EL POR QUÉ DE UN NUEVO BLOG
Después de abrir y mantener actualizado el blog: CENTRO VIRTUAL DE ESTUDIOS
ESPIRITISTAS Y AFINES, para la formación doctrinaria dentro de los postulados eminentemente racionalistas y laicos de la filosofía espírita codificada por el Maestro Allan Kardec que exhibe la Confederación Espírita Panamericana, a la cual nos adherimos, creímos conveniente abrir un nuevo Blog de un formato más ágil y que mostrase artículos de opinión de lectura rápida, sin perder por ello consistencia, así como noticias y eventos en el ámbito espírita promovidos por la CEPA, a modo de actualizar al lector.
Esa ha sido la razón que nos mueve y otra vez nos embarcamos en un nuevo viaje en el cual esperamos contar con la benevolencia de nuestros pacientes y amables lectores y vernos favorecidos con su interés por seguirnos en la lectura.
Reciban todos vosotros un fraternal abrazo.
René Dayre Abella y Norberto Prieto
Centro Virtual de Estudios Espiritistas y Afines "Manuel S. Porteiro".
jueves, 20 de mayo de 2010
ENTRE DIOS Y EL SER ©GIUSEPPE ISGRÓ C. TOMADO DE ANDALUCÍA ESPIRITISTA
viernes, 7 de mayo de 2010
SERENIDAD, UNA BELLA REFLEXIÓN. GRACIAS A NUESTRO AMIGO NORBERTO PRIETO PODEMOS DISFRUTAR DE ESTA BELLA REFLEXIÓN Y DE ESA IMPRESIONANTE IMAGEN.
viernes, 30 de abril de 2010
ESPIRITISMO UNA DENOMINACIÓN ADECUADA TOMADO DE FLAMA ESPÍRITA ABRIL/JUNIO DEL 2010.
Espiritismo:
Una denominación adecuada
El nombre es en cierto sentido la misma cosa; dar nombre a las cosas es
conocerlas y apropiarse de ellas; la denominación es el acto de la posesión
espiritual.
Miguel de Unamuno
Editorial del periódico “Opinião”, núm. 163, mayo 2009
Órgano de divulgación del “CCEPA”, Porto Alegre, Brasil
ccepars@gmail.com
Traducción: Pura Argelich
No es de hoy que los estudiosos y cultivadores del espiritismo se preocupan con el inmenso caudal de distorsiones a que él fue
sometido. Creado como una “ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus relaciones con el mundo
corporal” (definición de Allan Kardec en “Qué es el Espiritismo”), el espiritismo se hizo suyo el fenómeno del espíritu, sus
manifestaciones y consecuencias, para ocuparse del mismo como una realidad científicamente observable y comprobable.
Hacer ciencia, al contrario que practicar una religión, exige, por encima de todo, libertad de pensamiento y de acción, distanciamiento
de dogmas y preconceptos de cualquier especie. Por eso mismo, la libertad fue un valor destacado y de prestigio en toda la obra de
Kardec. Como tantas veces afirmó, el espiritismo no sería un sistema de fe cerrado, sino un campo abierto a la investigación que, no
obstante, en ningún momento, podría distanciarse de la ética, del sentido común y de la razón, unidos en la ley natural.
Sin embargo, las cuestiones alusivas al espíritu, a fuerza de las creencias y de los mitos que históricamente lo envolvieron, siempre
fueron, y continúan siendo, un terreno fértil para medrar en él el misticismo, las supersticiones y las prácticas más esdrújulas e
irracionales. El espiritismo no quedó al margen de ese tipo de influencia, fácil de penetrar en él incluso en razón de su calificación
como un movimiento librepensador. Debido a la interpretación de que, al lado de sus reconocidos aspectos científico y filosófico,
podría vislumbrarse también en él un aspecto religioso, transformándolo simplemente en una secta cristiana más. Herculano Pires
(1914-1979), eminente pensador espiritista brasileño, en su “Curso Dinámico de Espiritismo” señala: “Lo que impidió la expansión
del Espiritismo en la Europa del siglo XIX, de forma a poder renovar la vieja concepción de mundo todavía dominante, fue
simplemente su aspecto religioso. Como el Cristianismo Primitivo, el Espiritismo fue acogido con ansiedad por las capas pobres de la
población que lo convirtieron por doquier en una nueva secta cristiana”.
Precisamente por constatar y lamentar esa triste distorsión, honestos e inquietos pensadores espiritistas, en diferentes momentos,
llegaron a proponer algunos neologismos, sustitutivos de la palabra “espiritismo”, para calificar mejor ese movimiento de ideas que,
mucho más que una ciencia, se desenvolvió -de acuerdo con lo que, además, pretendía Kardec- como una nueva y siempre
progresiva y progresista visión de universo, de hombre y de mundo. Cada vez, sin embargo, que se suman esfuerzos en busca de
una adecuada denominación para ese movimiento de ideas, se termina por concluir, casi unánimemente, que no hay mejor
designación que aquella que le dio Kardec: espiritismo. Y que, si la hay, no conviene a los verdaderos espiritistas renunciar al rico
patrimonio hasta aquí construido bajo ese nombre, a pesar de los que sobre él se equivocan, lo distorsionan y hasta lo avergüenzan.
No se puede dejar de reconocer que es hora de rectificar rumbos. Que es tiempo de expurgar del campo doctrinario espiritista
supersticiones y visiones distorsionadas que afectaron, incluso, respetables instituciones autodenominadas gestoras del movimiento
espiritista. Que se agotó el tiempo de confundir la ciencia, la filosofía y la ética del espiritismo con la religión cristiana, cuyos
postulados teóricos del uno y de la otra, tan distantes están y tan radicalmente opuestos son. Pero, por lo tanto, es preciso
reconocernos como verdaderos espiritistas, dispuestos a preservar ese rico patrimonio llamado, originaria y originalmente
espiritismo. Ésta, además, es una buena denominación. Tan buena y tan elocuentemente fiel a los objetivos de su fundador que no
conviene substituirla por otra. Incluso porque no será nada fácil encontrarla.
Comentario de Flama Espirita:
A pesar de estar totalmente de acuerdo con este texto transcrito de Opinião, no por ello dejamos de
sentir simpatía e, incluso, un cierto grado de consentimiento, en la idea defendida por espiritistas de relieve en
cuanto al cambio del nombre “espiritismo”. Desde Arthur Conan Doyle (que proponía la denominación “religión
psíquica”) hasta el prestigioso periodista, escritor y psicólogo Dr. Jaci Regis que propugna la denominación
“doctrina kardecista”, encontraríamos propuestas diferentes para la gran Idea Espiritista. No olvidemos, al
respecto de este tema, aquella lapidaria frase de Camille Flammarion: “El Espiritismo tiene mala reputación y se
la merece. Sus adeptos carecen de método en su mayoría; no son ponderados y se dejan engañar por ilusiones.
Al examen imparcial y crítico, sin el cual no se puede estar seguro de nada, prefieren una creencia y una
religión consoladoras” (“La muerte y su misterio”, Vol. III).
En el Espiritismo se encuentra a faltar, demasiadas veces, ese “examen imparcial y crítico” que preservaría a
esta doctrina filosófica y científica de los vaivenes que imprimen a su camino, muchos simpatizantes que se
dicen espiritistas, sin haber entendido realmente lo que esta palabra significa en cuanto a esforzarse en una
trayectoria de sobriedad, rectitud, estudio y asunción de las propias responsabilidades. Si así se hiciera; mejor
dicho, si así se intentara hacer, se contribuiría a ir borrando del Espiritismo ese estigma de su pésima
-8- FLAMA ESPIRITA ABRIL / JUNY 2010
reputación que, dicho sea de paso, no se la merece ya que es una de las más importantes doctrinas filosóficas
enseñadas a la Humanidad.
Los espiritistas en general y los dirigentes en particular hemos de esforzarnos en dignificar todo aquello que
envuelve el concepto espiritista. Mención aparte debe hacerse del comportamiento de quienes tienen aptitudes
medianímicas; estas personas también pueden contribuir, con un ejercicio sensato de su facultad, siendo más
circunspectos con sus percepciones, a que la sociedad humana cambie, aunque sea poco a poco, su opinión del
Espiritismo. Evidentemente no pretendemos culpabilizar a la mediumnidad espiritista de la mala reputación del
Espiritismo. Sin embargo, debe reconocerse que los mediumnismos (y pseudo-mediumnismos) desenfrenados
han contribuido, sin duda, al descrédito de esta filosofía.
En fin, a pesar de que en ocasiones, ante determinados comportamientos, pudiéramos sentir la tentación de
suspirar por un cambio de denominación, el camino adecuado, pensamos, es dignificar con el ejemplo, más que
cambiar el nombre. ◙
sábado, 10 de abril de 2010
EL PLAN DE DIOS PARA CADA SER POR: GIUSEPPE ISGRO C
Asunto: El plan de Dios para cada ser
El plan de Dios para cada ser
©GIUSEPPE
ISGRO C.
Cada ser nace con un plan de vida elaborado por el mismo y aprobado por el concejo superior del planeta en que se vive; por cuanto, existiendo múltiples interrelaciones con una enorme cantidad de entes, el programa debe reflejar tanto los objetivos personales y colectivos que deben ser logrado, como las respectivas compensaciones en base al propio karma existencial.
El plan de vida contempla, en general, todos los aspectos existenciales de la persona en particular y de los que van a integrar su familia, reflejando diversos objetivos en el corto y en el largo plazo, por lo que, el ser que va a nacer, es probable que lo venga cumpliendo durante muchos ciclos de vida.
El citado plan al ser aprobado por el Concejo Superior del Planeta, encaja en el engranaje cósmico del mismo y pasa a convertirse en un plan de Vida para cada quien, el cual, el espíritu, una vez encarnado, por la ley que rige el libre albedrío, podrá cumplirlo o dejar de hacerlo; podrá superar las pruebas que él se ha impuesto o no; puede realizar los objetivos y alcanzar las diversas metas y las que quedan pendiente deberá llevarlas a cabo en el siguiente o sucesivos ciclos de vida.
Empero, cada Espíritu, al emanar a la conciencia individual, del mismo Creador Universal, lo hace dotado de vida eterna e inmortal y con los mismos atributos divinos de Él, análogos a los valores universales, que como Ley Cósmica se encuentran impresos en su conciencia. La misma conciencia del Espíritu es una réplica de la del Creador Universal. Los atributos divinos constituyen los sentidos espirituales que le habrán de servir de guía, dentro de cuyos parámetros enmarcar su conducta. Ya esto de por sí constituye un PLAN DE DIOS para el Espíritu. La eterna polarización, es parte de este plan. Consiste en ascender por la espiral evolutiva, sin límites de ninguna naturaleza, de un estado de conciencia a otro más elevado, en el eterno ahora.
El primer objetivo, dentro de ese Plan de Dios para el Espíritu, es el de alcanzar la MAESTRÍA CÓSMICA, mediante la cual, pasa a ser uno de los participantes de los creadores y dirigentes de los mundos, en calidad de científico, artista o instructor cósmico.
Alcanzado el rango de maestro de la creación, en incontables ciclos de vida, en infinidad de mundos del inmenso universo, entra ya en una fase creadora de mayor trascendencia.
Empero, esa función creadora ya la posee desde el inicio de su carrera, con libertad de acción. Pero, precisa descubrir sus atributos divinos mediante la adquisición de la conciencia de los mismos. De igual manera, irá percibiendo, gradualmente, su poder creador potencialmente infinito, el cual expresará en la medida que afronte necesidades o situaciones por resolver.
Posee, también, el Espíritu, un cumulo de facultades espirituales mediante las cuales se puede interrelacionar con el Universo y con todos los seres, en sus funciones como individuo.
En cada ciclo debe descubrir la misión de vida que trae como objetivo existencial, la cual contempla el plan de Dios, de una manera general, como guía suprema de conducta y finalidad, por una parte, y por otra, la planificación de los objetivos existenciales que ha efectuado previamente a su encarnación, sobre la cual obtuvo la aprobación de los regidores de la vida en el planeta de turno.
La meditación, acompañada de la profunda relajación física, mental y espiritual, permite la unificación de la conciencia, mediante la cual va percibiendo su plan de vida y los objetivos existenciales a los cuales, en cada época, deberá enfocar su atención, en su respectivo orden prioritario.
Está índole de objetivos existenciales irán aflorando en la conciencia mediante las intuiciones y las percepciones periódicas que va teniendo, así como por la fuerza de empuje y la de bloqueo, que, cada persona, va experimentando en el día a día, que le permiten estar a tiempo, en el lugar adecuado, haciendo la cosa correcta, en el momento oportuno.
El plan de Dios para cada ser encuentra su ubicación precisa dentro del plan de la Creación. Empero, teniendo el Espíritu la facultad del libre albedrío, deberá por sí mismo adquirir conciencia de cuál es su ubicación dentro del orden cósmico y esto lo va llevando a cabo en la medida que percibe las necesidades y objetivos existenciales y asume el compromiso de llevar a cabo las cosas que se da cuenta de que alguien debe realizar: ese alguien es la persona misma que alcanza ese estado del darse cuenta del qué, del cómo, del cuándo, del quien, del dónde, del cuánto y del por qué. El secreto consiste en no evadir la responsabilidad frente a todas las pruebas que la vida va anteponiendo, en cada etapa, y en saber ver la nuez dentro de la cáscara. Es decir, es necesario afrontar con valentía y confianza todo lo que la vida presenta como situaciones que precisan solución y persistir tenazmente hasta alcanzar los resultados inherentes. Esta es la única manera mediante la cual se pueda pasar a la siguiente fase.
Se requiere practicar la espiritualidad directa centrada en el Creador Universal, sin intermediarios, que permita adquirir conciencia de la conexión espiritual con el Creador Universal. Cada ser forma una UNIDAD perfecta e indisoluble con el Creador Universal, pero, muchas veces, interrumpe la conciencia de la misma. La práctica de la espiritualidad directa con Él, permite adquirir dicha conciencia perceptiva, haciendo aflorar la luz, la fortaleza y la sabiduría de los valores universales.
Es preciso percibir que Dios ha pensado en grande para cada ser. Por lo cual es necesario revalorizarnos en el propio concepto, por cuanto somos seres emanados de Él y formados de la misma naturaleza espiritual. Somos UNO con Él. Seamos UNO con Él, ese es el plan de Dios para cada ser. Tú, también, eres CREADOR.
PRACTICA DE LA CONEXIÓN CON LA FUENTE:
AFIRMA: -con los ojos cerrados y centrado la atención en el punto de la cabeza donde nace el remolino de pelo-. Hazlo tres veces al día: en la mañana, a mediodía y en la noche, o en cualquier momento en que precisa adquirir conciencia de la UNIDAD. Recuerda, donde centra la atención se expande la conciencia. Si centra la atención en el Creador Universal, ADQUIRIRÁS CONCIENCIA DE Él y de sus atributos divinos.
1. Entro en conexión espiritual con el Creador Universal. (Tres veces)
2. Ahora estoy ya en conexión espiritual con el Creador Universal. (Tres veces).
3. Formo una unidad perfecta con el Creador Universal. (Diez veces).
Adelante.
martes, 6 de abril de 2010
¿QUÉ ES Y QUÉ NO ES ESPIRITISMO? ADAPTACIÓN: OSWALDO E. PORRAS
miércoles, 31 de marzo de 2010
¿CIENCIA? LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN DE DARWIN ES RACISTA Y AFIRMA QUE LA MUJER ESTÁ EN UN ESTADO INFERIOR AL HOMBRE. TOMADO DEL GRIPO EN FACEBOOK NI COLÓN, NI LOS VIKINGOS "DESCUBRIERON" AMÉRICA. HABÍA INDÍGENAS AQUÍ.
Es innegable que las ideas de Darwin están más cerca de Herbert Spencer y amigos de lo que sus hagiógrafos quieren que creamos. El darwinismo es una creación de las élites del sistema dominante y como tal forma parte del pensamiento dominante.
Si la ciencia es racista, eso quiere decir que la ciencia, a diferencia de las religiones, se basa en experimentos y en la razón, pero, a semejanza de las religiones, sirve para justificar y mantener los asesinatos y las injusticias institucionalizadas. En términos políticos, la ciencia funciona de modo parecido a como ha funcionado la religión en instituciones como, por ejemplo, la inquisición. Esto es algo que los activistas cientificistas ateos antirreligiosos hasta el día de hoy no han logrado comprender.
Darwin además de ser racista era machista. El libro “El origen del hombre” escrito por Darwin es una verdadera bazofia científica e intelectual. En ese libro, Darwin dice que las mujeres tienen características similares a los pueblos primitivos, y que la mujer está en un estado evolutivo inferior al hombre. A pesar de todo esto, los “ingeniosos” cientificistas como Richard Dawkins y como quienes escriben en blogs como este, ponen a la teoría de Darwin como la “solución” a los prejuicios y las creencias absurdas de la religión (como la idea afirmada en la biblia cristiana de que la mujer es un animal, y es inferior al hombre).
Yo creo que de simplemente leer sus obras ya se encuentra facilmente que Darwin tenia pensamientos racistas. Ya lo dijo el amigo de Darwin al leer su obra haciendo casi una profecia:
“si este libro llegase a encontrar la aceptación generalizada de la gente, ello iría acompañado de una bestialización de la raza humana como nunca se había visto antes”
(A. E. Wilder-Smith, Man’s Origin Man’s Destiny, The Word for Today Publishing, 1993, p. 166)
Solo algunos ejemplos de los pensamientos de Darwin, más allá de la biología:
“En algún momento de un futuro no muy distante como para medirlo en siglos, casi con toda certeza las razas humanas civilizadas exterminarán y reemplazarán a las salvajes en todo el mundo. Al mismo tiempo, los monos antropomorfos… sin duda, serán exterminados. La diferencia entre el hombre y sus allegados más cercanos se presentará entonces más amplia, porque será la que corresponderá entre el ser humano con una civilización incluso mayor -como es de esperar- que la de los caucásicos y la de algunos monos tan inferiores como el mandril, en vez de como se presenta ahora entre el negro africano o el australiano y el gorila”
(Charles Darwin, The Descent of Man, 2nd edition, New York, A. L. Burt Co., 1874, p. 178)
En otra parte de “El Origen de las Especies” Darwin también aventuró que era necesario que las razas inferiores desaparezcan y que para nada era conveniente que los pueblos desarrollados intentasen protegerlas para que sigan viviendo. Comparó esta situación con la actitud de los que se dedicaban a la cría de animales:
“Entre los salvajes, el débil, físicamente o de entendimiento, es rápidamente eliminado, y los que sobreviven exhiben normalmente un estado de salud vigoroso. En cambio nosotros, las personas civilizadas, hacemos los mayores esfuerzos por controlar ese proceso de eliminación. Construimos asilos para los imbéciles, tullidos y enfermos. Instituimos leyes protectoras del pobre y nuestros médicos se exigen al máximo en sus capacidades para salvar la vida de cada uno hasta el último momento. Hay razones para creer que la vacunación ha preservado a muchas individuos de constitución física débil, que de otro modo habrían sucumbido ante enfermedades comunes (viruela, etc.). De ese modo los miembros débiles de las sociedades civilizadas propagaron su linaje. Nadie que haya prestado atención a la cría de animales domésticos dudaría que esto (el cuidado de los débiles) tiene que ser muy nocivo para la raza humana”
(Charles Darwin, The Descent of Man, 2nd edition, New York, A. L. Burt Co., 1874, p. 171)
Como hemos visto, en “El Origen de las Especies” Darwin consideró a los nativos de Australia y a los negros, prácticamente, en un pie de igualdad con los monos y sostuvo que debían desaparecer. En cuanto a esas otras razas que consideraba “inferiores”, opinaba que era esencial impedir su multiplicación, de modo que terminen extinguiéndose. Vemos así que el racismo y la discriminación con los que nos encontramos aún hoy día, fueron aprobados y justificados por Darwin en su momento.
En cuanto a la tarea que le tocaba a las “personas civilizadas”, según las ideas racistas de Darwin, era la de acelerar un poco ese período evolutivo, como veremos a continuación, por lo que no habría ninguna objeción, desde el punto de vista “científico”, en hacer desaparecer lo más pronto posible a aquellos que de todos modos van en ese camino.
El aspecto racista de Darwin se exhibe en muchos de sus escritos y observaciones. Por ejemplo, lo manifiesta al describir a los nativos de Tierra del Fuego, observados en su largo viaje iniciado en 1831. Los describió como criaturas “totalmente desnudas, bañadas en tinturas, comiendo lo que encontraban al igual que los animales, descontroladas, crueles con todos aquellos ajenos a su tribu, sintiendo placer al torturar a sus enemigos, ofreciendo sacrificios sangrientos, asesinando a sus hijos, maltratando a sus esposas, llenos de supersticiones escabrosas”. Pero el investigador W. P. Snow, que había viajado a la misma región diez años antes, presenta un cuadro muy distinto. Dice que los nativos fueguinos eran “sujetos muy bien parecidos, enamorados de sus hijos, en posesión de algunos implementos muy ingeniosos. Reconocían algún tipo de derecho sobre la propiedad y aceptaban la autoridad de varias de las mujeres más ancianas”
(Godfrey Lienhardt, Social Anthropology, Oxford University Press, p. 11)
El viaje hecho por Darwin reveló su faceta racista. Por ejemplo, consideró que el término “animales salvajes” se adecuaba a las tribus cuyas capacidades y culturas ya habían sido discutidas por otros investigadores.
Los comentarios de Darwin sobre el pueblo turco aparecieron en el libro “Vida y Correspondencia de Charles Darwin”, publicado en 1888. Darwin propuso que eliminando las “razas retrógradas” la selección natural jugaría el papel correspondiente en el desarrollo de la civilización. Luego dijo acerca del turco exactamente lo siguiente:
“Yo podría demostrar que el combate en el proceso de selección natural ha hecho y hace más por el progreso de la civilización de lo que aparentemente ustedes están dispuestos a admitir. ¡Recuerden el riesgo que corrieron los pueblos europeos de ser dominados por los turcos hace pocos siglos, y lo ridículo que vemos esa posibilidad hoy día! Las razas llamadas caucásicas y más civilizadas han batido al turco despreciable en la lucha por la existencia. En un futuro no muy distante una innumerable cantidad de razas inferiores habrán sido eliminadas por otras superiores civilizadas en todo el mundo”
(Francis Darwin, The Life and Letters of Charles Darwin, Vol. I, 1888. New York D. Appleton and Co., 1896, pp. 285-286)
Es este profundo racismo de Darwin lo que hace constar Benjamin Farrington en “Qué Dijo Darwin Realmente” al expresar que habló mucho de “las grandes diferencias entre los seres humanos de razas distintas” en “El Origen del Hombre y la Selección Sexual”
(Benjamin Farrington, What Darwin Really Said, London: Sphere Books, 1971, pp. 54-56)
Si dijo todas esas cosas, entre otras… si no era racista, no se que será un racista.
Véase también el video "Desmontando a Darwin Entrevista a Máximo Sandín" en youtube.
Mientras teorías atrasadas como la de Darwin no sean rechazadas por la mayoría de la gente, no podremos llegar a una ética mundicéntrica en la que toda la humanidad trabaje por el bien de todos. Si menos del 1% del dinero que se gasta en el mundo en armamento fuera destinado a superar la pobreza, bastaría para que no haya más pobreza en el mundo.
