EL POR QUÉ DE UN NUEVO BLOG
Después de abrir y mantener actualizado el blog: CENTRO VIRTUAL DE ESTUDIOS
ESPIRITISTAS Y AFINES, para la formación doctrinaria dentro de los postulados eminentemente racionalistas y laicos de la filosofía espírita codificada por el Maestro Allan Kardec que exhibe la Confederación Espírita Panamericana, a la cual nos adherimos, creímos conveniente abrir un nuevo Blog de un formato más ágil y que mostrase artículos de opinión de lectura rápida, sin perder por ello consistencia, así como noticias y eventos en el ámbito espírita promovidos por la CEPA, a modo de actualizar al lector.
Esa ha sido la razón que nos mueve y otra vez nos embarcamos en un nuevo viaje en el cual esperamos contar con la benevolencia de nuestros pacientes y amables lectores y vernos favorecidos con su interés por seguirnos en la lectura.
Reciban todos vosotros un fraternal abrazo.
René Dayre Abella y Norberto Prieto
Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines "Manuel S. Porteiro".
domingo, 11 de noviembre de 2012
LO PARANORMAL Y EL CINE
por
CATHERINE GOUTTIÈRE
LE JOURNAL SPIRITE N° 90 OCTOBRE 2012
Esta película fue realizada
en 1999 por Night Shyamalan
con Bruce Willis y el joven Haley Joël Hosment
como principales intérpretes, que actuaron igualmente
en Forrest Gump.
El tema es el siguiente: un psicólogo infantil, Malcolm
Crowe, es herido de un balazo en su casa por un
joven paciente a quien había intentado ayudar unos
años antes. Este joven, antes de dispararse un tiro en
la cabeza, le reprochó no haberlo escuchado lo suficiente
y, sobre todo, no haberlo curado de sus miedos
y sus angustias. Este incidente marcaría a Malcolm
en su vida profesional y desquiciaría su vida sentimental
con su compañera Anna. Esa es la razón por
la cual al otoño siguiente, Malcolm decide seguir a
un muchacho llamado Cole que presenta los mismos
desórdenes que su difunto agresor.
Cole está encerrado en sí mismo y aislado socialmente.
Piensa que está loco pues se siente diferente
a los demás. No tiene amigos y prefiere encerrarse
en su casa o ir a jugar en la iglesia vecina. Cole tiene
un secreto pero no quiere hablar de eso. El psicólogo
se jura entonces hacer todo lo posible para ayudar al
niño y reparar su error pasado.
En el transcurso de la
historia, Cole revela su
secreto a Malcolm: él ve a los muertos y eso le causa
temor pero no quiere hablar de ello a su madre, a
pesar de las manifestaciones espontáneas que tienen
lugar en su domicilio. Una escena de la película se
desarrolla en la cocina del apartamento familiar. Cole
se está desayunando, su madre lo deja para poner un
vestido en la lavadora y regresa enseguida. En una
fracción de segundo, todas las puertas de los armarios
están abiertas y el niño no ha cambiado de lugar. Si él
hubiera sido el causante del fenómeno, lo hubiéramos
oído desplazarse, habría hecho ruido y no habría
tenido tiempo de volver a su lugar antes del regreso
de su mamá.
¿Cómo es posible eso?
Asistimos allí a manifestaciones
de Poltergeists, de movimiento de objetos. Sabemos
que, para manifestarse, los espíritus utilizan la energía
ambiente así como la emitida por el sujeto médium
para realizar tales manifestaciones. Estas dos energías
combinadas, por la voluntad del espíritu desencarnado,
actúan sobre la materia, modificando la velocidad
de rotación de las partículas que la componen
y así hacen a los objetos más maleables y más ligeros,
para llegar a desplazarlos, y como en la sinopsis que
nos ocupa, abrir las puertas de los armarios.
Vivimos en un mundo vibratorio. Una mesa, por
ejemplo, es el resultado de la aglomeración de miles
de millones de moléculas compuestas de miles de
millones de átomos. Si decidiéramos concentrar
nuestro pensamiento en esa mesa para volverla
blanda, trabajaríamos, sin saberlo, sobre los átomos
que la componen; modificaríamos entonces su velocidad
de rotación y así la mesa se volvería blanda. Es
lo que hacen los telekinesistas que, por la fuerza de su
pensamiento, consiguen torcer pequeñas cucharas,
barras de hierro o hasta detener relojes. Una vez exteriorizado
de nuestro cuerpo físico, el pensamiento,
energía vibratoria, puede actuar sobre la composición
molecular de la materia para modificarla.
El espíritu desencarnado, al estar desprovisto de
materia y viviendo en un mundo puramente vibratorio,
puede de manera consciente o inconsciente
actuar sobre todas estas energías para producir los
movimientos de objetos. Siempre es indispensable la
presencia de un médium para este género de fenómenos.
Puede ser la persona que sufre estas manifestaciones
o alguien situado en un entorno cercano quien,
sin saberlo, sirve de soporte energético al mundo de
los espíritus para la realización de las manifestaciones.
Sin estas energías combinadas, no podría tener lugar
la manifestación.
Otra escena nos muestra a Cole en su escuela, percibiendo
imágenes de lo que era antes ese establecimiento.
En el siglo XVIII esa escuela era un tribunal, y la
gente era juzgada y colgada allí.
La explicación es la siguiente: el niño siente las vibraciones
que se desprenden del edificio, percibiendo en
ellas la historia y ve así los espíritus que fueron colgados
en aquella época. Esa historia la contó un día a su clase
cuando el profesor preguntó a los alumnos si sabían lo
que era su escuela antes. Igualmente Cole precisó que
cuando era pequeño, su profesor tartamudeaba, lo
cual éste nunca le había dicho a nadie. Esta escena nos
permite desarrollar otro fenómeno: un médium, cualquiera
sea su facultad como, por ejemplo, la escritura
automática, es igualmente clarividente simple como
es el caso de Johnny en la película Dead Zone.
Sabemos que la mediumnidad es una puerta abierta al
más allá. Esta sensibilidad permite al que la ejerce, no
sólo sentir las vibraciones de los espíritus, sino igualmente
las de los vivos, que son espíritus, pero encarnados
en la materia. Esa es la razón por la que Cole
percibió el pasado de su profesor. Digamos, entonces,
que un médium percibe a la vez el mundo de los
muertos y el de los vivos.
Por su mediumnidad, Cole puede igualmente oír a los
espíritus sin verlos. Una escena nos lo presenta en el
cumpleaños de un compañero de clase que habita
una casa de doscientos años de antigüedad. Cole oye
a un espíritu encerrado en un espacio reducido, luego
de un castigo infligido por su “amo”, el propietario de
la época.
¿Cuál es esa facultad?
La llamamos clariaudiencia, que puede producirse
por vía directa, es decir que el médium oye una voz
procedente del exterior, o por voz indirecta cuando el
médium oye interiormente la voz del espíritu. Siendo
el pensamiento una vibración, llega al médium y se
expresa por medio de una voz interior que se le impone
y cuyas palabras él restituye. Es el mismo principio que
para los clichés, imágenes y sentimientos que pueden
ser percibidos y expresados mediante el verbo.
Con la ayuda de Malcolm, Cole se dará cuenta y
comprenderá, más allá del temor que siente, que
estos espíritus no se manifiestan por casualidad. Al
escucharlos, puede reconstruir un mensaje que ellos
necesitan transmitir a los que han dejado. Es el caso de
la chica asesinada por su madre que sabe que ella va a
arremeter contra su hermanita o bien la propia abuela
de Cole que da un mensaje de consuelo y amor a su
hija, la madre del muchacho.
El médium es entonces el mensajero, el intermediario,
entre los vivos y los muertos que expresan su supervivencia.
Igualmente el médium puede ser revelador del
sufrimiento de los espíritus, espíritus que necesitan ser
ayudados pues aún no han comprendido que están
muertos, siguen viviendo los eventos traumatizantes
de su vida terrenal, como la mujer que se manifiesta a
Cole en la cocina familiar y que ha sufrido la violencia
física de su marido. Es lo que llamamos turbación.
Night Shyamalan, réalisateur de "Sixième sens"
Malcolm Crowe (Bruce Willis) face à Cole (Haley Joel Hosmen
¿Qué es la turbación?
Para comprender bien esta realidad espiritual, examinemos
el fenómeno de la muerte y sus consecuencias.
Durante la vida física, la energía periespiritual integra
el cuerpo en su totalidad, en sus partes más diminutas,
a fin de permitir al espíritu dirigir a la materia, a saber,
su cuerpo físico. Las células periespirituales transmiten
las informaciones a la materia que a su vez las transmite
al espíritu. ¿Por qué? Porque la materia es insensible.
Golpee una mesa, hágale un agujero, ella no
reaccionará. Golpeen un cuerpo muerto, ya no reaccionará,
porque el espíritu que lo habitaba, así como
su periespíritu, lo han abandonado. El periespíritu es
pues el intermediario que permite al espíritu integrar
la materia, es también el que le permite desplazarse
en el más allá y manifestarse entre los humanos, por
ejemplo en el seno de una sesión espírita o de manera
fantasmal, o hasta para producir desplazamiento de
objetos.
Pero volvamos a la muerte, a esa muerte que nos
espera a todos, y que acarrea la separación del alma y el
cuerpo por la ruptura del lazo energético que los une.
El cuerpo vuelve a ser materia inerte. La vida, es decir
la presencia del espíritu y su periespíritu, lo ha abandonado.
¿Qué pasa cuando el corazón deja de latir? El
espíritu, acompañado de su periespíritu, se desprende
poco a poco de todos los órganos, de suerte que la
separación no es completa o absoluta sino cuando ya
no queda ningún átomo del periespíritu unido a una
molécula del cuerpo.
La detención del corazón provoca siempre la impresión
de una caída y esa caída es sentida por todos los
espíritus, cualesquiera que sean. En ese momento,
el espíritu tiene la sensación de girar, de girar a gran
velocidad y de caer. ¿Cómo puede tener esa sensación
física cuando ya no está en su cuerpo? Siempre gracias
al periespíritu y a la materia que lo compone. Todas
las células que lo componen vibran a cierta velocidad
y tienen así un movimiento rotatorio. Y es ese movimiento
lo que percibe el espíritu.
Tomemos el ejemplo de una persona que va a tener un
malestar o que no se siente bien. Ella tiene la impresión
de girar, su espacio cercano ya no está fijo. Eso es simplemente
porque su cuerpo y su periespíritu están formados
por células que vibran a cierta velocidad y es esa rotación
lo que percibe en ese momento. Es lo mismo para
el espíritu que acaba de abandonar su cuerpo. Cuando
el remolino se detiene, se encuentra entonces ante la
entrada de un túnel largo y estrecho, al extremo del cual
aparece una luz. Algunos espíritus entran en ese túnel y
se reúnen con sus guías, así como con espíritus que han
conocido. Otros no entran y se quedan cerca de nuestras
vibraciones físicas. Es cierto que ante una muerte idéntica,
dos espíritus que tienen una psicología diferente,
una vida diferente, una experiencia moral diferente, no
vivirán su muerte de igual manera.
Si no se entra al túnel, entonces aparecen imágenes
relativas a la vida física, a la vida que acaban de dejar.
Es lo que llamamos la turbación. Es el caso de la mujer
en la cocina que, en este caso particular, piensa, ve,
oye y deduce que no está muerta. Lo que aumenta su
ilusión, es que se ve con un cuerpo semejante al anterior
en la forma —es su periespíritu— pero sin analizar
esta circunstancia, ella no comprende su naturaleza
etérea, pues aún se cree viva físicamente.
El espíritu se traslada con su periespíritu, de naturaleza
fluídica o “semi-material” y en consecuencia, para
el espíritu que acaba de abandonar la vida física, el
más allá no es completamente inmaterial. Así, el espíritu
puede llevar consigo ciertas nociones de tiempo
y espacio, tiempo y espacio que habrán sido vividos
con más o menos fuerza en el seno de la vida física. El
espíritu lleva consigo todo lo que acaba de ser vivido.
Lo vivido no es pasado para el espíritu en turbación,
sigue siendo presente.
Es el caso de Malcolm interpretado por Bruce Willis. Al
final de la película es que entendemos que la agresión
que sufrió en su casa le ocasionó la muerte. En ese
preciso momento, Malcolm despierta de su turbación
y se da cuenta de que está muerto. Le dice adiós a su
mujer y va reunirse con el mundo de los espíritus conscientes.
¿Por qué estaba en turbación?
La forma de muerte puede ser un factor determinante.
Pero como hemos dicho, una muerte idéntica
vivida por dos espíritus no conduce obligatoriamente
a una turbación en las dos entidades. Malcolm se ha
quedado con la idea de un fracaso, el de no haber
podido ayudar en su momento al que se convirtió en
su agresor y puso fin a sus días. Ese choque psicológico
se convirtió en un leitmotiv para él que, más allá de la
muerte, se quedó como fijado en esa idea. Es la razón
por la cual se dirigió automáticamente a Cole que
necesitaba ayuda. Dos ideas lo han retenido cerca de
nuestras vibraciones, dos objetivos que se había fijado:
ayudar a alguien, en este caso a un muchacho a vencer
su miedo, y decirle a su mujer que la amaba. Todo eso
lo mantenía cerca de las vibraciones materiales.
Esa turbación, la encontramos igualmente en la película
Los otros presentada en esta revista.
sábado, 10 de noviembre de 2012
D O S S I E R
LO PARANORMAL Y EL CINE
por
CATHERINE GOUTTIÈRE
LE JOURNAL SPIRITE N° 90 OCTOBRE 2012
La película Dead Zone, realizada por David Cronenberg
y basada en una obra de Stephen King, saltó a las
pantallas en 1984. Tiene como intérprete principal a
Christopher Walken que ha actuado, entre otras en
“Viaje al límite del infierno”.
El argumento es el siguiente: una tarde regresando
a su casa, un joven docente en literatura, Johnny
Smith, tiene un accidente de auto. Choca contra la
cisterna de un camión que ha caído sobre la calzada.
El choque es tal que él cae en un coma que durará
cinco años. Es después de despertar, cuando aún está
en convalecencia en una clínica, que vive su primera
visión. Cuando toma la mano de la enfermera que
está cerca de él, ve a su hijita prisionera en su casa en
llamas. El mismo fenómeno se produce algún tiempo
más tarde, con el médico que lo atiende desde su
accidente. Y, no son eventos del presente los que se le
imponen, sino eventos del pasado de este médico.
¿Cómo explicar este fenómeno? Estamos ante una
facultad que tiene por nombre clarividencia; es un
estado particular que permite al sujeto que posee esta
facultad sentir, percibir, un conjunto de informaciones
respecto a una persona viva o fallecida. Existen dos
formas de clarividencia: la clarividencia simple que
es una percepción telepática sobre personas vivas y
la clarividencia mediúmnica que, como su nombre lo
indica, hace intervenir a los desencarnados.
En lo que concierne al héroe de la película, Johnny,
diremos que es clarividente simple, pues recibe
informaciones sobre personas vivas. Allí no se trata
entonces de mediumnidad.
¿Cómo funciona esta facultad?
Por su naturaleza espiritual —no olvidemos que todos
somos espíritus— el sujeto clarividente simple, siente
las vibraciones emitidas por la persona sobre la cual
trabaja, o bien que se le impone, como en la película.
Esas vibraciones proceden de nuestro pensamiento.
Nosotros pensamos siempre y lo que vivimos se
inscribe en nuestro periespíritu, esa envoltura
energética semi-material que permite especialmente
al espíritu integrar la materia y vivir.
Por supuesto, nuestro pasado, nuestras emociones
y nuestras experiencias están registradas en nuestra
memoria, pero igualmente están impresas en nuestro
periespíritu, tal como lo que vivimos en el momento.
Estando nuestro cuerpo y nuestro periespíritu
compuestos por células, y ellas a su vez compuestas
de átomos que vibran a cierta velocidad, liberan
una energía vibratoria que puede ser percibida
por el sujeto clarividente. Estas vibraciones se
manifestarán en forma de imágenes, clisés, escenas
animadas, sensaciones o sentimientos diversos que
serán comunicados verbalmente por el sujeto. La
clarividencia puede establecerse así, tanto sobre
lo vivido actualmente como sobre el pasado de un
individuo.
El héroe de la película, Johnny, conoce a Greg Stillson,
político cuyo objetivo es ser Presidente de los
Estados Unidos: Johnny, en su visión, es impulsado
hacia un porvenir más o menos cercano y ve la
locura del personaje al llegar a la jefatura del Estado
norteamericano. En su percepción, un clarividente
puede ser proyectado hacia el futuro de un individuo
o de un grupo de individuos, eso es una realidad.
¿Significa eso, por lo tanto, que el porvenir está
escrito de antemano?
Cuando un clarividente presiente, por ejemplo, un
accidente de avión, no hace sino percibir en forma de
imágenes, la consecuencia de un problema real que
forzosamente no percibe en su integridad, problema
que aún no ha sido puesto al día o analizado en su
justa importancia y que, si no es solucionado, podrá
acarrear el accidente. Durante una clarividencia
pueden presentarse igualmente posibles eventos,
elecciones y alternativas. ¿Significa eso que de alguna
manera estaríamos predestinados a vivir ciertas
situaciones? No, pues disponemos de lo que se llama
“el libre albedrío”, es decir la posibilidad de elegir tal o
cual dirección, o tomar tal o cual decisión, que influirá
sobre ese porvenir y lo determinará.
Nuestro porvenir existe gracias al presente que
vivimos. Sin duda, nuestras elecciones o las direcciones
que seguimos, tendrán una repercusión a más o
menos largo plazo sobre lo que viviremos en un futuro
que está por construirse, justamente en función de
nuestras decisiones presentes.
Va en ello nuestra vida personal así como la de
nuestras sociedades, pues en un momento dado, una
colectividad humana también puede, decidir su futuro,
ya sea con la aceptación de la situación tal y como está,
o en un deseo de transformación y de cambio. Este fue
el caso, por ejemplo, de la primavera árabe cuando
hombres y mujeres decidieron no aceptar más una
dictadura, y luchar juntos por un porvenir mejor. Las
sociedades no son entidades teóricas sino conjuntos
de humanos que, según su deseo y su voluntad,
pueden hacer cambiar la fisonomía del mundo tal y
como lo conocemos hoy.
¿Somos todos clarividentes?
En nuestra cotidianidad, en ocasión de ciertas
circunstancias emocionales, podemos conocer
estados de telepatía súbita que, por consiguiente, son
una forma de clarividencia espontánea. En general,
conservamos de ella un recuerdo exacto porque es
poco habitual. No se trata de algún desarrollo de
facultad, sino del resultado de una rara percepción
relacionada con el hecho de que todos somos espíritus,
y en un momento dado podemos ser capaces de
percibir ciertos eventos. Cuando eso perdura, cuando
es regular, puede tratarse realmente de una facultad
de clarividencia no desarrollada, pero que existe como
potencial en estado latente.
Otro punto importante en cuanto a la clarividencia
simple o mediúmnica, es el que en ciertos individuos
consiste en mantener un estado permanente de
clarividencia que les permite hacer de ella un oficio
para satisfacer personas que buscan información
sobre sí mismas o sobre un fallecido. El estado
permanente de clarividencia no existe, pues ningún
ser humano podría captar a su prójimo en forma casi
continua, como cuando se cumplen sus ocho horas
de trabajo, tanto más por cuanto este estado, si fuera
permanente, tendría graves consecuencias sobre la
psiquis y la salud del que lo posee.
Más allá de las personas sinceras en el ejercicio de su
facultad, otras se dicen médiums, cuando no lo son,
pues únicamente dan consejos a los que consultan
y que necesitan ser tranquilizados o guiados en su
vida diaria. Estas personas no hacen intervenir sino
su propia psicología a la que llaman mediumnidad.
En cuanto a la mediumnidad, ella hace intervenir
obligatoriamente al mundo del más allá, y los espíritus
que lo componen. Para comprender mejor esto, nos
fijaremos en la película El sexto sentido comentada
también en esta revista.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
NATURALEZA DE LAS COMUNICACIONES
TOMADO DE: http://verdaduniversaldivina.blogspot.com/2012/11/naturaleza-de-las-comunicaciones.html
domingo, 4 de noviembre de 2012
domingo, 4 de novembro de 2012
OPINIÃO - ANO XIX - Nº 202 - NOVEMBRO 2012
Prêmio Nobel da Paz
Em 12 de outubro último, foi
anunciado, em Oslo, Noruega, que o
Prêmio Nobel da Paz de 2012 fora atribuído à União Europeia (UE), pelo papel
fundamental exercido na implantação da paz no continente e por ter oferecido os
alicerces da estabilidade nos países oriundos do antigo bloco comunista, após a
unificação da Alemanha.Ao final da palestra, Ivan Dorneles fez a entrega ao presidente do CCEPA, Milton Medran Moreira, de materiais escritos e audiovisuais sobre o padre cientista gaúcho, para o acervo da biblioteca da instituição.
Seguem
as palestras públicas da 1ª segunda-feira de cada mês (às 20h30) e da 3ª
quarta-feira (15h) no auditório do Centro Cultural Espírita de Porto Alegre.
Para os meses de novembro e dezembro estão programadas as seguintes palestras,
inteiramente abertas ao público
















