Después, nos enteramos de que muchas de éstas seguían desde hacía ya mucho tiempo los progresos de GES. Algunas habían formado también su propio grupo experimental bajo la dirección del GES, y a su vez comenzaban a experimentar fenómenos insólitos.


Se presentó Robin Foy, uno de los fundadores del grupo de Scole. Explicó que el grupo se había formado a comienzos de 1993 y actuaba de modo totalmente independiente del movimiento espiritualista o de cualquier otra organización. No era religioso ni sectario. El trabajo desarrollado pretendía ser universal e implicaba a individuos de todas las clases sociales, cualquiera que fuera su credo. Todos los componentes del grupo estaban implicados en una investigación científica seria en el campo de los fenómenos paranormales, donde se utilizaba una aproximación totalmente nueva y única. Se reunían dos veces por semana en sesiones experimentales para el desarrollo de fenómenos paranormales físicos objetivos y tangibles, en la bodega de la casa de Scole, cerca de Diss, en el Norfolk. Esta cueva se había transformado en un «laboratorio de ciencia experimental», pero ellos preferían llamarla afectuosamente «el cubil de Scole».


Muchos de los experimentos eran realizados simultáneamente. El grupo estaba en disposición de efectuar grabaciones audio, video-grabaciones y experimentos fotográficos en el mismo mes y casi durante la misma sesión.


Poco después del comienzo del experimento de Scole, algunas entidades habían empezado a manifestarse durante las sesiones experimentales. Abriendo el camino a formas totalmente nuevas de fenómenos paranormales tangibles, su propósito era demostrar, de una vez por todas, que la muerte no existe y que existen otras dimensiones de existencia. Estas dimensiones se ocultan a nuestra normal percepción de los límites de nuestros sentidos y de los actuales instrumentos científicos. Se le explicó al grupo que los espíritus guías eran «miles de mentes» que trabajaban al unísono para obtener esa prueba tangible de la existencia de otras dimensiones. Otros equipos de espíritus se estaban preparando para trabajar con grupos similares. Algunos ya habían comenzado.


El mundo espiritual sabía que una demostración convincente debía incluir una prueba tangible que pudiera ser controlada y llevada fuera del lugar del experimento para ulteriores estudios. Por lo que parecía, los espíritus guías estaban en disposición de crear «acontecimientos» en nuestra dimensión, utilizando el poder del pensamiento para influir en los átomos y moléculas «de nuestro mundo». Todo el trabajo giraba en torno a aquello que definían como «energía creativa». Se trataba de un conjunto de tres tipos distintos de energía que podían manipular para producir los resultados que deseaban. Aparentemente, no había sido posible activar esta técnica hasta el presente estadio de desarrollo de la Tierra.


Los científicos y técnicos del mundo espiritual desarrollaban gran parte del trabajo más duro detrás de los cinco. Se trataba de personalidades que se habían interesado por la tecnología y por los experimentos científicos durante su existencia en la Tierra, interés que también habían mantenido después de haber entrado en los reinos espirituales. En octubre de 1993, lograron producir el primer fenómeno real: una moneda tele-aportada. En los dos meses siguientes, los componentes del grupo de Scole fueron testigos de luces que se agitaban, campanillas que sonaban, objetos que se levantaban, crujidos y fuertes golpes. En enero de 1994, los participantes fueron rociados con agua, y luces inquietas comenzaron luego a tocarlos. Comenzaron también a oír palabras  pronunciadas a media voz. Esta técnica de comunicación fue conocida con el término de «voz difusa». Estas voces llegaban desde toda la estancia y hasta del interior de las paredes.


Inmediatamente después de estas manifestaciones, comenzaron los experimentos de fotografía espiritual. A petición de los espíritus guías, el grupo de Scole llevó a la bodega máquinas fotográficas. Éstas se levantaban y disparaban fotos solas. Una vez reveladas, las películas mostraban imágenes sorprendentes. Después los guías pidieron al grupo poner sobre la mesa películas Polaroid y las «influyeron». Este trabajo continuó hasta la fase en que el reparto fotográfico de los espíritus guías fue capaz de impresionar rostros, luces, palabras y frases escritas a mano, y diagramas en películas todavía envueltas en el rollo que era colocado simplemente sobre la mesa durante los experimentos, sellado todavía en la preparación original.


Durante los experimentos tenían lugar notables e inexplicables cambios de la temperatura ambiental, un fenómeno que, a partir de abril de 1994, incluyó ráfagas frías.


El trabajo progresó rápidamente en pocos meses. Las entidades espirituales comenzaron a escribir en un bloc de papel con un lápiz que era dejado en el suelo. Al interruptor de la toma eléctrica, se le hacía disparar varias veces, provocando la interrupción del magnetofón. Después el grupo asistió a la proyección de imágenes de seres espirituales. Hubo un arranque de aplausos cuando se manifestaron los primeros visitantes sólidos. De hecho, ellos se transportaban a sí mismos desde su dimensión y se unían «físicamente» a los componentes del grupo de la bodega.


Los espíritus guías decían con frecuencia que aceptarían de buena gana la colaboración de los hombres y mujeres de ciencias y letras, y que esto sucedería en el futuro. Sin embargo, a los componentes del grupo nunca se les reveló con exactitud cuando sucedería esto. Ellos se sintieron por eso comprensiblemente complacidos cuando el 2 de octubre de 1995, acogieron a tres ilustres componentes de la Society for Psychical Research (SPR) en una sesión experimental. Estos investigadores científicos, que incluían profesores de diversas disciplinas como ingeniería electrónica, psicología, matemáticas y astrofísica, tuvieron muy pronto ocasión de asistir y controlar personalmente algunas de las pruebas fotográficas y otros experimentos. Su investigación terminó con un informe científico exhaustivo, el Informe de Scole, publicado en 1999.


Con el correr de las horas, oímos declaraciones y declaraciones en relación a las experiencias del grupo que habrían desafiado la credulidad  de algunos. Oímos hablar de los magnetófonos utilizados para transmitir las voces de los espíritus, de comunicación directa, de imágenes tomadas en vídeo, de la construcción de un aparato especial en base a las instrucciones de los espíritus guías, de aportes de objetos y de sorprendentes exhibiciones de luces. Pero había algo realístico y razonable en torno a estas personas, un hecho que, para nosotros, añadía valor a su presentación. En el largo viaje de vuelta a Essex coincidimos en que una cosa era cierta: teníamos que saber más. Apenas llegamos a casa, nos pusimos en contacto con el grupo, proponiendo escribir un libro sobre su trabajo. Algunos días después recibimos la respuesta. El grupo había consultado con los espíritus guías, los cuales pensaban que los tiempos eran «perfectos» para que fuera escrito tal libro.


Lo que sigue es el resultado de largas conversaciones con el grupo de Scole, con los miembros de la Society for Psychical Research y con muchas otras personas que han asistido a los experimentos. Se nos ha permitido examinar las cintas utilizadas para grabar los acontecimientos, y frecuentemente transcribimos directamente lo que las voces espirituales comunicaban y los diálogos con el grupo.


Es importante que un público más amplio llegue a conocer el experimento de Scole, porque esta historia tiene implicaciones de largo alcance para todos nosotros. Como dice Harry, podría cambiar nuestra visión colectiva de la naturaleza de la vida misma. Sin embargo, como primer paso, sólo podemos pediros aparcar por un momento vuestros prejuicios.

TOMADO DE:  http://survivalafterdeath.blogspot.com.es/2012/10/capitulo-1-experimento-scole.html


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Introducción - Experimento Scole




INTRODUCCIÓN



No cometeré el típico error de considerar como 
fraude todo aquello que no estoy en 
disposición de explicar.

C. G. Jung


Cuatro personas se sentaban en un sótano oscuro. Dos de ellas, entradas en trance, comenzaron a transmitir mensajes enviados por un grupo de comunicantes. La otras dos seguían las instrucciones de los espíritus. Pusieron sobre la mesa algunas películas nuevas, nunca puestas antes en una cámara fotográfica. Una vez reveladas, las películas mostraron imágenes: palabras y frases escritas a mano, jeroglíficos y otros símbolos y mensajes...


Éste era el trabajo del grupo experimental de Scole: ofrecía una prueba al menos estimulante para la mente racional en apoyo de la hipótesis de la supervivencia después de la muerte. En el pasado se habían realizado ya experimentos similares, donde la «mediumnidad mental» era utilizada para tratar de demostrar que seres desencarnados informadores pueden comunicar a través de un instrumento humano, el médium. Desgraciadamente, los mensajes de la tía Doris pueden convencer a su sobrina, pero no siempre son ideales para el estudio científico. Un escéptico puede decir que se ha tratado de un caso, de una coincidencia, de una intuición, de una óptima conjetura, y así sucesivamente. Por esto, en 1993, el grupo experimental de Scole inició un experimento de cinco años utilizando un tipo de «mediumnidad física» revolucionaria para producir objetos tangibles del mundo espiritual. El término "objetos tangibles" significa algo reconocible a nuestros sentidos o a nuestros instrumentos: manifestaciones visibles, luces, sonidos, sensaciones físicas, sabores y olores. Algunos de estos objetos tangibles asumieron la forma de mensajes transmitidos en películas fotográficas, grabados en cinta y videocasetes.


La idea básica de la mediumnidad física es sencilla: la prueba física de la supervivencia viene transmitida del mundo espiritual a nuestro mundo. Después, una vez que algo físico se manifiesta en nuestra dimensión, ello puede ser medido y valorado científicamente. La mediumnidad mental es difícil de demostrar desde un punto de vista científico. Sin embargo, los fenómenos tangibles son distintos. Se pueden dirigir experimentos, desarrollar test, completar procedimientos científicos. En el pasado, el objetivo de tales experimentos consistió siempre en obtener un objeto paranormal permanente, una «cosa» tangible cuya procedencia sólo pudiera atribuirse «a otra dimensión», sin posibilidad de confusión. Un mítico ejemplo es aquél de dos anillos de dos clases distintas de madera, entrelazados entre ellos sin juntura. Este tipo de objetos tangibles sería considerada una «prueba convincente» desde el momento en que no pudiera ser producida por «instrumentos normales». La finalidad del grupo experimental de Scole no consistía en presentar un solo objeto tangible, sino tales y tantos fenómenos que los científicos se vieran obligados a tenerlos en cuenta.

Y en efecto no pasó mucho tiempo hasta que cierto número de estudiosos, entre ellos algunos investigadores expertos en lo desconocido, comenzó a interesarse por los fenómenos producidos. El grupo de Scole estaba muy contento permitiendo que su trabajo fuese sometido a análisis científico, un hecho que impresionó a los investigadores. Entre éstos había ingenieros, astrofísicos, criminólogos, psicólogos y matemáticos. Su interés se centraba sobre todo en películas fotográficas, porque los tiempos y los métodos de revelado podían ser comprobados. Los investigadores pidieron poder participar en las sesiones experimentales para controlar ciertos parámetros. Y las imágenes siguieron apareciendo en la película. Algunos estudiosos tuvieron dificultad para explicar aquél fenómeno y sugirieron ulteriores precauciones, como llevar ellos mismos las películas e insertarlas en una caja cerrada con un candado durante toda la sesión. Sin embargo las imágenes continuaron apareciendo en la película. Pero ahora eran ligeramente distintas. En lugar de ser simplemente imágenes de rostros y lugares, reproducían mensajes crípticos, indicios a través de enigmas que los estudiosos eran invitados a resolver.


Después, añadieron imágenes todavía más sorprendentes en videocasete, y mensajes grabados en cinta. Se materializaban objetos, se agitaban luces, se aparecían seres sólidos delante de aquellos investigadores que hasta un momento antes habían sido incrédulos.


La prueba única y revolucionaria suministrada por el experimento de Scole sugiere que la verificación científica de la supervivencia después de la muerte no está tan lejana. Si así fuese, hay implicaciones inevitables y de largo alcance para todos nosotros. Sería la confirmación de que no morimos...

TOMADO DE:  http://survivalafterdeath.blogspot.com.es/2012/10/introduccion-experimento-scole.html

lunes, 18 de julio de 2016

Presentación - El Experimento Scole






PRESENTACIÓN




POST-PREFACIO



El profesor Fontana es uno de los tres principales autores del Informe de Scole. Aunque los firmantes de este documento estaban ampliamente de acuerdo sobre muchos de los elementos que surgieron durante la investigación que les llevaron a redactar el Informe, inevitablemente, hubo opiniones diversas en relación a lo que podía deducirse y concluirse en relación a los acontecimientos producidos. El profesor Ellison expuso su comentario en el Prefacio, y Montague Keen contribuyó de forma especial a la redacción del capítulo 9. Aquí exponemos a continuación el punto de vista del profesor Fontana.


Nuestro agradecimiento al grupo de scole


Es mi deber comenzar manifestando nuestra gratitud como investigadores al grupo de Scole. Sin su colaboración y su inagotable cortesía, no habríamos podido desarrollar nuestro trabajo. Muchos de los que dedican tiempo y energía al desarrollo de las facultades psíquicas son muy sospechosos en relación a los científicos, viendo en ellos solamente personas que tratan de disminuir sus esfuerzos y de explicar cualquier resultado como el fruto de una ilusión, en el mejor de los casos, y como fraude en el peor. Por el contrario, el grupo de Scole era más que favorable a obtener un juicio científico objetivo. Después de asegurarse de nuestra buena fe, acogieron de buen grado nuestro interés y, dentro de sus posibilidades, nos dieron toda clase de facilidades y nos animaron a desarrollar nuestras observaciones. Compartieron libremente sus experiencias con nosotros, ofreciéndonos una generosa hospitalidad, sin pedir nada a cambio. Y al que piense que su generosidad fue un intento de ganarse nuestro beneplácito, dejadme que subraye el hecho de que para nosotros estaba claro que esta no era su intención. En efecto, aunque el grupo de Scole tiene todo el derecho a hablar por sí mismo, nuestra impresión fue que habríamos perdido su respeto si, por un lado, hubiéramos interpretado tan mal su cortesía como para considerarla un intento de corrupción, y por otro, si hubiéramos sido tan débiles en nuestra determinación científica como para consentir que la hospitalidad nos privase de la objetividad que es de rigor para un científico.



Ciencia e investigación psíquica

Lo esencial de la ciencia es una buena observación. Sea en laboratorio sea en campo, el científico tiene el deber de observar los datos sometidos a estudio con toda la atención de que es capaz, de controlar sus observaciones de la forma más completa y diligente posible y, finalmente, de publicar tales observaciones para que sean examinadas por sus colegas. Después de la publicación, debe escuchar las críticas que los demás puedan hacer a sus observaciones, y si es capaz, rebatirlas, y si no es capaz, admitirlas. Claramente, la observación llevada a cabo en laboratorio, donde los científicos pueden aplicar rígidos controles para asegurar que los efectos observables no sean distorsionados por circunstancias extrañas, y donde las metodologías pueden perfeccionarse progresivamente y desarrollarse a la luz de los resultados, es notablemente más segura que las observaciones en el campo. Por esta razón, entre otras, muchos científicos reducen su trabajo a su laboratorio, y tienen en menor estima los resultados obtenidos en otro lugar.


Sin embargo, el trabajo en laboratorio y en campo deberían realizarse, en lo posible, de forma paralela. Efectos que son observados por primera vez en laboratorio pueden luego ser verificados sobre el campo, mientras que los efectos identificados por primera vez en el campo pueden ser estudiados siguiendo rígidas condiciones de laboratorio. No obstante, desde los años Treinta, cuando el profesor J.B. Rhine y sus colegas desarrollaron por primera vez métodos para estudiar los fenómenos psíquicos (bajo la nueva denominación de «parapsicología») en laboratorio, se ha dado la tendencia a concentrarse en el trabajo de laboratorio a expensas del trabajo de campo. Indudablemente, en lo que se refiere a la parapsicología, el trabajo de laboratorio nos ha sido muy útil, en cuanto que ha demostrado sin dejar ninguna duda a los numerosos sagaces investigadores, que los fenómenos psíquicos se verifican de hecho y se explican con nuestros paradigmas científicos (para una reciente y excelente síntesis de los resultados de laboratorio, ver The Conscious Universe de Radin). Pero los fenómenos circunscritos al laboratorio tienen una importancia limitada para nuestra comprensión de la experiencia normal.


Es el reconocimiento de este hecho el que nos ha movido, a mis colegas y a mí, a realizar investigaciones sobre lo que estaba sucediendo en Scole. Y al hacer esto nos hemos planteado siempre la exigencia —esencial en todos los campos de la investigación científica— de no tener prejuicios.  Si los científicos deciden a priori que los efectos que están buscando existen o no existen, sus observaciones, inevitablemente, resultarán gravemente influenciadas. Y en ningún otro campo es esto más cierto que en la metapsíquica, en aquella área de la metapsíquica que investiga sobre la posible supervivencia del hombre después de la muerte. Porque, a despecho de las argumentaciones contrarias, la ciencia no ha sido capaz —en un sentido generalmente aceptable— de «demostrar» o «refutar» tal supervivencia.


Se puede observar la pérdida irreversible de todas las funciones vitales en el momento de la muerte y concluir que no hay supervivencia, o bien se pueden examinar las llamadas comunicaciones post-mortem y concluir que tal supervivencia es una realidad. Ninguna de estas dos suposiciones puede ser considerada como plenamente científica. Los signos vitales clínicos cesan realmente en el momento de la muerte, pero la vida cerebral puede también no depender enteramente de estos signos y, por tanto, podría no extinguirse con ellos. Las comunicaciones después de la muerte pueden sin duda parecer impresionantes, pero se prestan a explicaciones alternativas como una interpretación errónea o la acción de la super-PSI. En consecuencia, en los rígidos términos de la actual comprensión científica, simplemente ignoramos la respuesta. Lo que sabemos sin embargo es que, en ausencia de una prueba definitiva, en un sentido o en otro, la ciencia debe continuar buscando datos mejores y de mayor cantidad.


El informe de scole


El Informe de Scole, que Grant y Jane Solomon citan en este libro, es el resultado de nuestras investigaciones. Hemos explicado nuestras observaciones de la manera más atenta y cuidadosa posible, teniendo en cuenta no sólo la experiencia adquirida en nuestras precedentes investigaciones de fenómenos de este tipo, sino también nuestro conocimiento de las innumerables investigaciones llevadas a cabo por otros y nuestra familiaridad con los diversos métodos que médiums deshonestos han utilizado en el curso de los años para engañar a los que habían confiado en ellos. Nuestro Informe ofrece una relación de estas observaciones y examina del modo más exhaustivo, la posibilidad de que los fenómenos a los que hemos asistido fueran el resultado de un fraude. Y, estad seguros, el fraude es la única explicación alternativa que pueda atribuirse a estos fenómenos. Está fuera de discusión que nuestra imaginación nos haya engañado o que hayamos exagerado los fenómenos observados para defender nuestros prejuicios.


La función de la ciencia no es la de engañar a la mente de las personas, sino la de presentar pruebas y permitir que los demás saquen sus conclusiones. Hemos expuesto detalladamente estas pruebas en nuestro Informe y los lectores interesados pueden estudiarlo. No obstante, como el fraude es la única alternativa a la autenticidad de los fenómenos objeto de nuestra investigación, es justo decir que en los dos años en que hemos participado en las sesiones, no hemos encontrado nunca indicio alguno que pudiera hacer pensar en un fraude, ni hemos tenido motivo para sospechar que hubiera podido darse. Sin embargo, no hemos logrado crear condiciones tan inexpugnables como para hacer prácticamente imposible cualquier tipo de fraude. En más de una ocasión hemos andado increíblemente cerca, pero se nos ha resistido el último paso.


Hemos recurrido a un protocolo en cuatro fases que implicaba, durante las sesiones, la utilización de nuestra película, de nuestro contenedor de seguridad donde guardar la película, el control por nuestra parte del contenedor y el control de los sucesivos pasos de revelado de la película. Era necesario un protocolo de este tipo, si queríamos disipar completamente las dudas de los críticos no presentes en las sesiones. En ausencia del protocolo, los críticos han centrado la atención en aspectos de las imágenes impresas en las películas que consideraban sospechosas, por ejemplo, el hecho de que algunas de estas imágenes estén sacadas de libros que fácilmente se pueden encontrar, y de que la reproducción, en algunos casos, sugiera la intervención de manos humanas. La sospecha se ha extendido también a la «caja de Alan» en cuanto se impugna que el portacandado puede ser apartado y la caja abierta sin romper los sellos de seguridad.


Por inverosímil que fuera perpetrar un fraude, dadas las condiciones en las que se desarrollaban las sesiones, el hecho de que, en teoríahubiera podido perpetrarse es suficiente para que estos críticos sostengan que subsistía la posibilidad. Y esta sucede a pesar del hecho de que semejantes acusaciones no se plantean contra la mayor parte de los fenómenos observados en otros campos menos controvertidos de la investigación científica, aunque la mistificación podría, con toda probabilidad darse también allí (y a veces con bastante facilidad). La misma inverosimilitud de las facultades psíquicas y/o mediúmnicas es suficiente para que muchos críticos prefieran optar por una acusación de fraude por muy difícil que sea demostrarla. Y se debe admitir que la presencia de lagunas, por pequeñas que sean, es motivo de insatisfacción en cualquier sector de investigación. En lo que se refiere a la investigación psíquica nos sentimos inclinados a preguntarnos por qué los llamados comunicantes no son capaces de presentarnos pruebas irrefutables. ¡Tal vez William James, uno de los padres fundadores de la moderna psicología, y hombre profundamente interesado en la metapsíquica, tenía razón cuando sugirió que el Omnipotente debió decretar que el campo paranormal conservase para siempre su elemento de misterio!


Si los lectores deciden que, en igualdad de probabilidades, los fenómenos de Scole eran auténticos, entonces tal vez quieran reflexionar sobre cómo pueden interpretarse. ¿Avalan los fenómenos la idea de que la personalidad sobrevive a la muerte física y es capaz de comunicar con los que todavía se encuentran en la Tierra, o bien es posible que hayan sido el resultado de las facultades psíquicas del grupo de Scole, que se hubieran implicado de modo consciente o inconsciente?


Examinemos en primer lugar la segunda de estas dos posibilidades. Si volvemos por un momento a la demostración en laboratorio, tenemos que decir que no hay pruebas de que los efectos macroscópicos observados en Scole puedan ser productos de la mente humana. En realidad hay una demostración llevada a cabo en laboratorio (The Conscious Universe de Radin ofrece detalles) de la que se deduce que la mente humana es capaz de influir en el comportamiento de objetos inanimados, pero de momento estos efectos siguen siendo muy limitados y mucho menos que evidentes, y no resiste la comparación directa con los efectos macrocósmicos de Scole. Si los componentes del GES fueran capaces de producir de modo constante tales efectos con la actividad de su mente, habrían hecho ciertamente mejor demostrándolo en laboratorio. En menos que se dice, se habrían convertido en super estrellas psíquicas. En efecto, a juzgar por el currículo de al menos algún famoso, aunque discutible, sensitivo, se habrían hecho rápidamente famosos como hombres de espectáculo, ganando, entretanto, mucho dinero.


En ausencia de pruebas que demuestren de modo fiable que el hombre posee la capacidad de producir los efectos psíquicos macrocósmicos del tipo de los observados en Scole, la primera de las susodichas posibilidades, es decir, que se hayan podido deber en parte a la acción de individuos que sobrevivieron a la muerte física y son capaces de interactuar con este mundo, exige una cierta consideración. Debemos aclarar que, durante nuestra investigación, no hemos recibido nunca informaciones de ningún presunto comunicante que pueda convencer a los escépticos empedernidos de que estaban verdaderamente hablando con nosotros desde el otro mundo (aunque otros implicados en el trabajo de Scole pueden haberlo hecho). Oigo informaciones sumamente oscuras sobre sus existencias terrenas, que no aparecen en libros o en periódicos y que los presentes ignoran, pero que luego en un segundo tiempo resultan correctas.


Con toda honestidad, está claro que nunca hemos pedido similares informaciones, sobre todo porque esperábamos que la investigación continuara, dándonos la posibilidad de proceder a un trabajo de este tipo una vez completa la investigación sobre los demás fenómenos. Lo que recibimos (es decir, las dos películas de Ruth y varios enigmas e indicios transmitidos a través de los médiums), aunque fue fascinante, es improbable que satisfaga a todos los críticos, dado que, salvo una o dos excepciones, está ya disponible en obras publicadas, y en consecuencia podía ser fácilmente recuperado por la super-PSI o por otros medios.


A falta de tales informaciones, ¿qué otras pruebas podrían indicar la supervivencia después de la muerte? Grant y Jane Solomon han formulado una argumentación sobre la validez de una serie de ejemplos sacados de los relatos ofrecidos por numerosos investigadores que han trabajado con el grupo de Scole, y no es mi intención ponerla en duda. Pero debemos preguntarnos también: si los fenómenos eran auténticos  y si es improbable, por lo que parece, que hayan sido producidos por la acción directa de las mentes del grupo de Scole sobre su ambiente, ¿qué agente o poder era responsable de ello? ¿Podían ser entidades del más allá? Una manera de intentar responder a esta pregunta es la de analizar la personalidad de los diversos presuntos comunicantes. ¿Parecían distinguirse, de alguna forma significativa, de la personalidad de los componentes del grupo de Scole?


En el pasado, en muchos casos los investigadores avanzaron la hipótesis de que los comunicantes pudieran ser personalidades secundarias de los médiums más que individuos por derecho propio. Lo único que se puede decir con cierta seguridad es que durante toda nuestra investigación los comunicantes de Scole mostraron, cada uno a su manera, características significativas en el modo de hablar, en las preocupaciones, intereses, inteligencia, recuerdos y rasgos de la personalidad (es decir, grado de extroversión, de reserva, de sentido del humor, de talante). La investigación psicológica no sugiere que las personalidades secundarias —en las raras ocasiones en que se han observado que sustituyen a la personalidad reinante del individuo— muestren este tipo de coherencia. Ellas, al contrario, tienden a ser fuertemente idiosincrásicas y emocionalmente inestables, raramente capaces de mantener un discurso racional, con el resultado de que parecen más cercanas a fragmentos acentuados de la vida interior reprimida del individuo que seres humanos íntegros. Ninguno de los comunicantes de Scole se ajusta a este estereotipo. Que hablasen a través de los médiums, o través de lo que continuamente se nos citaba como «voces directas o indirectas», ellos recordaban a elementos de la clase media instruidos, eruditos y reservados. Es interesante notar que a excepción de Emily Bradshaw —que aparecía gran parte del tiempo y hablaba exclusivamente a través de Diana— todos eran hombres y comunicaban o bien a través de Alan o mediante la voz directa.


Naturalmente, los críticos pueden sugerir que sí se pueden aceptar como verdaderos los fenómenos físicos, las voces por el contrario fueron todas falsas. Admitido que los médiums estuvieran sólo simulando el trance, habrían podido tomar la personalidad de varios comunicantes (con una buena dosis de capacidad teatral). Esta sigue siendo una posibilidad aunque improbable. Si los fenómenos físicos eran auténticos, ¿por qué tomarse la molestia de enriquecernos con voces artificiosas, sobre todo si, para sostener la farsa del trance, los médiums tenían que poner mucha atención para no dejarse escapar —durante las largas discusiones sobre fenómenos físicos que ocupaban nuestras sesiones— algún indicio de que ellos mismos habían observado estos fenómenos? Pero algo todavía más importante: durante las sesiones, las voces comentaban frecuentemente de forma detallada los fenómenos antes de que se verificasen. Esto no habría podido suceder si los primeros fueran falsos y los últimos auténticos. Y si las voces hubieran sido falsas y los fenómenos auténticos, nos encontraríamos, una vez más, ante el problema de cómo explicar estos últimos.


Llegamos a la conclusión de que, a menos que se excluya a priori la posibilidad de la supervivencia humana, la explicación más simple y racional es que, si se admiten la autenticidad de los fenómenos físicos, es entonces razonable sacar la conclusión de que fueron auténticas también las voces, donde estas últimas se muestran en cierto sentido responsables de los primeros. En caso de que hubieran sido auténticos, teníamos la esperanza, si nuestra investigación se hubiera continuado, de investigar si pertenecían a individuos o eran representativas de alguna forma de alma de grupo.


Mis colegas y yo quisiéramos concluir formulando al grupo de Scole nuestros mejores votos para el futuro. Los componentes del grupo se han distinguido por su abnegación en el trabajo, por el deseo de servir a los demás, y por su notable calidad como hombres y mujeres. Haber tenido la posiblidad de analizar su trabajo ha sido para nosotros un privilegio, y deseamos poder continuarlo un día. A pesar de la actual pausa de los trabajos en Scole, confiamos en que ese día no tardará.


POSDATA



La investigación científica llevada a cabo en los cinco años de la experiencia de Scole ha sido única. Sin embargo, a medida que avanzaba el proyecto, resultó evidente que otros grupos estaban comenzando a obtener resultados similares a los obtenidos en los primeros días en Scole. Esto nos lleva al aspecto tal vez más convincente de la experiencia de Scole: la transferibilidad. Cientos de grupos en todo el mundo han comenzado a experimentar siguiendo directivas similares, siguiendo las instrucciones propuestas en la Guía de base del GES. Como ya se ha dicho, muchos de estos nuevos grupos hablan de continuos resultados. Si sólo alguno de ellos consigue despegar, entonces, en los próximos dos años, habrá un número significativo de personas que llevarán a cabo este trabajo en el mundo. Queremos invitar a los que llevan a cabo estos experimentos a que cuenten sus experiencias.

También nosotros hemos comenzado nuestros experimentos y, si logramos resultados positivos, invitaremos a los investigadores de la Society for Psychical Research a participar en las sesiones. Tal vez, con estos nuevos experimentos y la investigación por parte de investigadores serios como los de la Society for Psychical Research, todos logremos dar un pequeño paso hacia adelante para presentar otras sólidas razones científicas que apoyen la hipótesis de la supervivencia después de la muerte.

¡Permaneced sintonizados!

TOMADO DE:  http://survivalafterdeath.blogspot.com.es/2012/10/introduccion-el-experimento-scole.html
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- Grant y Jane Solomon - El Experimento Scole - Libro



EL EXPERIMENTO SCOLE





GRANT & JANE SOLOMON
Asociados al Grupo Experimental de Scole





Las pruebas científicas
de la
vida después de la muerte 

 LA VIDA CONTINÚA DESPUÉS DE LA MUERTE
Y QUE ES POSIBLE COMUNICAR CON EL MÁS ALLÁ.

AUTORES GRANT & JANE SOLOMON

Asociados al grupo Experimental de Scole.




Las pruebas científicas
de laVida después de la Muerte.




CINCO AÑOS DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA DEMUESTRAN
QUE LA VIDA CONTINUA DESPUÉS DE LA MUERTE
Y QUE ES POSIBLE COMUNICAR CON EL MÁS ALLÁ.


E. mail: armenia@mr-net.it
Web: http://www.armenia.it








ÍNDICE



Presentación  ......................................................................................................1
Prólogo  de Arthur J.Ellison.................................................................................3
Agradecimientos..................................................................................................7
Introducción..........................................................................................................9

CAPÍTULOS

 1 Una invitación a investigar........................................... ................................15
 2 El grupo experimental de Scole....................................................................23
 3 Los espíritus guías de Scole y los primeros experimentos............................35    
 4 Progreso..................................................................... ..................................59
5 Investigación científica............................................... ................................101
 6 Examen de las películas fotográficas..........................................................127
 7 Experimentos audio................................................... .................................155
 8 Experimentos vídeo................................................... .................................179
 9 Una historia increíble de investigación........................................................199
10 Filosofía espiritual.......................................................................................227
11  El futuro......................................................................................................245

Post-facio de David Fontana............................................................................269
Posdata.............................................................................................................279

Apéndices: Aspectos De La Ciencia Espiritual

1.  Los guías espirituales...................................................................................281
2.   Figuras.........................................................................................................289
3.  Código de comportamiento para los visitantes............................................293
4.   Sesiones de investigación científica (SPR)................................................297
5.   Las luces......................................................................................................299
6.   Los aportes..................................................................................................305
7.   Sesiones fotográficas controladas científicamente...................................307
8.  Experimentos fotográficos............................................................................309
9.   La conclusión del Informe de Scole.............................................................311
11.«Si no vemos no creemos».........................................................................317
12. La curación como perspectiva....................................................................319
13. Los que siguen dudando.............................................................................323
14.Discusión: pasado, presente y futuro..........................................................325

Ulteriores informaciones............................................................................... 329
Serie fotográfica................................................................................................331

Fotos.................................................................................................................333

Índice................................................................................................................353




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